nutrición Lácteos en la dieta

Falsos mitos en torno a la leche

  • La leche es un alimento que aporta nutrientes fundamentales en todas las etapas de la vida. Su consumo en España está al 50% de lo que dictan las recomendaciones.

Existen numerosos mitos, con mayor o menor fundamento, alrededor de la leche. El más extendido alude al hecho de que en realidad la leche solo es necesaria en los primeros años de la vida y que en la edad adulta no se debe tomar leche. Sus defensores creen que el ser humano es el único animal que aporta leche a su dieta tras la lactancia. Según explica Elena Garea Herranz, del departamento de Nutrición y Salud del

Grupo Leche Pascual, "es cierto que circulan muchas informaciones alrededor de la leche y que muchas de ellas no tienen fundamento. Los humanos somos los únicos mamíferos que tomamos leche después del periodo de lactancia, pero también somos los únicos que cultivamos vegetales, cocinamos, o llegamos hasta la luna. Es decir, los humanos somos inteligentes y hemos sido capaces, a lo largo de nuestra evolución, de desarrollar métodos que nos ayudan a avanzar". En su opinión, en el transcurso de la evolución humana se generó un cambio genético que nos hizo tolerantes a la lactosa y por eso hemos sido capaces de aprovecharnos de los múltiples beneficios que aporta este alimento.

El consumo de leche en la población, generalmente va referido a la cantidad de calcio que es deseable incorporar a través de la dieta, y estas necesidades pueden variar en función del tramo de edad al que se dirige. Si bien está establecido de forma general que el consumo de calcio diario no sea inferior a 800 miligramos, el equivalente a tres vasos de leche, los niños en edad de crecimiento máximo, entre 10 y 19 años deberían incorporar cerca de un litro de leche diario, o su equivalente en otros derivados lácteos.

Así, "las necesidades nutricionales, en general, de la población infantil son diferentes del resto por varias cuestiones. En primer lugar, es a partir de esta edad cuando se empiezan a adquirir correctos hábitos alimentarios y la orientación hacia una dieta sana y equilibrada cobra una especial importancia y forma parte de su educación. En segundo lugar, el organismo está en proceso de desarrollo y crecimiento y, por tanto, a través de la dieta necesitan incorporar los nutrientes necesarios para que el proceso sea correcto", explica Garea.

El consumo de lácteos en la población española es más baja de lo recomendado. Se estima, a nivel general, que estamos consumiendo un 50% de lo que deberíamos para satisfacer nuestras necesidades. Según indica la experta, "las leches enriquecidas en calcio surgen para poder ayudar a cubrir estas recomendaciones. Así por ejemplo, en nuestro caso, un litro de Leche Pascual Calcio contiene 400 mg más de calcio que la leche clásica, con el valor añadido de que, además, el calcio que utilizamos para enriquecer es de origen natural y no procedente de sales minerales. Es una alternativa para aquellas personas que no están incorporando suficiente cantidad de lácteos a su dieta".

Otro de los mitos sobre la leche hace referencia a su excesivo aporte graso; lo que debería, al menos, limitar su consumo. Para Garea, "estamos viviendo una etapa que se conoce con el nombre de transición nutricional y que consiste en adaptar nuestra alimentación a una evidente falta de tiempo, y a incorporar alimentos cuyo equilibrio en grasas no es adecuado". Sin embargo, la experta subraya que no existen alimentos buenos o malos, existen dietas buenas o malas y es importante atender al conjunto de la misma para saber si estamos aplicando el concepto de dieta sana y equilibrada en nuestra alimentación. "Un vaso de leche entera aporta el 10% de grasas diarias que deberíamos ingerir, así que, te digo, con franqueza, que no creo que sean las grasas de la leche el problema de nuestra sociedad. Habría que analizar qué otros alimentos estamos incorporando con un nivel de grasas similar o superior y que puedan ser prescindibles, o al menos, de consumo menos frecuente", afirma. Además, añade que "existe la leche semidesnatada o la desnatada para aquellos casos en los que se desee reducir el contenido graso o en determinadas patologías y bajo recomendación médica".

Respecto a su contenido proteico en la dieta, Elena Garea explica que a proteína de la leche se caracteriza por contener los 9 aminoácidos esenciales; "es una proteína de alto valor biológico porque nuestro cuerpo es capaz de aprovechar casi todo su contenido y esto es algo muy importante desde el punto de vista de la nutrición", afirma.

A la hora de analizar los beneficios del consumo de leche para evitar el riesgo de fractura de huesos, Garea recuerda que "está demostrado que la disminución en la ingesta de calcio reduce el nivel de absorción de este mineral en los huesos y aumenta la probabilidad de osteoporosis. Y esto es algo que nuestra sociedad tiene aceptado y es conocido por todos, aunque, desgraciadamente, no está concienciada, ya que el consumo medio real es más bajo del deseable". Desde su punto de vista, "la leche y sus derivados son el mejor alimento para incorporar calcio a la dieta, es algo indudable, como también lo es que es importante seguir las recomendaciones nutricionales y cuidar que su consumo cubra las necesidades diarias".

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