Sevilla

La botica de Tetuán cambia de imagen

  • La céntrica farmacia, no exenta de polémica, cierra por reformas tras la jubilación de su dueño en 2013.

Atrás quedó la lámpara de araña de hierro, las baldosas de mosaico y las vitrinas de madera propias de una antigua botica. Desde ayer lunes, la céntrica farmacia de la calle Tetuán número 4 presenta una imagen insólita: un local vacío, sin vida, sin historia e invadido por una cuadrilla de obreros. El motivo no es otro que la reforma del negocio por parte de su nuevo titular, Luis Melgarejo Domínguez, que mantendrá la farmacia cerrada hasta el 21 de julio, según reza un cartel en la puerta.

Los singulares azulejos de la entrada y el rótulo Apotheke (farmacia en alemán) continúan intactos de momento, pero el actual titular tiene intención de darle un aire más moderno al local: "Se ha trabajado ya mucho sobre estos muebles, necesitan un cambio", apunta Luis Melgarejo, actual titular de la farmacia.

Hace un año, Joaquín Herrera Dávila decidió jubilarse, colgando así su bata blanca. Nieto, sobrino e hijo de farmacéutico, la botica de Tetuán ha estado vinculada a su familia desde 1960, cuando el padre de Herrera la compró. Y no fue hasta los años 80 cuando el sevillano empezó a regentar el negocio, once años después de licenciarse por la Universidad de Granada.

Fue aproximadamente en la misma fecha cuando Herrera decidió empezar el doctorado. El motivo fue simple: en la fachada se podía leer el nombre de su padre, doctor Joaquín Herrera Blanco, y su hijo decidió eliminar sólo el segundo apellido. Pero para poder dejar el título de doctor necesitaba leer su propia tesis, algo que hizo en 1990. El contenido de este trabajo académico es el origen del libro que publicó hace cerca de cuatro años titulado El Hospital del cardenal de Sevilla y el doctor Hidalgo de Agüero, una visión histórica y sanitaria del Hospital de San Hermenegildo (1455-1837) y del reconocido cirujano.

Esta céntrica farmacia no es conocida sólo por su conservador y tradicional estilo y decoración, sino también por las polémicas protagonizadas a raíz de la venta de ciertos productos, como preservativos y la pastilla poscoital, también conocida como la píldora del día después.

Joaquín Herrera fue sancionado por la Dirección General de Planificación e Innovación Sanitaria de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía por negarse a vender este producto. Una pastilla que se puede adquirir sin receta desde la Ley de Salud Sexual y Reproductiva que aprobó el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

El afectado recurrió la decisión al considerar que se había vulnerado su derecho de objeción de conciencia por negarse a dispensar esta píldora. Y tras ser desestimado el recurso por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 13 de Sevilla, Joaquín Herrera buscó amparo en el Tribunal Constitucional, que admitió el caso a trámite el pasado 9 de septiembre.

A pesar de las diferentes multas y procesos judiciales, en la botica de Tetuán continúan sin dispensar la píldora del día después. Habrá que esperar hasta el 21 de julio para comprobar si el cambio de imagen que ayer lunes inició esta farmacia es sólo en su fachada o también en su fondo.

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