Juan Espadas. Alcalde de Sevilla

"Hemos hecho en dos años lo que otros hicieron en cuatro"

  • Presume de haber reactivado una veintena de proyectos claves para la economía, fija en la Cartuja sus ilusiones de futuro  y defiende el formato largo de la Feria

Juan Espadas contempla la ciudad desde la Torre Sevilla Juan Espadas contempla la ciudad desde la Torre Sevilla

Juan Espadas contempla la ciudad desde la Torre Sevilla / Antonio Pizarro

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Tarde plomiza. Mercurio alto. Isla de la Cartuja. Veinticinco años después. De visitante anónimo de la Expo a alcalde de Sevilla. A Juan Espadas le gusta visitar la incubadora de empresas del antiguo Pabellón de Francia. Los jóvenes lo reconocen. También se recrea con la vista aérea de la ciudad desde la Torre Sevilla. El casco histórico parece un pueblecito blanco de sierra cuando se admira desde tan alto. Dos años ya de mandato.

-Estamos en la Cartuja. ¿Cómo vivió usted la Expo? ¿Fue de los sevillanos a los que Pellón dejó sin pase de jornada completa?

-Tenía pase nocturno. Ya estaba trabajando en Medio Ambiente e intentaba escaparme a la Cartuja cada vez que podía. Iba rellenando el pasaporte de visitas a los pabellones. Hoy me voy a Francia, hoy ceno en Brasil, hoy me tomo un cuscús. Esto era un mundo diferente. Fue algo muy bonito.

-Dos años como alcalde. ¿Se ve usted cambiado o se ve igual?

-No. Evidentemente maduras en lo personal. Hoy me siento más cómodo. Hoy el traje creo que me ajusta mejor. Conozco el engranaje del Ayuntamiento y las formas para gestionar con más eficiencia. En este ecuador de mandato me siento más cómodo con la responsabilidad de alcalde y percibo que la opinión pública tiene un criterio más formado de mí y en la calle percibo confianza en mi persona. Estoy cubriendo el objetivo fundamental que es gobernar para todos. Quedan muchas cosas todavía por hacer, sin duda; soy crítico con la propia maquinaria y organización del Ayuntamiento. Tengo mucha ilusión y las pilas puestas.

"No he convencido al Estado de que hay cuestiones en las que debe ser más flexible"

-¿Nota que el tiempo pasa más rápido cuando se gobierna?

-El tiempo siempre pasa rápido cuando se trabaja mucho. Tienes la sensación de que los días pasan volando y que tienes más cosas que hacer que tiempo para hacerlas y, de alguna manera, eso es importante. Si estuvieras parado, mirando el reloj, sería una mala señal.

-Dígame usted mismo algunos de sus aciertos y también algunos de sus fallos en estos años.

-Los sevillanos se merecen un balance en profundidad. Releo con frecuencia mi discurso de toma de posesión. Lo estoy cumpliendo en líneas generales. Dije que quería cambiar las prioridades del gobierno respecto al mandato anterior. Marqué unos objetivos: el empleo y la reactivación económica. Hay datos objetivos que demuestran que estamos en un momento económico diferente al de junio de 2015, cuando teníamos 85.000 parados. Hoy tenemos 75.000. Esos diez mil empleos más son consecuencia de una situación económica que ha mejorado con carácter general, pero también gracias a una serie de medidas e instrumentos de fomento, de promoción y de reactivación económica de la ciudad que desde el Ayuntamiento hemos puesto en marcha. Y le doy algunos datos. La inversión pública que genera empleo ha aumentado tanto en Emasesa como en Urbanismo. Hemos reactivado proyectos que en junio de 2015 estaban parados. Pongamos los ejemplos de la antigua Estación de Cádiz o del antiguo mercado de la Puerta de la Carne, que van a generar una actividad económica que antes no existía. Eran zonas muertas. Son dos proyectos que estaban varados. El de la Estación de Cádiz está ultimándose, los placeros se están ubicando en los nuevos puestos, y la adjudicación del proyecto del mercado de la Puerta de la Carne está ya en marcha. La Zona Franca, que era un proyecto que lanzó el gobierno anterior, no estaba funcionando, y activarlo en el arranque de mandato fue uno de nuestros objetivos fundamentales.

Espadas gesticula durante la entrevista. Espadas gesticula durante la entrevista.

Espadas gesticula durante la entrevista. / A. Pizarro

-¿Y en vivienda?

