Así jugaron los futbolistas del Betis en el triunfo contra el Atlético
Antony fue protagonista por su gol, pero destacó, como Abde y otros, por su actitud defensiva ayudando a Ruibal en el costado derecho
Pellegrini: "Cambiamos mucho la seguridad defensiva"
Con otro estilo y otra actitud, el Betis demostró haber aprendido la lección del repaso sufrido el pasado jueves. Hubo autrocrítica de jugadores y técnico y la puesta en escena del cuadro verdiblanco en el Metropolitano fue totalmente distinta. Pero la clave no fue sólo cambiar la forma de jugar, sino el orgullo mostrado por los futbolistas, que menos de tres días después mostraron más intensidad y concentración para ser el primer en esta LaLiga que asalta el metropolitano.
Álvaro Valles: Paradón en un cabezazo de Sorloth en un córner demostrando sus reflejos y en la primera parte estaba en el sitio, en el primer palo, para detener el tiro de Julián Álvarez. Pocas intervenciones más tuvo que hacer, ya que el cabezazo de Sorloth fue al larguero, aunque estaba bien colocado por si fuese para adentro.
Ruibal: Otro partido muy completo del catalán que se las vio con varios atacantes y siempre cumplió con nota. Apenas subió, pero no era el partido para hacerlo porque bastante tenía con contener las acometidas del conjunto local, volcados por su banda. Agradeció las ayudas de Antony.
Diego Llorente: Estaba imperial hasta que clavó un testarazo en su propia portería, pero por fortuna Griezmann estaba en fuera de juego. Aun así, partidazo del madrileño, seguro al corte, muy bien en los despejes y en los acciones por arriba.
Natan: El brasileño es fundamental hoy por hoy en el eje de la zaga verdiblanca. A su potencia ha añadido esta campaña saber colocarse y estar siempre en el sitio justo sin regalar penaltis como la temporada pasada.
Ricardo: Las ayudas de Abde minimizaron las acciones de ataque por su banda del Atlético. Cumplió y esta vez no salió en ninguna foto negativa, que no es poco.
Marc Roca: Desaparecido el pasado jueves, seguramente por el estilo de juego propuesto, en el Metropolitano volvió a hacerse con el centro del campo. Dio presencia y fuerza a la medular verdiblanca. Más activo en acciones defensivas, se echaron en falta sus desplazamientos en largo para dar salida al equipo.
Fornals: Más apagado que otros días, quizá por ese juego que propuso Pellegrini en el Metropolitano. Con un balón en largo desde la frontal de su área lanzó un contragolpe en la primera parte que Bakambu no pudo materializar. Sin mirar sabe dónde están sus compañeros y jugando más retrasado estuvo más activo en la contención que en la construcción.
Antony: Solidario y goleador. Anotó el 0-1, pero su gran partido fue en defensa, ayudando a Ruibal como no lo hizo el jueves. Fue una de las claves del encuentro, ya que el brasileño, pese a que acabó con el pubis dolorido, no se dejó ni un sólo esfuerzo a la hora de correr para atrás. Seis recuperaciones, dos intercepciones e innumerables ayudas al lateral para frenar primer a Lookman y después a Giuliano y Baena.
Fidalgo: Se enteró de lo que es LaLiga cuando Marcos Llorente le hizo una carga por detrás y lo mandó al suelo. Ya no está jugando en México y con minutos entenderá que el ritmo de juego es otro y la exigencia física es más alta. Aseado con la pelota, dio salida al ataque con más calidad que Deossa, por ejemplo. Cayó más al lado izquierdo para combinar con Abde en ataque y ayudó en defensa pese a jugar más en la mediapunta.
Abde: Leyó muy bien la forma de atacar aprovechando los espacios en los contragolpes y fue un defensa más para ayudar a Ricardo en su costado. Se las vio con Marcos Llorente y nunca rehusó el contacto ni probar el uno contra uno.
Bakambu: Dos remates a portería en la primera parte en los que Oblak estuvo acertado. Jugó muy solo arriba , pero era la punta de lanza en los contragolpes de los verdiblancos. Mucha pelea para intentar bajar cada balón que venía llovido en saques de puerta o despejes y solidario cuando tocaba ayudar más atrás como en algún robó cerca de su área.
Sergi Altimira: Fue el primer recurso desde el banquillo de Pellegrini para reforzar el centro del campo y el juego aéreo con el Atlético metiendo balones al área.
Deossa: Entró en minuto 79 y su presión al trote es para que Pellegrini tome buena nota. Su misión no era actuar de delantero, aunque fuera el jugador más adelantado, sino ser la primera línea de presión para obligar a los rivales a rifar los balones. No cumplió con ese cometido por una inexplicable desidia en su carrera.
Marc Bartra: Cumplió con su cometido de hacer más fuerte el centro del campo del equipo.
Riquelme: Pudo sentenciar y quiso lucirse ante su ex equipo con una sobrada tratando de hacerle una vaselina a un portero de 1,90 metros en vez de rematar abajo.
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