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El tuteo se queda en el intento

  • El Betis acaba rendido a la avalancha madridista tras un primer tiempo en el que sí superó a los de Zidane

  • Ni los jugadores ni Setién desde el banquillo supieron frenar la sangría

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El tuteo se queda en el intento

Quería Quique Setién un Betis protagonista y que tuteara al Real Madrid y lo consiguió durante 45 minutos, prácticamente el mismo tiempo que resistió ante el Barcelona pero con una versión distinta de su equipo. Si entonces presionó la salida de balón azulgrana, ante los de Zidane juntó las líneas más atras para recuperar y salir con velocidad en una primera parte en la que remontó el tanto inicial de Marco Asensio de manera justa.

Pero los encuentros, y sobre todo ante conjuntos del nivel del Real Madrid, duran más de 90 minutos y la apisonadora blanca apareció tras el descanso para apabullar a un Betis que no encontró argumentos para frenar su sangría. Únicamente al final, con los cambios ordenados por Setién y que implicaron un cambio de sistema -del 5-4-1 al 4-2-3-1-, los verdiblancos volvieron a reaccionar, aunque ya de manera tardía ante un Madrid que, además, redondeó su cuenta con el quinto en la prolongación.

El Betis superó a los de Zidane cuando éstos dieron un paso atrás en el partido, lo que ocurrió tras el 0-1 y luego tras el 2-4, pero cuando el Madrid adelantó su línea de presión para impedir el fútbol de posesión verdiblanco, los de Setién se ahogaron y concedieron los espacios para que los visitantes corrieran y llegasen al área de Adán.

Defensa

El Betis tiene un problema defensivo, por más que acumule zagueros en su alineación. Ayer no fue tanto la atrevida propuesta de Setién la que ofreció facilidades al rival como la falta de contundencia de sus defensas, que conceden demasiados metros a sus oponentes en área propia.

A esta falta de aptitud defensiva se unieron las continuas pérdidas en la salida que se produjeron cuando el Madrid aumentó la intensidad de su presión. Los de Zidane recuperaron pronto y hallaron espacios para correr.

Ataque

En sus mejores minutos, el Betis generó superioridad por dentro con Joaquín y Boudebouz, que guiaron el juego de ataque y lanzaron sobre todo a Júnior, liberado en el ala izquierda y peligroso. Fue un Betis con ataques verticales pero sin renunciar a la posesión que acumuló hasta media docena de ocasiones y remontó el 0-1 inicial.

Tras el descanso, y con la modificación de Zidane para cerrar ese agujero interior, a los verdiblancos les costó encontrar salida y únicamente quedó el recurso de buscar a Loren. Luego, con los cambios y el lógico bajón del Madrid tras lograr el 2-4, el Betis volvió a combinar, sobre todo con Fabián, para encontrar nuevamente a Júnior como vía de penetración.

Virtudes

El Betis siempre tuvo orgullo para estar en el partido, pese a los goles encajados. En el primer tiempo apareció su mejor versión, con calidad para combinar y verticalidad para llegar a la portería contraria.

Talón de aquiles

Muchas concesiones atrás, donde se dejaron demasiados metros a los oponentes. Tampoco encontró la manera de frenar la avalancha madridista tras el descanso, pese a contar con ventaja.

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