-En materia de vivienda hemos desbloqueado promociones como la de Hacienda del Rosario, con 1.900 viviendas. O, por ejemplo, los suelos de Metrovacesa, toda la zona comercial de Palmas Altas o el entorno de la Torre Sevilla. Obviamente, no soy responsable de la iniciativa privada, pero sí hay factores como las licencias, los convenios o las ordenaciones de suelo que son de nuestra competencia. En la antigua Fábrica de Artillería y los parques de Ranilla y Amate hay inversiones municipales destacadas, o en instalaciones deportivas como el Supera de Triana. En definitiva, hemos desbloqueado una veintena de proyectos que generan empleo. Hemos recuperado la capacidad del Ayuntamiento para reactivar la economía y hemos buscado la cooperación de la iniciativa privada. Al final, esos diez mil puestos de trabajo que no había hace dos años no son responsabilidad directa de alcalde, eso es evidente, pero sí hemos recuperado todas las herramientas de generación de empleo que desaparecieron con la crisis. Y el Ayuntamiento ha ejercido su papel facilitando licencias o impulsando acuerdos. Nos hemos vuelto a poner las pilas. Mi segundo gran objetivo eran las políticas sociales. Recordemos dónde estábamos en junio de 2015. Con la vivienda teníamos un problema. Teníamos viviendas vacías y gente sin viviendas. Teníamos también gente demandando ayuda para suministros básicos y había niños sin comedores escolares cuando terminaban las clases. ¡Ese era el debate de julio de 2015! Ante eso, el principal logro en vivienda ha sido poner en carga cuatrocientas, que son todas las posibles. Tenemos ahora mismo un parque público de viviendas al cien por cien de uso. Hemos trabajado para un plan nuevo de vivienda y para la gran novedad: incorporar vivienda privada a la oferta pública de alquiler durante un tiempo, que es la convocatoria que va a salir con carácter inmediato.

"Hay procesos en la Gerencia de Urbanismo que siguen siendo demasiado lentos"

-Pero no me refiere usted ningún fallo o carencia de su gobierno.

-He hecho un balance reconocible respecto a las prioridades que yo mismo marqué. Hagamos ahora autocrítica. No he podido cambiar aún políticamente el marco que sigue haciendo del Ayuntamiento una administración no suficientemente útil para los servicios que debía prestar. El conjunto de los municipios de España no lo hemos conseguido. No hemos logrado una revisión de las normas de equilibrio y austeridad que marcaron la crisis y que tenían una lógica inicial, pero que ahora nos imposibilitan cuestiones que a míme generan tensiones a la hora de prestar servicios públicos básicos. Es el caso de la cobertura de vacantes en puestos necesarios. Nos hemos tenido que partir la cabeza intentando, además, recuperar los ahorros del capítulo de personal para su aplicación a vacantes estructurales del Ayuntamiento.

-Es decir, sus fallos son consecuencia de la legislación del ministro Montoro, que metió en cintura a los ayuntamientos en los años más duros de la crisis.

-No, no. Yo soy el que no he convencido aún a la Administración del Estado de que necesitamos flexibilizar una serie de cuestiones. Yo tengo que darle respuestas a los ciudadanos. Los ciudadanos creen que es mi responsabilidad que no estén mejor dotados los servicios sociales, o que no se incrementen las patrullas de Lipasam, o la plantilla del zoosanitario… Y yo tengo limitaciones en todos esos asuntos. A mí me preguntan por qué no aumento las plazas de peones de limpieza o por qué no consolido ciertos puestos de trabajo. Un ciudadano me imputa estas carencias porque espera de mí que yo, como Ayuntamiento, le preste una serie de servicios. Estamos empezando a intentar agilizar los procedimientos de concesión de licencias. La Gerencia de Urbanismo sigue teniendo, hay que reconocerlo, un procedimiento demasiado complejo y lento para conseguir la reactivación económica a la que yo aspiro. Tramitar no ya licencias de obras, que se hace en un plazo razonable, sino licencias de actividad, resulta demasiado lento y complejo. Esto, después de dos años de gobierno, está en nuestro debe. Llevo un año intentando cambiar no sólo los estatutos de la Gerencia de Urbanismo, sino tratando de descentralizar la capacidad de gestión de Urbanismo en favor de los distritos.

-¿Cuándo habrá inspectores habilitados para las tardes y las noches de los fines de semana, que es cuando se genera más ruido y más abusos se cometen en la instalación de veladores?

