Clara Grima: "A las niñas también hay que decirles que busquen la independencia económica"
La matemática y divulgadora sevillana reflexiona sobre la vocación científica, el papel de las mujeres en las carreras STEM y cómo las matemáticas pueden ayudar a cambiar el mundo
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Las matemáticas han acompañado a Clara Grima desde la infancia, cuando las veía como un juego en el que bastaba aprender las reglas para empezar a disfrutar. Hoy es profesora en la Universidad de Sevilla, investigadora y una de las divulgadoras científicas más conocidas del país. En esta conversación repasa su trayectoria, explica cómo nació el descubrimiento del escutoide y reflexiona sobre el papel de las mujeres en las carreras científicas, donde todavía persisten desigualdades. En el marco del 8M, defiende la importancia de fomentar vocaciones científicas entre las niñas y reivindica la independencia económica como clave para la libertad.
Pregunta.¿Cómo empieza tu relación con las matemáticas?
Respuesta.A mí las matemáticas me gustaban desde muy pequeña porque eran la asignatura más fácil para mí. Siempre digo que tenía el “culo inquieto”, no me gustaba sentarme a empollar durante horas. Las matemáticas eran como un juego: aprendías las reglas y jugabas. Desde niña fue mi materia favorita.
P.Sin embargo, también dudaste entre las matemáticas y la filosofía.
R.Sí, cuando llegué al instituto descubrí la filosofía y durante un tiempo tuve una pequeña pelea interior entre las dos disciplinas. Me gustaban mucho ambas. Al final fue mi profesor de filosofía, Antonio Hurtado, quien me aconsejó estudiar matemáticas. Fue una persona que influyó muchísimo en mi vida y gracias a ese consejo descubrí que las matemáticas eran incluso más bonitas de lo que imaginaba.
P.Muchas personas dicen que son "de letras" y que las matemáticas no son para ellas. ¿Qué les dirías?
R.Yo creo que a las matemáticas les gustan a todo el mundo. Igual que todos somos de letras porque escribimos, todos somos de ciencias porque somos seres curiosos. Las matemáticas tienen una parte científica, de descubrir y resolver problemas, pero también una parte muy cercana a las humanidades. A veces digo que son como la poesía: utilizas la lógica y la intuición para construir ideas, casi como si fueran pequeñas joyas.
P.Además de investigadora, eres una de las divulgadoras científicas más conocidas. ¿Cómo surge esa faceta?
R.Surgió por mis hijos. Cuando eran pequeños intentaba contarles a qué se dedicaba su madre, pero no encontraba el lenguaje adecuado. Entonces recurrí a los cuentos, porque sabía que a través de las historias aprendían muchas cosas. Ahí descubrí que había un público enorme al que nunca le habíamos contado matemáticas: la gente que cree que no sabe matemáticas.
P.Uno de tus trabajos más conocidos es el descubrimiento del escutoide. ¿Cómo nació?
R.Fue una investigación conjunta entre matemáticos y biólogos. Queríamos saber qué forma geométrica tenían las células que recubren nuestros órganos. Durante mucho tiempo se pensó que eran prismas, pero no encajaba con lo que veíamos al microscopio. Tras muchos cálculos descubrimos una nueva forma geométrica: el escutoide. Fue una sorpresa enorme porque no solo tuvo impacto científico, sino también popular.
P.En tu caso, ¿has sentido el llamado techo de cristal?
R.En la carrera científica es muy sutil. Sobre el papel todos tenemos las mismas condiciones, pero luego está la vida real. La etapa en la que tienes que ser más productiva para avanzar en la carrera investigadora suele coincidir con la etapa en la que muchas mujeres tienen hijos o asumen cuidados familiares. Eso no aparece en los currículos, pero influye mucho en las trayectorias profesionales.
P.Aun así, cada vez se habla más de la falta de mujeres en carreras STEM.
R.Sí, y en matemáticas es especialmente llamativo. Durante décadas fue una carrera bastante equilibrada entre hombres y mujeres, pero desde los años 2000 las mujeres han ido desapareciendo poco a poco. Es preocupante porque cada vez más decisiones importantes se toman a través de algoritmos y tecnologías. Si las mujeres no participan en su desarrollo, corremos el riesgo de crear sistemas con sesgos.
P.¿Qué mensaje darías a las niñas que están pensando estudiar matemáticas?
R.Que pueden hacer cosas maravillosas con ellas. Con las matemáticas se puede trabajar en medicina, inteligencia artificial, deporte, moda o investigación. Incluso se pueden salvar vidas diseñando medicamentos o sistemas de diagnóstico.
P.Y también hablas mucho de la independencia económica.
R.Sí, porque es un mensaje que se transmite poco a las niñas. Tener independencia económica significa muchas veces libertad. Libertad para elegir dónde estar y qué vida quieres tener. Por eso creo que es importante que las chicas sepan que carreras como matemáticas tienen mucho trabajo y están muy bien pagadas.
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