Obituario

Muere el tabernero Manuel López Rolán, responsable durante décadas de El Portón

  • El hostelero ha fallecido este sábado a los 74 años y será incinerado este domingo en el cementerio de San Fernando tras un responso en la capilla de los Marineros

  • Comenzó a trabajar en el bar de la calle General Polavieja a los 14 años de la mano de su padre y lo dirigió hasta su jubilación en 2009

Manuel López Rolán, en 2009, unos días antes de su jubilación. Manuel López Rolán, en 2009, unos días antes de su jubilación.

Manuel López Rolán, en 2009, unos días antes de su jubilación. / D. S.

El tabernero Manuel López Rolán ha fallecido este sábado en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. López Rolán ha muerto a los 74 años de edad, víctima de un cáncer. Deja cinco hijos y nueve nietos. La familia recibe el duelo en el tanatorio de la SE-30. Este domingo será incinerado en el cementerio de San Fernando, después de un responso que tendrá lugar en la capilla de los Marineros, en la calle Pureza, a las 11:15.

López Rolán fue durante muchos años el dueño de El Portón, ubicado en la calle General Polavieja, que traspasó a su hermano Carlos cuando se jubiló, en el año 2009. Este negocio familiar fue fundado en el año 1958 y está estrechamente ligado a la vida municipal por su cercanía con el Ayuntamiento de Sevilla. Antiguamente también lo estuvo al mundo de la Justicia, ya que la Audiencia Provincial estaba en la plaza de San Francisco cuando se abrió el bar. 

El Portón se inauguró a las siete de la tarde del 6 de diciembre de 1958. Manuel López Rolán tenía entonces 14 años y estaba al frente de la caja. Su padre, que venía de ser el encargado de Los Candiles, regentaba el nuevo negocio con la ayuda de siete empleados.

El local había sido anteriormente una sastrería, por lo que fue reformado para acoger un bar de acuerdo con una estética que hoy permanece inalterada. Se conserva incluso el portón que da nombre al establecimiento, adquirido en el rastro de Madrid en 1957 por 36 pesetas. El suelo, las maderas, los azulejos y la barra son los originarios. De lo poco que se ha modificado en 50 años ha sido la máquina de café y las antiguas piletas de fregar, ya suprimidas.

López Rolán ha ejercido siempre de hermano de la Esperanza de Triana detrás de la barra, sobre todo vendiendo lotería de la cofradía, de la que ha llegado a repartir 85.000 euros en participaciones. Ha sido miembro de junta de gobierno con siete hermanos mayores distintos. Su cargo preferido ha sido siempre el de mayordomo, desde el cual ha realizado innumerables gestiones para conseguir que los enseres del paso de palio sean de plata.

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