-Esa es otra. ¡Plazas vacantes y productividad! ¡Es que no puedo nombrar gente! Mire, hay una propuesta aprobada en el Pleno para abrir los centros cívicos los fines de semana. Yo quiero abrir las bibliotecas más horas y con más personal. Todo esto se me imputa a mí como un incumplimiento. ¡Pues claro! Porque el ciudadano no tiene por qué saber por qué yo no puedo abrir los centros cívicos los fines de semana. Me comprometí a resolver eso, aún no lo he resuelto, no lo puedo resolver solo, estoy trampeando de alguna manera a través de planes de choque y de mecanismos varios… Yo lo cuento todo. Cuento el déficit y también cuento que no sólo es responsabilidad mía.

"No es que la oposición sea floja, es que el gobierno sabe ocupar los espacios"

-Si mañana, como en La vida es sueño, se despertase y ya no fuese alcalde ni tuviese otro cargo público, ¿a qué se dedicaría?

-Hombre, yo soy abogado. Por lo tanto, volvería a ejercer.

-¿Al ejercicio libre de la profesión?

-Si, sí, sí… Me colegié en el año 90.

-Nunca un alcalde lo ha tenido tan fácil con tan sólo once concejales. El PP está distraído con sus conflictos internos. Con Ciudadanos se entiende usted en dos minutos y la supuesta izquierda radical resulta bastante plana en comparación con lo que se vive en ayuntamientos como Madrid y Barcelona.

-Creo que se podría hacer un análisis incluso más ventajoso para la oposición. No es que la oposición sea floja, sino que el gobierno está siendo bastante ágil a la hora de ocupar los espacios donde la oposición podría centrar sus críticas. Nosotros teníamos un frente de oposición fuerte en todos los temas sociales por parte de IU y Participa Sevilla, por ejemplo en asuntos de vivienda. Entiendo que si ahora recibimos menos críticas es porque estamos resolviendo problemas. Eso hace que dejemos a la oposición con menos argumentos. No entro en cuestiones internas de otros partidos. El PP tiene difícil hacer oposición a este gobierno, sencillamente porque parte de un volumen de incumplimiento bastante importante y porque cada vez que critica algo, el gobierno anterior tuvo que ver en ese algo. Le pongo un ejemplo. He revisado todos los indicadores económicos, sociales, culturales y hasta deportivos en la ciudad y reto al PP a que me diga si hay alguno en donde no hemos mejorado. Hemos mejorado en todos, señor Navarro, en todos. Coja usted el empleo, la economía, la creación de empresas, el turismo, el número de contratos… El PP no puede defender que la ciudad esté estancada. Hasta la Zona Franca, que no era un proyecto nuestro, la hemos activado. En todo, o hemos continuado el trabajo mejorándolo, o hemos resuelto cuestiones que estaban bloqueadas. Hemos hecho en dos años lo que en muchos casos se hizo en cuatro. Sólo hay que ver el volumen invertido y ejecutado en colegios públicos en dos años y nos encontramos con que hemos duplicado la capacidad de gestión. Y todo esto no está exento de problemas. Porque seguimos teniendo una maquinaria municipal que no está a la altura de lo que Sevilla necesita, de la cuarta ciudad de España.

Espadas, en la entrevista con 'Diario de Sevilla' Espadas, en la entrevista con 'Diario de Sevilla'

Espadas, en la entrevista con 'Diario de Sevilla' / A. Pizarro

-¿Me reconocerá que al hablar del taxi tenemos un problema muy serio? Hemos salido en los telediarios. Hemos sufrido en Feria a taxistas que se negaban a subir a sevillanos para ir a la Feria porque preferían turistas para ir al aeropuerto. Hay descontrol.

-Tenemos la historia del taxi en la ciudad y la historia del nuevo escenario que se está viviendo en varias ciudades de España con las nuevas plataformas tecnológicas y los nuevos usos. Hemos pasado en tres o cuatro años de hablar de que sobraban taxis y era necesario rescatar licencias, cuestión que sigue estando encima de la mesa y que seguimos cumpliendo, a apreciar una proliferación espectacular de nuevos sistemas de transportes ligados a plataformas tecnológicas y aplicaciones móviles. Hay un problema de regulación. Hay que tener claras las reglas de juego y he pedido ayuda al Ministerio de Fomento. El mismo problema que tenemos nosotros lo tienen en Madrid, Barcelona o Valencia. Si un vehículo tiene que llevar exhibida la documentación, ha de hacerlo. Y si hay que recoger a un cliente en un sitio concreto, hay que cumplirlo y no vale recogerlo en otro lugar. Hay que buscar una competencia leal entre un sistema tradicional y uno nuevo que irrumpe en el mercado. Y mientras hay determinadas prácticas que era inasumibles hace años y que siguen siéndolo. ¿Hemos reaccionado? Creo que sí. Ahora mismo hay la mayor protección que ha habido en muchos años en Santa Justa y en el Aeropuerto para garantizar que no haya problemas. Hemos puesto más medios y hemos aclarado cuáles son las zonas de trabajo de cada uno. Y donde hay algo denunciable lo estamos haciendo tanto en el taxi como en las VTC. No llevan razón unos ni otros cuando nos reprochan que somos más permisivos. Y evidentemente, como les dije a los de Cabify el otro día, ante cualquier actitud violenta hay que ir al Juzgado de Guardia, llamar a la Policía. Aquí está ocurriendo como con los hoteles y los alojamientos turísticos, que ha aflorado un escenario nuevo. Hay un problema de regulación, de vacío legal.

