La compañía aprueba una revisión de las tarifas

Emasesa limita el agua bonificada para evitar consumos excesivos

  • La tarifa social garantiza un gasto de 110 litros por persona al día e incluye un descuento del 50% para los usuarios con rentas bajas

  • El 36% de las facturas condonadas se corresponden con casos por encima de los límites

Una persona llena de agua del grifo una jarra. Una persona llena de agua del grifo una jarra.

Una persona llena de agua del grifo una jarra. / José Ángel García

Cerco al derroche. Emasesa limita el agua bonificada a las familias en situación de emergencia social para evitar consumos excesivos. La nueva tarifa social (no ayuda de los servicios sociales) garantiza un gasto mínimo de 110 litros por persona y día estableciendo dos niveles de descuentos en función de los ingresos de cada usuario, que deberá abonar los litros que superen de esa cantidad.

Para implementar esta medida, los técnicos de la empresa de aguas han realizado un estudio sobre los hábitos de consumo en las viviendas acogidas a la emergencia social. En las conclusiones aparece que el 36% de las familias que tenían antes de la ayuda un consumo ineficiente (mayor a 110 litros) lo han incrementado en un 30% con un promedio de 162 litros persona y día, muy superior a la media general de Emasesa y situado en los niveles que se consideran muy ineficientes. Los casos en los que el gasto es más elevado son los inmuebles integrados por una persona.

En ese informe se detalla que el 64% de las familias en situación de emergencia social se mantienen en los mismos niveles de consumo eficientes inferiores a la media general (110 litros por persona y día). Estos resultados se han obtenido del análisis de la evolución del gasto de agua en un total de 10.996 familias sobre las 12.200 beneficiarias de las ayudas. Emasesa apunta que estos datos son similares a las viviendas que no cuentan con bonificación.

Desde su puesta en marcha hasta la fecha se han beneficiado 12.151 familias

Desde 2015, la empresa de aguas tiene en vigor medidas sociales para no cortar el agua a los usuarios que no tienen capacidad económica para afrontar el pago. Desde su puesta en marcha hasta la fecha se han beneficiado 12.151 familias. En el 2017 el derecho al mínimo vital fue recogido en la normativa, superando esta medida en la práctica, ya que no se suspende el suministro a ningún usuario doméstico que no pueda pagar el recibo por motivos económicos siempre y cuando la persona afectada cuente con informe positivo de los servicios sociales.

El servicio de intervención del área de Hacienda y Administración Pública del Ayuntamiento de Sevilla resuelve en sus recomendaciones que el sistema actual no es la figura adecuada desde el punto de vista administrativo, al colisionar con la limitación legal de “inderogabilidad singular de los reglamentos” y debe sustituirse por una tarifa social que, sujeta a determinados requisitos, otorgue a los usuarios reducciones directas en el coste del agua.

La empresa apunta que estos datos son similares a las viviendas sin bonificación

En la puesta en marcha de la tarifa social hay una serie de cambios. En la ordenanza se incorpora esa tasa, estableciendo dos niveles de bonificación en función de los ingresos del usuario, que tendrá que acreditarlo. Además, se establece que los primeros 110 litros por habitante y día y la cuota fija de servicio estarán bonificados, y la acreditación tendrá una validez anual. En la tramitación, las novedades pasan por la incorporación de una nueva vía para acreditar el cumplimiento de los ingresos para agilizar la tramitación: los solicitantes podrán ser acreditados por Emasesa. En el caso de que la acreditación sea por circunstancias sociales distintas a los ingresos (riesgo de exclusión social) serán los servicios sociales municipales quienes los acrediten.

La nueva tarifa social contempla dos colectivos a bonificar. Los que tengan ingresos inferiores a la Renta Mínima de Inserción Social contarán con una bonificación del cien por cien. En el caso de que tengan ingresos equivalentes al Iprem se fijará una bonificación de hasta el 50% en un consumo de 110 litros por habitante y día. Ambos usuarios deben estar empadronados en el domicilio objeto de la bonificación y no deben ser titulares de otros suministros de uso domestico. “El objetivo es que todos los beneficiarios de esta ayuda realicen un consumo sostenible, un objetivo alineado con las acciones medioambientales”.

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