Sevilla

La Junta crea la Mesa del Comercio Seguro

  • Los comerciantes piden que se puedan presentar denuncias de manera telemática y puedan firmarse con certificado digital

Álvaro González Zafra, secretario general técnico de CAEA. Álvaro González Zafra, secretario general técnico de CAEA.

Álvaro González Zafra, secretario general técnico de CAEA. / m. g.

Los comerciantes también trabajan para corregir las disfunciones existentes en la normativa actual, para minimizar el impacto negativo de los robos en Andalucía y mejorar la coordinación entre todas las partes implicadas. Para ello se ha creado una Mesa por el Comercio Seguro, que comenzó sus reuniones el 18 de septiembre, y que está compuesta por la Junta, la Delegación del Gobierno, los ayuntamientos, empresarios, sindicatos, la Fiscalía y el Poder Judicial, entre otros agentes.

Entre las propuestas que se analizan esta mesa están la elaboración de un protocolo de actuación y coordinación en Andalucía; el trabajo con la Fiscalía para casar y vincular delincuentes y hechos delictivos a través de bases de datos, para poder detectar la multirreincidencia; el conocimiento de los antecedentes penales y policiales en todos los procedimientos; la imposición de órdenes de alejamiento; la información a las empresas sobre las detenciones de los delincuentes, para que así puedan personarse en las causas; que todos los juicios sean rápidos; que las denuncias puedan presentarse por internet sin la necesidad de acudir a una comisaría a firmarlas, utilizando para ello el certificado digital; y la creación de un teléfono único de contacto con las Fuerzas de Seguridad.

Otra medida irá encaminada a fomentar la concienciación social para que no se compren artículos robados. "Ojo, no hablamos de los mercadillos, que son legales y están regulados, sino de un mercado negro puerta a puerta que existe y tiene éxito. Los robos se cometen porque los delincuentes tienen luego donde vender las cosas que roban. Si nadie las comprara, no las robarían", apunta el secretario general técnico de la patronal del sector de la alimentación y las perfumerías (CAEA), Álvaro González.

Quien compre este tipo de artículos debe saber que está cometiendo un delito llamado receptación, y que puede estar penado con entre seis meses y dos años de prisión. Aunque no es habitual que alguien entre en la cárcel sólo por la comisión de este delito, sí que puede constituir un antecedente, de manera que si se le condenara por otro delito podría ingresar en prisión a pesar de que la pena fuera inferior a dos años. La Policía puede además detener a cualquier persona que compre un artículo robado.

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