Sevilla

Sevilla, en la ruta caliente de la droga

  • Más de cien kilos de cocaína procedente de Brasil han sido interceptados en el aeropuerto de San Pablo desde 2008

  • La ruta Brasil-Lisboa-Sevilla surgió de alternativa a los grandes aeropuertos a principios de 2008

Inspección de una maleta en el aeropuerto de San Pablo. Inspección de una maleta en el aeropuerto de San Pablo.

Inspección de una maleta en el aeropuerto de San Pablo. / DGGC / AEAT

La ruta Brasil-Lisboa-Sevilla ha funcionado como una de las principales vías de entrada de cocaína en España en la última década. Los alijos de droga procedentes de este país se han sucedido con cierta frecuencia desde el año 2008, si bien han atravesado también periodos de depresión de más de un año sin ninguna intervención importante. Hasta ahora, todos los alijos se habían dado en vuelos comerciales.

El del martes es el primero que se lleva a cabo en un vuelo militar, de la comitiva oficial de un mandatario internacional. Es también, quizás por la creencia del correo de que iba a sortear los controles policiales al tratarse de un miembro de la Fuerza Aérea, la cantidad más alta intervenida en el aeropuerto de San Pablo en la historia reciente.

La Policía y la Guardia Civil comenzaron a detectar la existencia de esta ruta caliente en el año 2008. A principios de ese año fue detenido el primer correo cargado de droga. Era una mujer de 37 años, de Madrid y sin antecedentes. Le habían prometido más de 3.000 euros a cambio de que introdujera en España casi nueve kilos de cocaína.

Sólo tenía que volar desde Brasil hasta Lisboa y desde allí tomar el vuelo diario de la TAP a Sevilla. La organización se encargaba de los billetes y de prepararle las maletas. Ya en España, alguien contactaría con ella para informarle de dónde y a quién tenía que entregarle la droga. La Policía la esperaba nada más bajar del avión y le encontró la cocaína en las maletas, impregnada en un cartón que separaba un juego de sábanas nuevo.

Casi todos los primeros correos eran españoles. Así levantaban menos sospechas. Elegían a personas sin antecedentes y necesitadas de dinero. El segundo en caer no tenía ni 20 euros para pagar un taxi. Era un joven de Granada que residía en Mallorca. La droga venía oculta en los cilindros de unas máquinas para hacer pizza.

Entre enero y abril de 2008 fueron detenidas seis personas en el aeropuerto de San Pablo por transportar cocaína. Se intervinieron en esos cuatro meses 45 kilos de droga. La aparición de esta ruta caliente hacia Sevilla surgía como una vía alternativa a los grandes aeropuertos, mucho más vigilados.

Las mafias dejaron de enviar cocaína en el vuelo Bogotá-Madrid y buscaron la vía brasileña. Aprovecharon un resquicio legal. Los brasileños no tienen que pasar férreos controles de extranjería para entrar en Portugal, por lo que generalmente estos vuelos eran siempre desde aeropuertos pequeños de Brasil hasta Lisboa, y de ahí, una vez ya en territorio europeo, viajaban a Sevilla.

Los vuelos cargados de droga continuaron, aunque con parones prolongados, durante años. Desde marzo de 2016 no se detenía a ninguna mula procedente de Brasil en el aeropuerto de San Pablo. La última detenida fue una mujer de nacionalidad alemana y de 60 años de edad, que llevaba dos kilos de cocaína en un doble fondo de una maleta. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios