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Sevilla

Una banda desvalija un polígono industrial de Sevilla tras atar al vigilante

  • Entre los siete negocios afectados hay un local de estudios musicales en el que estaba trabajando un músico

  • Los ladrones también asaltaron una cristalería, una carpintería y un taller de aluminio

  • Abordaron al vigilante y le quitaron el móvil y el coche, con el que cometieron los siete alunizajes

Robo en el Polígono Majaravique / Antonio Pizarro

Una banda de encapuchados asaltó la noche del domingo el polígono industrial Majaravique, en la carretera que une La Rinconada y Sevilla. Los ladrones desvalijaron siete naves del recinto. Lo hicieron después de sacar al vigilante de seguridad de su garita y atarle las manos con cables. "Tranquilo, hermano. Si estás tranquilo no te vamos a hacer nada", le dijeron al trabajador, al que le quitaron el teléfono móvil y las llaves de su coche, un Audi A3 con el que cometieron después los siete alunizajes.

El robo se produjo entre las nueve y veinte y las nueve y media de la noche del domingo, hora a la que se estaba disputando el partido entre el Barcelona y el Sevilla. El vigilante, Manuel Sánchez, acababa de hacer una ronda por el polígono industrial y se encontraba ya en la garita, donde se disponía a comerse un bocadillo. Había cerrado incluso con llave, puesto que la Guardia Civil le había advertido que se estaban produciendo robos en la zona y que extremara las precauciones.

Poco pudo hacer. En el momento en que preparaba la comida sintió cómo destrozaban los cristales de la garita. "Los cristales salían de todas partes, estaban golpeándolos por varios sitios. Pensé que me iban a dar una paliza de muerte porque eran por lo menos siete u ocho. Todos iban encapuchados. Dos de ellos me sacaron y me obligaron a agachar la cabeza. Me ataron las manos con unos cables y me dijeron que si estaba tranquilo no me iba pasar nada. Me quitaron el móvil y me pidieron las llaves del coche", explicaba el vigilante este lunes a este periódico, mientras esperaba a que la Guardia Civil inspeccionara su vehículo, con el que los ladrones destrozaron las puertas de las naves en las que robaron.

El vigilante al que maniataron, Manuel Sánchez. El vigilante al que maniataron, Manuel Sánchez.

El vigilante al que maniataron, Manuel Sánchez. / Antonio Pizarro

"El que hablaba conmigo me decía hermano. Tranquilo, hermano, que contigo no va nada. Así todo el rato. Me dijo que habían venido a robar un almacén de quesos porque tenían que dar de comer a sus familias". Sin embargo, la nave de los quesos ha sufrido un par de robos en los últimos años y sus responsables han instalado un sistema antialunizaje, compuesto por dos barras de acero que se cruzan en horizontal sobre la puerta de la nave. 

El vigilante escuchaba el estruendo provocado por su coche impactando contra las puertas de hierro de las naves. "Pensaba en cómo me lo iban a dejar y le dije a uno que por favor no se lo llevaran. Me respondió que no me preocupara, que el coche me lo dejaban allí. Y mira cómo lo han dejado", dice, señalando un Audi A3 negro con toda la parte trasera destrozada.

Con el coche del guarda, los delincuentes forzaron hasta siete naves cercanas. Una de ellas fue la carpintería metálica Percrisur, de donde sustrajeron varias herramientas. También desvalijaron un taller de aluminio y una nave en la que hay varios estudios musicales. En uno de ellos estaba trabajando un músico, al que robaron instrumentos y equipos de sonido.

Un guardia civil trabaja en el coche del vigilante, empleado en los alunizajes. Un guardia civil trabaja en el coche del vigilante, empleado en los alunizajes.

Un guardia civil trabaja en el coche del vigilante, empleado en los alunizajes. / Antonio Pizarro

Han sido varios los grupos musicales afectados por este robo. Uno de ellos, D. A. D., publicó en su perfil de Facebook el material sustraído por si alguien veía alguno de los instrumentos en páginas de segunda mano. Los ladrones se llevaron una guitarra, un bajo, el cabezal y los pedales de éste y varias pantallas. Otro de los afectados es Javier López, del grupo Hades, al que le sustrajeron dos etapas de potencia. "Mi local fue el último en el que entraron. Tenían controlado el tiempo y ya había uno que le decía al otro que se tenían que ir", explica el músico.

Junto a esta nave hay otra en la que no robaron porque aún no está instalada la empresa, pero cuya puerta sí destrozaron. Es una empresa de componentes aeronáuticos cuyo dueño asegura que no va a montar en este local. "Por culpa de cuatro chorizos, no se van a crear los puestos de trabajo que se iban a crear. Hoy no han podido llevarse nada, pero si hubieran entrado con la empresa en marcha, aquí se hubieran encontrado con una fortuna".

Una de las puertas destrozadas en una nave de Majaravique Una de las puertas destrozadas en una nave de Majaravique

Una de las puertas destrozadas en una nave de Majaravique / Antonio Pizarro

El último sitio en el que robaron fue la cristalería Acuario, de donde sustrajeron todas las herramientas y también una furgoneta Citröen Jumpy, nueva, con sólo tres meses desde que fue comprada. El robo fue grabado por las cámaras de seguridad del polígono, que marcaban las 21:36. Como tenía un dispositivo GPS, uno de los responsables de la cristalería, Daniel Roldán, buscó la furgoneta durante la noche y la encontró aparcada en Pino Montano, si bien todas las herramientas que había en el interior habían desaparecido. 

La furgoneta la tiene la Guardia Civil para tratar de encontrar alguna huella. Un agente de la Policía Judicial inspeccionó este lunes también el coche del vigilante y los locales en los que robaron, en busca de alguna huella digital o restos de ADN de los sospechosos. Por el momento no hay ninguna persona detenida.

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