Datos del Ministerio de Hacienda

Sevilla, Los Palacios, Morón y Écija, a la cabeza en deuda financiera

  • Núcleos con menor población como Montellano, Marinaleda y Huévar superan los mil euros por vecino

  • La deuda viva de la capital suponía a cierre de 2020 unos 342 euros por habitante

La fachada del Ayuntamiento de Sevilla.

La fachada del Ayuntamiento de Sevilla. / Juan Carlos Muñoz

Aunque no han dejado de reducirla en estos años, el orden de los municipios que acumulan un montante mayor de deuda viva, según los datos que publica el Ministerio de Hacienda, no ha variado sustancialmente.

Después de la capital (con 236 millones de euros, 342 por habitante), están Los Palacios y Villafranca, con casi 50 millones de euros de deuda bancaria, que equivalen a 774 por cada uno de sus vecinos; Morón de la Frontera, con cerca de 30 millones o 1.083 por habitante; y Écija, que supera los 22 millones, pero donde el descenso ha sido mucho más importante que en los demás y ha superado el 28%. Supone una deuda financiera de 552 por cada residente de derecho.

Alcalá de Guadaíra, con una reducción del 22% entre 2019 y 2020, supera los 20 millones. Lebrija aún está por encima de los 13 millones de euros y, por encima de los 10 millones, Guillena y Pilas.

El lastre de esta deuda sigue siendo importante además en otros municipios bastante más pequeños y, por tanto, con menos músculo para afrontarlo. Es el caso de Montellano, que ha logrado bajar de los más de 10 millones de euros de deuda en 2019 a los 9,3, pero aún así éstos suponen 1.135 euros por cada uno de los 2.600 habitantes, según el padrón del mismo año.

En Huévar, los 3,7 millones de deuda viva, suponen 1.233 euros por cada uno de sus 3.060 vecinos de derecho y muy cerca queda también la media de Marinaleda, con 1.320 euros por habitante: 2,9 millones en números absolutos.

Cambio de tendencia

Desde el Colegio Oficial de Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración Local (Cosital) en Sevilla se apunta que la tendencia de reducción progresiva y constante de la deuda financiera que se ha producido en los últimos años podría variar de cara a próximos ejercicios, por la suspensión de la regla de gasto, que permitirá presupuestos más expansivos, y por el hecho de que casi todos los ayuntamientos tengan una deuda ya asumible en términos de sostenibilidad.

“Igual que el ciudadano tiene ganas de salir, la administración local también está por hacer cosas después de muchos años encorsetada, en los que no ha podido aumentar el gasto a pesar de tener remanentes positivos. La tendencia es un aumento del gasto considerable”, señala Hilario Hurtado Gómez, interventor y miembro de la junta de gobierno de Cosital Sevilla, que recuerda que, como en las familias, no es lógico que una administración que paga puntualmente los créditos, no pueda hacer una inversión con un dinero extra que le llega o ahorra.

La tendencia es a un mayor gasto tras la crisis provocada por la pandemia del Covid

Así, apunta que normas como la regla de gasto deberían funcionar durante un tiempo, para corregir situaciones como las que derivaron en la anterior crisis financiera, pero también se debe respetar la autonomía municipal.

También subraya que todas estas circunstancias han llevado en los últimos años a que los ayuntamientos cierren cada vez menos operaciones financieras con entidades bancarias. Lo más frecuente ha sido acudir a los FEAR (los préstamos a coste cero de la Diputación a cuenta de los ingresos por impuestos municipales), que se han podido pedir para inversiones, para problemas puntuales de tesorería e incluso para refinanciar créditos, que hay que seguir pagando, pero en mejores condiciones. 

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