"Ante cualquier hecho violento en el sector del taxi hay que ir a la Policía y al juzgado"

-¿Usted qué calificación le pondría al servicio de taxi tradicional, del uno al diez?

-No, yo no…

-¿Pero le parece bueno, muy bueno, mejorable…?

-No estoy dispuesto en ningún caso a poner peros al sector del taxi de Sevilla, que ya bastantes problemas de imagen ha tenido. No quiero tirar piedras contra nuestro propio tejado. Hay muchas familias y muchos profesionales que no se merecen un juicio general. Yo debo ser más serio y responsable que nadie para no hablar ni de los taxis ni de los taxistas. Lo mismo que no me gusta que hablen de los políticos en general, ni de los abogados, ni de los VTC…

-Pero el taxi es un servicio municipal. Y, por lo tanto, al alcalde se le puede y debe preguntar por la valoración que hace de la calidad de ese servicio.

-Cuando me monto en un taxi que tiene todo perfecto, en el que además se puede pagar con una tarjeta de crédito, digo que es magnífico. Y cuando veo que el taxi no está suficientemente limpio o aprecio otra deficiencia, pues también lo digo. Pero lo digo aquí, en Sevilla, y lo digo en Madrid o en cualquier otro sitio. Es como cuando voy a un peluquero y resulta que no me pela bien o me cobra más caro que el de al lado. ¿Por qué?

-Ha introducido las cláusulas sociales en los contratos municipales. Pero la que podríamos llamar cláusula sombra no se ha introducido. ¿Usted se daría un paseo en agosto por el nuevo centro de recepción de turistas de Marqués del Contadero? Aquello es literalmente un brindis al sol.

-Como usted sabe, no se trata de un proyecto de mi gobierno. Es anterior y nosotros lo hemos terminado. Se adjudicó, por cierto, por un importe muy por debajo del que luego ha costado realmente. Habría que preguntarle al PP. Llevo años diciendo que no comparto la filosofía de proyectos que aplica la Gerencia de Urbanismo desde hace mucho tiempo. Vengo de un ámbito que incluye el verde y el agua en el modelo de ciudad. Estamos intentado corregir errores de otros. En Sevilla hay mucho verde, hay muchos parques, pero también hay muchísimas plazas duras. Y debe superarse esa dichosa moda de alicatar, de quitar albero, de suprimir vegetación mediterránea para poner baldosas. Hay que buscar el confort. Yo llegué a la Alcaldía y en dos meses me encontré con el proyecto de la Plaza de Armas de Mercadona. Y al menos llegué a tiempo para lograr pequeñas correcciones. Que hubiera algunas pérgolas fue una propuesta mía. En el caso de la plaza Juan Antonio Cavestany hicimos lo mismo. Ahora habrá un proyecto en el que se empezarán a notar mis orientaciones desde el principio: el Paseo Juan Carlos I. Venimos de un proyecto que es de la Expo, con el suelo levantado, un lugar de tránsito, donde no hay un problema de sombra porque árboles hay, pero sí hay un problema de aridez. Vamos a recuperar albero, arriates, vegetación… No se trata de reproducir el concepto de jardín histórico, pero casi. Hay que habilitar rutas confortables con fuentes, bancos…

"Tiene que haber un efecto Cartuja como en Bilbao hubo un efecto Guggenheim"

-¿A usted le gustan los modelos de fuentes que se han presentado a consulta popular?

-Lo que me gusta es que todos los diseñadores han pensado en los discapacitados. E incluso en las mascotas, para que el perro tenga dónde beber sin tener que hacerlo donde lo hacen las personas. Los jóvenes diseñadores no se han limitado a una fuente con chorro. Es verdad que yo puedo pensar que en esta ciudad, en determinadas zonas, a lo mejor encaja más una fuente de estilo fernandino… Me gustaría hacer un concurso bonito de diseño de fuentes ornamentales para la ciudad. Y colocar ocho, diez o doce fuentes ornamentales para generar frescor en una zona en la que también hubiera sombra. Esto hay que introducirlo en la cultura de los proyectistas de la Gerencia, en las licitaciones.

