Comercio

Sevilla preservará sus establecimientos con más de 40 años en una ordenanza

  • Deberán desarrollar una actividad singular o contener elementos patrimoniales

  • Podrán beneficiarse de rebajas fiscales y de la promoción municipal 

El Rinconcillo obtuvo en 2018 el distintivo de establecimiento emblemático. El Rinconcillo obtuvo en 2018 el distintivo de establecimiento emblemático.

El Rinconcillo obtuvo en 2018 el distintivo de establecimiento emblemático. / Juan Carlos Muñoz

En un mundo globalizado el comercio tradicional se ha convertido en un reclamo para el turismo. El Ayuntamiento de Sevilla ha dado un paso adelante -en colaboración con la Cámara de Comercio- para que este sector disponga de una ordenanza que permita destacarlo dentro de la múltiple oferta de ocio y ventas que ofrece la capital andaluza y, a la par, que pueda recibir ayudas que contribuyan a su conservación.

Un primer paso para lograr este fin ha sido la aprobación inicial de dicha iniciativa, que establece las condiciones por las que se ha de conceder el distintivo "establecimiento emblemático de la ciudad de Sevilla", que aglutina a tiendas, bares, hoteles y negocios de reparación. Una categoría por la que estos negocios obtendrán muchas ventajas a la hora de desarrollar su actividad. 

Los requisitos fijados en la ordenanza para obtener dicho título son, básicamente, tres. El principal concierne a la antigüedad, es decir, que pertenezcan a la memoria colectiva de varias generaciones de sevillanos, de ahí que se exija a los establecimientos postulantes que hayan estado en funcionamiento durante 40 años sin interrupción. Además, deben cumplir una de las otras dos condiciones: desarrollar una actividad singular o que el local donde se encuentren contenga valores patrimoniales, ya sean arquitectónicos o decorativos, en el interior o el exterior, es decir, que constituyan una seña de identidad. 

Esta ordenanza es fruto de la colaboración del Ayuntamiento hispalense con la Cámara de Comercio de Sevilla, motivo por el cual ayer acudieron a presentarla el delegado de Economía, Comercio, Relaciones con la Comunidad Universitaria y Área Metropolitana, Francisco Páez; y el presidente de la institución cameral, Francisco Herrero. El concejal socialista detalló los cinco fines que persigue la normativa, que entrará en vigor en otoño, una época que vendrá marcada por la gran incertidumbre que se vive por los efectos económicos que está provocando la pandemia del Covid-19. 

La tienda de ropa Cañete es otro de los negocios emblemáticos de Sevilla. La tienda de ropa Cañete es otro de los negocios emblemáticos de Sevilla.

La tienda de ropa Cañete es otro de los negocios emblemáticos de Sevilla. / Juan Carlos Muñoz

El objetivo prioritario es proteger este tipo de negocios y que se conviertan en referentes del comercio local frente a la expansión de las grandes firmas y las franquicias, que igualan una ciudad con otra. El segundo fin es que puedan acceder a líneas de ayudas municipales y formar parte de campañas de promoción, como #yocomproenmibarrio o de la prórroga de gran afluencia turística otorgada al Casco Antiguo y a Triana. 

La tercera línea de actuación va enfocada a mejorar la competitividad de los establecimientos emblemáticos frente a una economía cada vez más impersonal y globalizada, de ahí la necesidad "urgente" de lograr la adaptación digital.

El cuarto objetivo está relacionado con la reactivación económica y social de Sevilla tras la debacle sufrida por la pandemia de coronavirus. En este punto, conviene recordar que el gobierno local ha realizado una convocatoria de ayudas a autónomos y microempresas -que son las que conforman mayormente este sector- por un millón de euros y cuyo proceso de adjudicación se prepara estos días. 

El último fin es su inclusión en el Plan Estratégico Sevilla 2030, que recoge el comercio como un sector vital para la economía y el empleo de la ciudad. También entran en este apartado los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, que abogan por el impulso al producto local y el comercio de cercanía. 

La Papelería Ferrer, uno de los negocios históricos de Sevilla. La Papelería Ferrer, uno de los negocios históricos de Sevilla.

La Papelería Ferrer, uno de los negocios históricos de Sevilla. / Juan Carlos Muñoz

Una vez obtenido el distintivo, los propietarios de los negocios podrán usarlo para fines comerciales y publicitarios. El Ayuntamiento, por su parte, podrá incluirlos en promociones tanto de la Delegación de Economía como de Turismo, convocará ayudas al sector y podrán beneficiarse de ventajas fiscales, tales como el IBI o el ICIO. Además, tendrán la colaboración de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente para mantener los elementos de valor histórico o patrimonial que formen parte de la imagen tradicional del establecimiento. 

Los distinguidos

Antes de que se elaborase esta normativa, el Ayuntamiento y la Cámara de Comercio pusieron en marcha hace dos años una iniciativa para otorgar el mencionado distintivo, para el que se han realizado dos convocatorias. En la de 2018 lo lograron 16 negocios: El Rinconcillo, La Campana, Las Teresas, Entrecárceles, Patio San Eloy, Hotel Alfonso XIII, Hotel Inglaterra, Bordados Foronda, Derby 1951, Casa Palacio, Camisería Galán, Almacenes Pérez Cuadrado, Lina 1960, Sombrerería Maquedano, Velasco y Joyería Reyes. 

La segunda convocatoria, celebrada en 2019, incluyó otros 14 establecimientos: Mauricio Abad, Almacenes Velasco, Foronda y Balbuena, Casa Plácido, Restaurante La Raza, Hotel Doña María, Casa Rodríguez, La Salmantina, Cerería El Salvador, Casa Román, Ochoa, Cañete, Papelería Ferrer y Casa Robles. 

La concesión del distintivo tiene un vigencia ilimitada, siempre que se mantengan los requisitos cuya valoración justificó su aprobación. No obstante, también se podrá suspender temporalmente o de forma definitiva, ya sea por uso indebido o cuando desaparezcan los motivos por los que fue otorgado. 

¿Volverán los veladores a La Campana?

La ordenanza para preservar los establecimientos emblemáticos supone conservar estos negocios y ayudar a aumentar su actividad. Uno de los que ya cuentan con tal distintivo es la cafetería La Campana, que hace años protagonizó uno de los momentos más polémicos al verse obligada a prescindir de la terraza de veladores situada delante de este local, convertido en icono del centro de Sevilla.

En la rueda de prensa de ayer, el concejal Francisco Páez deslizó la posibilidad de que con el tiempo y, gracias a esta normativa, el negocio pudiera recuperar de nuevo la terraza. No obstante, fuentes municipales descartaron tal posibilidad y explicaron que una ordenanza no puede entrar en contradicción con otra. En dicha intervención, el presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero, insistió en la necesidad de mejorar el concepto de terraza y tomar el modelo de las que hay en París:“sobre plataforma, con macetas, embellecidas e integradas en el paisaje”.

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