Sevilla

Contsa empezará a devolver dinero a sus inversores en un año "si hay condicionantes favorables"

  • Salas propondrá a la junta de acreedores priorizar en el pago a los inversores "más necesitados" cuando se empiece a entregar capital.

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El presidente del grupo andaluz Contsa Corporación Empresarial, José Salas, aseguró que "si se dan los condicionantes favorables", en cuanto a "una mejora" del mercado inmobiliario, a que los clientes tengan "paciencia" y a un "buen trabajo" por parte de la empresa, "en un año" esta sociedad podrá entregar cantidades a cuenta a sus inversores mediante la venta de algunos de sus activos.

En declaraciones a Europa Press, Salas quiso dejar claro que "contamos como principal baza nuestro patrimonio y que el tiempo juega a nuestro favor, puesto que nuestro activo es muy superior al pasivo", de forma que precisó "hay casi 30 millones de euros diferencia entre los 80 millones en activos y los 54 millones de pasivo". 

Agregó que ese será el planteamiento que lleven a la reunión del tres de marzo en el hotel Al Andalus de Sevilla con los 1.200 inversores para explicar los motivos de la suspensión de pagos de la empresa, donde "demostraré que no tengo nada que ocultar ni que esconder, pues no he engañado a nadie ni ha habido estafa, los inversores han traído libremente el dinero y no me he quedado nada, sólo me he dedicado a trabajar".

"Estoy tranquilo porque mi gestión ha sido transparente y espero recibir confianza por parte de mis inversores, pues, si me dan tiempo, la empresa sale adelante", agregó.   

Salas precisó que en ese caso habría que esperar, de manera que "si se dan condicionantes favorables, podríamos empezar en un año a entregar dinero a cuenta a los que tengan necesidades más perentorias mediante la venta de los activos de la empresa".

El empresario, que indicó que los ocho millones de euros de capital social de Contsa fueron íntegramente desembolsados por él,   reconoció que su principal preocupación son aquellos inversores "que han confiado en mí y que tienen su inversión como una especie de pensión mensual como complemento para sus familias". En ese sentido, indicó que "en la junta de acreedores propondré que se priorice en el pago a los inversores más necesitados" a la hora de empezar a entregar cantidades de capital invertido. 

"Aunque no todos los aspectos dependen de mí, si todo el mundo me permite trabajar, si los clientes tienen capacidad de aguante y la evolución del mercado es buena, esos serán los elementos que se den para salir adelante, los tres elementos deben ir a la vez y unidos", aseveró Salas, que cifró en 25 millones de euros el capital invertido por el conjunto de inversores.

El presidente de Contsa recordó que "la situación económica y financiera es complicada actualmente" y precisó que el concurso de acreedores decidió presentarlo ante la actitud de alguno clientes, con los que se había reunido hace varios meses para intentar llegar a un acuerdo, "pero estaban nerviosos por recuperar su inversión y, aunque yo les pedí tres meses para poder vender, pero decidieron no esperar, no me dieron ni tres meses y pidieron la devolución del dinero a los diez días de esa reunión". 

Por ello, viendo que peligraba el patrimonio, decidió presentar el concurso de acreedores voluntario, "un procedimiento previsto en la Ley para empresas que cumplen los requisitos y que pueden salir adelante, supervisada con los administradores judiciales que nombren pero que me permitan trabajar".

"El ladrillo da seguridad pero ahora no da liquidez", agregó Salas, quien apuntó que "lo principal ahora es tener tranquilidad y esperar a que el tiempo pase a nuestro favor, pues nuestro patrimonio es superior".

"Mis clientes son mis amigos"

Reconoció que la mayoría de mis clientes "llevan muchos años conmigo y confían tanto en mí que creen que soy Superman y que estoy en una burbuja aislado del mercado, creían que estaba por encima del mercado y desgraciadamente se han dado cuenta de que soy humano", agregó Salas, que indicó que mantiene "relación directa con el cliente, basada en la confianza que hace que el 99 por ciento de mis inversores están conmigo, me apoyan y me conocen".

"Eso es lo que peor llevo, pues mis clientes no son números para mí, sino amigos y conocidos, con los que tenía relación en la Feria o El Rocío y que sé que es verdad que tienen problemas, pero no puedo hacer nada, si nadie vende, pues hasta tienen problemas las empresas grandes y cotizadas, como la de Portillo", agregó.

Salas precisó que la empresa sigue en funcionamiento y sigue su marcha normal, "pues estamos al día de todo", tras lo que valoró el apoyo recibido por los trabajadores y los propios inversores. 

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