Real Betis

Joaquín, eterna juventud

  • Su gol en el Camp Nou pone una pica de oro más en una trayectoria que comenzó hace más de 18 años y que sigue viviendo días felices

Joaquín celebra su gol en el último derbi. Joaquín celebra su gol en el último derbi.

Joaquín celebra su gol en el último derbi. / Antonio Pizarro

A sus 37 años y con casi 800 partidos en el fútbol profesional, Joaquín Sánchez Rodríguez sigue ampliando su extensa hoja de éxitos. Su gol ante el Barcelona, el segundo más longevo en la historia del Camp Nou, le puso otra pica en su currículum como verdiblanco, el equipo donde comenzó su andadura un 3 de septiembre del año 2000 y en el que 18 años después continúa ejerciendo su liderazgo dentro y fuera del terreno de juego.

Betis, Valencia, Málaga, Fiorentina… Joaquín se ha ido de todos los clubes dejando una estela especial con sus aficionados. Sólo hay que comprobar el recibimiento que le brindan en cada campo de España. La última muestra el pasado domingo, cuando se marchó ovacionado por la afición del Barcelona minutos después de que su gol hubiera sido aplaudido en El Molinón por los hinchas del Sporting.

Joaquín, abajo a la izquierda el día de su estreno con el Betis. Joaquín, abajo a la izquierda el día de su estreno con el Betis.

Joaquín, abajo a la izquierda el día de su estreno con el Betis. / M.G.

“Joaquín es el mismo que yo conocí cuando llegué al Betis, que por cierto, lo hicimos los dos a la vez. La gente siempre me pregunta si es igual que se ve por televisión, y yo les digo que es incluso peor”, señala Toni Doblas, exportero del Betis, entre otros muchos clubes, y que conoce al portuense desde que éste pusiera un pie en la ciudad deportiva. “Nos veníamos juntos en tren desde Cádiz y luego compartimos vivienda en Bellavista. Él siempre ha sido igual como persona, un tío extraordinario”, agrega Tati Maldonado, otro exjugador bético que acumula múltiples vivencias con Joaquín, quien incluso años después acudió a su boda. “Se puso a torear y volvió loca a mi familia”, recuerda Maldonado.

Como jugador, Joaquín creció de la mano de Fernando Vázquez. “Llegó al Betis y nos preguntó por jugadores de la cantera. Yo había dirigido a Joaquín en los juveniles. Quiso llevárselo a la pretemporada, pero no pudo ser. Pero desde que debutó en el Colombino ya se quedó como uno más”, apunta Miguel Valenzuela, uno de los primeros entrenadores de Joaquín en los escalafones inferiores. “Todo el mundo recuerda aquel partido de Copa del Rey juvenil ante el Barcelona. Jugó un partidazo delante de Van Gaal y Serra Ferrer. En la final, que le ganamos al Real Madrid, ya vino Iñaki Sáez para verlo y se lo llevó a la selección”, añade Doblas, compañero desde entonces y que luego ganaría la Copa del Rey con el primer equipo al lado del portuense.

El descaro de Joaquín ya se hizo notar en su primer día. “Acabaréis limpiándome las botas”, cuenta la leyenda que les dijo a sus compañeros tras aquel estreno en Santiago de Compostela, en el que muchos ya empezaron a comprobar esas condiciones especiales que convertirían a aquel joven en un mito. “Él ya pertenece a los grandes de la historia del Betis”, responde sin dudarlo Maldonado a esa cuestión que ya coloca a Joaquín a la altura de Luis de Sol, Julio Cardeñosa y Rafael Gordillo en el panteón verdiblanco.

Joaquín besa la Copa del Rey ganada por el Betis en 2005. Joaquín besa la Copa del Rey ganada por el Betis en 2005.

Joaquín besa la Copa del Rey ganada por el Betis en 2005. / Antonio Pizarro

Joaquín tiene grandes noches como verdiblanco. La más especial, la del Vicente Calderón del 11 de junio de 2005, un día inolvidable. “Se cumplía un sueño”, ha indicado él mismo en más de una ocasión. También el día de su regreso al Betis permanece en su memoria. “No me esperaba un recibimiento así”, indicó el portuense, que no lo tuvo fácil para regresar al Betis en ese verano de 2015. “En el consejo no teníamos muy clara la necesidad de su vuelta en las cifras que se movía. Yo el primero”, recuerda Juan Carlos Ollero, entonces presidente del club verdiblanco. Pero Joaquín, tras pasar por el Valencia –donde ganó una Copa del Rey-, el Málaga y la Fiorentina quería acabar su carrera como verdiblanco y forzó todo lo posible y más para que se cumpliera esa realidad del regreso.

Lo que para algunos fue una vuelta discutida, sobre todo tras un primer año irregular en su rendimiento, ha acabado por convertirse en una tercera juventud de Joaquín. Con Quique Setién y su estilo de fútbol, el portuense ha elevado su rendimiento y ha añadido otras noches especiales a su larga trayectoria como verdiblanco. Ahí quedan los triunfos en el Santiago Bernabéu y el Sánchez-Pizjuán de la pasada temporada, o el del derbi en el Benito Villamarín, con gol suyo incluido, y el del pasado domingo en el Camp Nou en ésta.

Joaquín celebra su gol en el Camp Nou. Joaquín celebra su gol en el Camp Nou.

Joaquín celebra su gol en el Camp Nou. / Efe

“Ha entendido que con más años tenía que cuidarse mucho más. Ha perdido peso, ha ganado masa muscular, se alimenta bien… Eso es fundamental para rendir a una cierta edad y sigue manteniendo la chispa, quizá no le da para tanto como en aquella época de la finta y el sprint pero ahora entiende mejor el juego”, indica Juanito, excompañero y amigo íntimo del portuense.

51 veces internacional con la selección española, con la que debutó el 13 de febrero de 2002 en un amistoso ante Portugal (1-1), a Joaquín le encantaría regresar a una lista de Luis Enrique, con quien incluso bromeó tras su primera convocatoria. “Esa ilusión no la pierdo”, ha asegurado el portuense, que, mientras tanto, continúa acumulando méritos a su hoja de servicios en verdiblanco. Accionista, capitán y referente de su Betis, Joaquín quiere exprimir el presente de esta eterna juventud.

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