Betis-Barcelona | Contracrónica Una exhibición que no tapa las carencias

  • La afición bética reconoció el partido de Messi con una ovación tras hacer su tercer gol

  • Lo Celso, sin el brillo de su compatriota

  • El Betis, sin reacción

Messi se marcha de Lainez y Tello en un lance del encuentro. Messi se marcha de Lainez y Tello en un lance del encuentro.

Messi se marcha de Lainez y Tello en un lance del encuentro. / Antonio Pizarro (Sevilla)

Minuto 85. Messi se saca de la chistera una pelota picada desde la frontal del área para batir a Pau López de forma majestuosa, lamiendo el balón, incluso, la parte inferior del larguero antes de quedar frenado dentro de la portería. Y gran parte del beticismo, en ese momento, empezó a ovacionar a la estrella argentina del Barcelona, además de escucharse corear su nombre en diferentes zonas del estadio Benito Villamarín.

El 10 azulgrana, en el Olimpo del fútbol mundial para los restos, hizo un hat trick en Heliópolis –rozó el cuarto en un balón al palo– ante una afición que en su mayoría le reconoció su gran actuación, a la vez que se marchó descontenta con el partido que firmó el Betis.

Y eso que la hinchada heliopolitana recibió a su equipo como en las grandes noches, con un bonito tifo dedicado a a la figura de Rafa Serna que mientras se cantaba el himno ponía la piel de gallina al aficionado bético, que no se esperaba, ni mucho menos, lo que vendría después. El Barcelona jugó siendo inteligente, dando la pelota en muchos momentos a un Betis que moría en el centro del campo, incapaz de romper la presión salvo en alguna acción aislada de Tello. Guardado, revolucionado, Carvalho lejos de su nivel, y ni rastro de Lo Celso, que sigue en línea descendente.

Pancarta en memoria de Rafa Serna. Pancarta en memoria de Rafa Serna.

Pancarta en memoria de Rafa Serna. / Antonio Pizarro (Sevilla)

En esta ocasión, no hubo duelo entre rosarinos porque Messi le ganó la partida a su compatriota. Ambos de la misma ciudad, Rosario, zurdos, con magia, uno de Newell’s, el azulgrana, y el verdiblanco de Rosario Central, y esta vez ganó el leproso (así se conocen a los hinchas del Estadio Coloso Del Parque Marcelo Bielsa) al canalla. Echó muchísimo de menos el cuadro heliopolitano al argentino, al igual que Canales, algo mejor que su compañero pero pasando también de puntillas por el partido. Lo mismo que Quique Setién, aunque el hecho de no tener plan B o C ha dejado ya de ser noticia. Y los resultados son cuatro victorias en Liga en los más de tres meses desde la entrada del nuevo año 2019.

Ahora, los verdiblancos tienen un parón por delante para reflexionar de cara a los próximos diez partidos, con dos salidas (Vallecas y Anoeta) en la que tendrán que empezar a sumar de tres en tres para seguir luchando por los puestos europeos, ya que en estos momentos el Betis es octavo a un punto del séptimo (Valencia), cuatro del sexto (Sevilla) y ocho del cuarto (el Getafe).

Los partidos pasan y al cuadro verdiblanco no le queda otro camino que apretar para intentar conseguir el objetivo marcado por el club de La Palmera, estar en Europa la próxima temporada. De lo contrario sería un duro golpe a nivel económico y, sobre todo, deportivo. Que Messi no tape las carencias del Betis.

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