Sevilla

Asenjo pide que celebren actos de oración ante el congreso mundial sobre el aborto

  • El arzobispo de Sevilla afirma que el aborto es siempre "una inmoralidad", "un mal objetivo" y "un crimen abominable" de la humanidad.

El arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo Pelegrina, ha escrito con motivo de la celebración en la capital andaluza del Congreso de ámbito mundial sobre el aborto, programado para los días 21 y 23 de octubre, una misiva en la que rechaza el evento y pide a los sacerdotes que celebren actos de oración especiales.

En dicha carta,  Asenjo acusa las manifestaciones de preocupación que, según afirma, ha recibido en las últimas semanas con motivo de la celebración de este congreso, e indica que, a su juicio, "no va a ser un hito glorioso en la historia de nuestra ciudad".

Así, ha invitado a todos a difundir en los hogares, lugares de trabajo y en "cualquier oportunidad", así como en la catequesis y en la formación religiosa escolar, el 'Evangelio de la Vida', es decir, el "valor sagrado de toda vida humana desde la fecundación hasta su ocaso natural, de modo que paulatinamente vayamos sustituyendo la mentalidad abortista y la 'cultura de la muerte' por una  cultura que acoja y promueva la vida".

Del mismo modo, ha apuntado que una forma sencilla de implicarnos en la defensa de la vida humana es rezar, por lo que ha sugerido a los sacerdotes que en los días de la celebración del congreso "tengan en cuenta esta intención en las preces de los fieles de la Santa Misa y en el rezo del Rosario en las parroquias, y que incluso programen algún acto especial de oración ante el Santísimo por esta causa". 

También lo ha pedido a las contemplativas, a las Hermandades en sus cultos y a los grupos y movimientos apostólicos. En todos los casos, aconseja concluir la oración con la plegaria a la Santísima Virgen que escribiera el Papa Juan Pablo II como colofón de la citada encíclica.

Asenjo recuerda que el pasado 4 de julio entró en vigor en España la llamada Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que en realidad "no es otra cosa que una liberalización total del aborto, considerado como un derecho de la mujer, mientras se conculcan los más elementales derechos del hijo que lleva en sus entrañas". 

El arzobispo ha destacado que su carácter legal "no le confiere el marchamo de moralidad, pues no todo lo que es legal es moral" "El aborto es siempre una inmoralidad, un mal objetivo; no es progreso sino regresión", ha recalcado.

En realidad, apunta, es un "crimen abominable", como lo calificó el Concilio Vaticano II, por ser la eliminación voluntaria y querida de un ser humano a petición de sus progenitores, con el concurso de los médicos, los primeros, junto con los padres, que deberían tutelar esa vida naciente.

Frente a ello, recuerda que ante el "drama" del aborto, los cristianos deben de sensibilizarse ante tema "auténticamente mayor", así como deben de tratar de sensibilizar a sus conciudadanos, muchos de los cuales "aceptan casi sin pestañear la realidad del aborto en nombre del progreso y de la libertad de la mujer". 

Asenjo ha apuntado que en diciembre de 2007, la Asamblea General de la ONU adoptó una resolución por la que se invitaba a los Estados miembros a instituir una moratoria en la aplicación de la pena de muerte, manifestando que "Dios quiera que llegue también el día en que el aborto sea suprimido de nuestras leyes y todos reconozcamos con vergüenza el inmenso y trágico error cometido en los siglos XX y XXI por la humanidad".

Finalmente, ha manifestando su respaldo y aliento a las instituciones, confesionales o no, que "promueven iniciativas a favor de la vida y que ayudan a las madres en circunstancias difíciles para que acojan generosamente el fruto de sus entrañas".  Asenjo afirma que "pocas formas de acción social y de apostolado son hoy tan hermosas y urgentes como ésta"

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