Patrimonio

La Fábrica de Artillería recuperará 'la Catedral' en nueve meses

  • Urbanismo prevé la apertura del edificio por fases y compatibilizará los trabajos con visitas guiadas.

La Fábrica de Artillería tendrá un aspecto muy similar al que tuvo en el siglo XVIII cuando concluyan las obras de restauración de nueve meses que comienzan este martes. Al menos una parte del edificio, ya que los trabajos empezarán en las fundiciones mayor -conocida como La Catedral por la elevada altura de sus pilares- y menor, y el taller de barrenado. Una superficie que equivale a la quinta parte de los metros cuadrados de que dispone el recinto. El coste para las arcas municipales supera los 1,1 millones de euros. En los planes del equipo de Juan Espadas entran compatibilizar las obras con visitas guiadas y la apertura del edificio por fases.

En una primera actuación de urgencia en la antigua fábrica, la Gerencia de Urbanismo ha limpiado las cubiertas y la consolidación de las gárgolas, la cubrición de las claraboyas desaparecidas y la pintura de todas las fachadas. Bajo el mandato de Juan Ignacio Zoido también se desarrolló un proyecto de medidas urgentes de conservación y recuperación de espacios interiores, así como la remodelación completa de la red de alcantarillado y recogida de aguas pluviales, que presentaba numerosos problemas a causa de su antigüedad y falta de mantenimiento. Solventados estos problemas apremiantes, toca ahora una segunda fase más en profundidad, que incluirá ya tareas de rehabilitación de un edificio declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y que es propiedad del Ayuntamiento de Sevilla tras su desafectación del uso militar.

"La recuperación de la antigua Fábrica de Artillería será el buque insignia de mi mandato. Después de diferentes actuaciones urgentes, este emblemático edificio afronta por fin una intervención de gran calado que permitirá que su espacio acoja proyectos sociales y creativos para la creación y la innovación", señaló el alcalde.

La intención del gobierno de Espadas es dar uso en el menor tiempo posible a la antigua Fábrica de Artillería albergando una "factoría cultural", un edificio que dará cabida a empresas y artistas de distintas disciplinas, desde promotores culturales a gente del circo, por ejemplo, y donde se dará prioridad a los jóvenes creadores. El plan de usos será diseñado por el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS): "Ya hay proyectos encima de la mesa para poner en valor distintas áreas". El proyecto es novedoso y, sin querer clonar otros como el de Matadero de Madrid o la Alhóndiga de Bilbao, supondrá una aportación nueva en defensa de la cultura de base y para el apoyo a los emprendedores de este sector. Tanto el alcalde como el delegado de Cultura, Antonio Muñoz, han conocido en los últimos meses experiencias en otras ciudades. La intención es ir ocupando todas las naves a lo largo del mandato y generar en este patrimonio histórico un "ecosistema cultural" donde no sólo trabajen los creadores, sino que esté abierto también al público. Cultura está ahora pendiente de que los técnicos municipales finalicen el informe que determine cuánto dinero y tiempo se requiere para ponerlas en uso tras visitar la semana pasada las instalaciones de San Bernardo. Lo que sí está claro es que será necesario que la rehabilitación del inmueble incluya una intervención para garantizar la seguridad y el acondicionamiento de los espacios.

La Fábrica de Artillería se abrió al público la pasada primavera. En concreto, la calle central se convirtió sólo por unos días y en horario diurno en una vía más de San Bernardo. La intención del entonces alcalde, Juan Ignacio Zoido, era mostrar a los sevillanos las intervenciones que se habían iniciado en el inmueble. Con las nuevas obras, comienzan la rehabilitación de una antigua fábrica de la que salieron no sólo los cañones con los que la flota española se defendía por los mares del Caribe, sino también piezas clave en la historia de España, como los leones que flanquean la entrada de las Cortes en Madrid.

'El Miguelete' volverá a las alturas

La famosa veleta del soldado con el mosquetón y la bayoneta volverá tras las obras de nueve meses que comienzan hoy a uno de los pináculos de esta catedral civil. Tras llevar más de un año sin indicar de dónde sopla el viento, la figura conocida como El Miguelete saldrá del almacén municipal en el que se encuentra mientras se desarrollan los trabajos de restauración de este inmueble del siglo XVIII declarado Bien de Interés Cultural (BIC) que el Ejército abandonó definitivamente hace cinco años. Por ahora, sigue a  la espera de dejarse llevar otra vez por el viento.

Cebos para acabar con las termitas de las naves de Carlos III

Este enorme edificio -uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil que existen en Sevilla- está siendo sometido a un tratamiento contra una plaga de termitas que amenaza seriamente las naves de Carlos III, proyectadas entre 1778 y 1782 por el arquitecto italiano Tomás Botani. La Gerencia de Urbanismo licitó un contrato de cuatro años para acabar con los insectos mediante un sistema de cebos. La voz de alerta la puso hace dos meses un informe realizado por el laboratorio Elabora para la Gerencia de Urbanismo. El documento señalaba que las estructuras de madera de las naves de Carlos III sufren "pudrición cúbica en todas las cabezas de los tirantes que acometen en los muros" y la "preocupante" presencia de termitas en las dos naves principales. En este tratamiento -según establece Urbanismo- se utiliza hexaflumurón, un producto que inhibe la síntesis de la quitina, principal componente del exoesqueleto de los insectos. De este modo, cuando la termita muda, la nueva cutícula no se forma. Sin esta piel de protección que sirve a la vez de esqueleto, el xilófago no puede vivir. Este producto tiene una acción "relativamente" lenta, lo que deja tiempo suficiente para difundir el insecticida en el seno de la colonia.

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