Real Betis

Serra Ferrer: 365 días de exigencia

  • El balear cumple hoy un año desde el anuncio de su vuelta

  • Con él, el Betis ha pasado de la mediocridad a Europa

  • Sus números en los derbis, muy positivos

Lorenzo Serra Ferrer, a su llegada a Sevilla para incorporarse al Betis. Lorenzo Serra Ferrer, a su llegada a Sevilla para incorporarse al Betis.

Lorenzo Serra Ferrer, a su llegada a Sevilla para incorporarse al Betis. / Juan Carlos Muñoz

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Hoy 10 de mayo se cumple un año desde que el Betis anunciara la vuelta de Lorenzo Serra Ferrer para iniciar su tercera etapa en Heliópolis. Esta vez, como vicepresidente deportivo, con el fin de reconducir la situación de un equipo verdiblanco al que la llegada del de Sa Pobla le ha supuesto de nuevo un punto de inflexión en su trayectoria deportiva, dejando atrás la mediocridad, con un discurso y unos hechos basados en la exigencia del día a día, para dar paso a Europa.

Nada más aterrizar en Sevilla, Serra Ferrer tomó el mando de la dirección deportiva para comenzar su proyecto, el Proyecto Serra, nada que ver con el de Eduardo Macià ni con el de Miguel Torrecilla, que al poco tiempo de su llegada salió del club verdiblanco. El balear lo vio claro y llevó a cabo una profunda reestructuración en la plantilla y con Quique Setién al frente el Betis empezó a funcionar, con triunfos como el cosechado en el Santiago Bernabéu (0-1), pero con el paso de las jornadas la sangría de goles en contra fue haciendo mella en los heliopolitanos, se produjo el fracaso en la Copa del Rey frente al Cádiz, la goleada recibida en Ipurua ante el Eibar (5-0) y la pésima imagen en la derrota en casa de Las Palmas (1-0). Fueron, sin duda, los momentos más complicados para Serra Ferrer. Pero éste, que desde que llegó a Sevilla tenía en mente la palabra Europa, mantuvo la calma, llegó el triunfo en el derbi y en el mercado de fichajes de invierno dio un golpe de efecto con el posiblemente mejor fichaje de la temporada, Marc Bartra. Además, a buen seguro aconsejaría y meditaría junto a Quique Setién cambios en el dibujo, como el usado por el Betis a partir del día del Villarreal, para ser un equipo más sólido sin perder pegada ni el sello del cántabro. De esta forma, la dinámica del conjunto heliopolitano, en la segunda vuelta del campeonato, ha sido tal que ya tiene amarrado un billete para volver a jugar por el Viejo Continente, una ilusión de Serra, como manifestó en la rueda de prensa de su presentación: "Tenemos que hacer las cosas un poco mejor en lo deportivo. Exigirnos un poco más, responsabilizándonos un poco más y no confiarnos nunca. Cambiaremos, le daremos la vuelta porque estamos capacitados. Va a haber talento suficiente en el terreno de juego para poder exigirles esta situación. Seguro que lo pondremos en vanguardia en las ligas nacionales y, quizás con un poco más de tiempo, en las internacionales. Ésta es la ilusión y me gustaría y lo hago con toda la humildad. Entré en Segunda, jugamos Champions, tres finales... Con esta idea, con esta ilusión vamos a trabajar. ¿Por qué no? El bético se lo merece".

La afición ya ha coreado su nombre en varios encuentros de la presente temporada, al ver y comprobar cómo Serra Ferrer es el gran referente del cambio del Betis, y siempre con exigencia por delante, siendo su discurso la antítesis del que en las últimas campañas emanaba desde algunos sectores del beticismo y en ocasiones desde el propio club para justificar tal mediocridad, como se pudo comprobar en la entrevista en los medios oficiales del pasado lunes: "El aficionado ha respondido de manera magnífica. ¿Que ha sido exigente? Faltaría más. Nosotros tenemos esta obligación de ser autoexigentes. El público que viene al Villamarín también tiene en su ADN esperar lo mejor de cada uno de los profesionales. Entrega todo, pero también le exige. Yo lo veo muy bien, siempre me he sentido muy a gusto en este clima de ambición y de buscar lo mejor para el equipo y para el beticismo. He tenido la suerte de disfrutar de la afición, no de padecerla. Algunos se pueden quejar de que es muy exigente, pero hay que entenderla y ponerse en su situación. Estoy convencido de que la afición ha aportado mucho. Siempre hemos dicho que el club va creciendo y lo social siempre ha estado por delante de lo deportivo, pero ahora creo que nos hemos acercado un poco más. Cuando el beticismo se presenta con un aval de 52.000 socios y es capaz de poner en las gradas tanta gente un lunes cualquiera... Eso te da una fuerza enorme y el futbolista tiene que saberlo, que el beticismo es una ayuda, nunca un estorbo".

Ahora, Serra Ferrer desea acabar la temporada con un triunfo en el derbi. Como entrenador estuvo al frente del Betis en diez duelos ante el Sevilla, con un balance de cinco victorias (2-1 y 0-1 en la 94-95, 0-3 en la 96-97, 1-0 en la 2004-05 y 2-1 en la 2005-06), dos empates (1-1 en la 95-96 y 3-3 en la 96-97) y tres derrotas (todas en Nervión, 1-0 en la 95-96, 2-1 en la 2004-05 y 1-0 en la 2005-06). A esto hay que sumarle la victoria, esta vez como dirigente, en el derbi de la primera vuelta de esta campaña.

Números positivos de Serra Ferrer, de nuevo, al frente del Betis, donde ha confeccionado una muy buena plantilla que de la mano de Setién está dando resultados para que la afición recupere la ilusión. Una ilusión devuelta por el vicepresidente gracias a sus 365 días de exigencia.

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