Sevilla

Exquisitos, sibaritas, egoístas

  • l Calle Relator, 52. 'www.sevisgastrum.com'. 955-132-178

sevigastrum

No lo aclara, pero Pepón no debe salir mucho de casa. ¿Por qué? Porque dice muy serio que, para comer peor que en su casa, no va a ninguna parte. Porque, en un gesto de "egoísmo" reconocido, José López Alba, Pepón en esto de la gastronomía, ha creado Sevigastrum en su propia casa, el 52 de la calle Relator.

Sevigastrum es un aula, un espacio enogastronómico puesto al servicios de los profesionales de la hostelería, pero también de los aficionados inquietos, que tratará de convertirse en una referencia de la cocina en Andalucía, Extremadura y el sur de Portugal. Los medios para lograrlo: una casa remozada con el único objetivo de adecuarla a su nueva vida como centro de actividades gastronómicas dotado con la última tecnología aplicada al mundo de la cocina. Un ejemplo: su instalación de gases para el envasado en atmósfera modificada. "En Sevilla no hay muchas como esta", apunta. De manera que el aula de cocina se configura como el centro neurálgico de Sevigastrum, a la espera de que comiencen a acudir a ella, asegura Pepón, cocineros de primer nivel del panorama español, el auténtico y gran reclamo de Sevigastrum, que la conviertan en una suerte de doméstico centro de I+D gastronómico.

-¿Pero bueno, y con todo esto qué consigues?

-Bueno, en Sevilla hay gente de mucho nivel y muy consolidada, pero un poquito de aire fresco probablemente nos siente bien a todos.

El momento, a pesar del trabajito que cuesta abrir los bolsillos, le parece bueno al padre de la criatura: "Hay interés y ganas. Y, como estamos lejos de casi todo, así ofrecemos la posibilidad a los profesionales de reciclarse, de ver las últimas herramientas". Algo así como "un toque de atención" sobre todo lo que puede hacerse en una cocina.

Y en una moderna bodega, que este caso ocupa el sótano, y acuna más de 2.000 botellas de vinos y destilados desde la última cosecha hasta otras de principios del siglo pasado. Y allí mismo está el taller de cata, disponible también para quienes tengan interés en profundizar en el mundo del vino. Pepón, que ofrece cursos a demanda, en función de los intereses de los potenciales participantes, promete catas de todo tipo, con especial atención a las catas ciegas, ideales para borrar cualquier prejuicio. A estas alturas, ni falta hace decir que la bodega y el aula de cata, con capacidad para 14 personas, cuentan con los más modernos medios tecnológicos. Destaca también la variedad de copas, que acumula gran cantidad de fabricantes y modelos. Y de aquí surge otra posible cata: la de copas.

De vuelta al ascensor panorámico, pulsamos el 2. En la segunda planta está Sevigastrum reserva, espacio pensado para quienes deseen seguir alguna de las lecciones pero en la intimidad, sin ser vistos, y con la posibilidad apreciar en directo el trabajo del cocinero y de intervenir. Al terminar, pueden aprovechar sus sofás, su barra, su pantalla multimedia y disfrutar de su sonido envolvente 7.0.

Y más arriba, la terraza. Además de la inmejorable vista del casco antiguo, dispone de barbacoa con tolva para madera o carbón, plancha de lava y horno tradicional con suelo de piedra. Su sistema de nebulización, a punto de instalarse, permitirá disfrutar del espacio en medio del tórrido verano sevillano.

¿Y aquello del egoísmo, no es un poco feo? Pues, en este caso, no. Porque con la posibilidad de realizar catas, cursos, conferencias, encuentros, talleres... Pepón se garantiza que la mejor cocina le llega a su propia casa, en la que se ha reservado sólo una planta para él y su familia. ¿Cuestión de prioridades?

Y un último consejo de Pepón: hay que comprar productos de calidad. Si no, ni merece la pena leer nada de esto, ni acercarse por Sevigastrum.

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