-La cláusula sombra…

-Sí, sí. El concepto está bien pillado. Y recuperar arriates y albero de Alcalá.

-Cuando usted se asoma al balcón del despacho de la Alcaldía y ve tanto sol y tanto negocio franquiciado, despersonalizado y desubicador, ¿qué piensa?

-Señor Navarro, yo sé que usted, aunque no lo diga, comparte el criterio de ordenación de veladores que estamos haciendo y que consiste en reducir su número e impacto en zonas de valor patrimonial, y en segundo lugar en recuperar los espacios para los peatones.

-Pero yo le hablo de la combinación de sol y negocios franquiciados en la Avenida.

-No podemos impedir que un local vacío sea ocupado por una franquicia.

-Pero estando en la oposición, usted formuló una propuesta razonable para proteger negocios históricos.

-Protegerlos y reactivarlos. Los destinos turísticos que consiguen crecer no son los de las grandes ciudades como Londres, Nueva York o París, sino los de ciudades intermedias donde valores patrimonial, cultural y de identidad siguen fuertemente arraigados. Por eso hay que proteger las señas de identidad. Es decir, que no se pierda nunca el escaparate de la Campana, que haya algún tipo de incentivo, que no se hubiera perdido la ferretería del Bazar Victoria… En el libre mercado no se puede prohibir una franquicia. Lo que sí podríamos hacer desde el punto de vista urbanístico es intentar que en el casco antiguo se incentiven los diseños estéticos que recuerden a la Sevilla de otro tiempo. Insisto, en Cádiz, cuando el Bicentenario de la Constitución, se primó a quienes recuperaban unos colores, unas características concretas en los balcones, en las terrazas… Se pueden introducir no sólo directrices de ordenación paisajísticas, sino criterios acerca del mobiliario urbano o de las fachadas de los establecimientos.

Otro momento de la entrevista con Juan Espadas. Otro momento de la entrevista con Juan Espadas.

Otro momento de la entrevista con Juan Espadas. / A. Pizarro

-¿Le gusta que en la Campana sólo quede un negocio local?

-Una de las cuestiones que en Sevilla más se valora, como le he dicho, es que no ha perdido todavía totalmente su sello, aunque usted no opine así… El visitante sigue reconociendo en Sevilla valores históricos, aunque en la esquina de la Campana estén los donuts.

-A lo mejor hemos conseguido que el turista acepte un pastiche como valor histórico.

-No… El visitante viene a Sevilla porque Sevilla no es una ciudad clonada como otras. Sevilla todavía admite claramente las comparaciones. Vas por Francos o por Álvarez Quintero y hay todavía negocios…

"Esta ciudad no puede pagar a Altadis lo que exige porque hacerlo sería sencillamente un delito"

-¿A usted le gusta el entorno de la Catedral? ¿Cómo cree que ha cambiado en los últimos 25 años?

-Yo hace 25 años siempre me citaba con los amigos en la puerta de Correos. Y de ahí íbamos a la Moneda. No me acuerdo mucho de lo que había. Es verdad que ahora prácticamente todo lo que hay son bares franquiciados. Todo evoluciona. Estoy a favor de una ciudad que ha conseguido casi imponer y luego adaptarse a un modelo de transporte que es la bicicleta. Creo que es propio de una ciudad moderna que sabe compatibilizar su carácter clásico, su esencia, con criterios sostenibles. En el paisaje urbano tiene que estar la bicicleta.

-¿Qué conocen menos los sevillanos: la Catedral o la Cartuja?

-No es mala pregunta. No hay tanta gente que haya hecho una visita en profundidad a la Catedral. La Cartuja, si no trabajas en ella, no es un lugar que se visita. Son dos lugares recomendables. Creo que tenemos que incorporar la Cartuja a la lista de lugares de los que presumir. Es un lugar sustancialmente diferente, donde no solo se trabaja, se estudia o se investiga. Genera valor añadido a la ciudad, un valor concentrado en esta isla en lugar de disperso por la ciudad. Cuando la gestión del conocimiento se concentra, produce mucha más riqueza. Es muy positivo que las empresas tecnológicas estén juntas y compartan un espacio de alta calidad. Si con el 25 aniversario de la Expo fuésemos capaces de incorporar la Cartuja a los lugares más cotizados, habríamos conseguido en Sevilla el efecto Guggenheim de Bilbao. Tiene que haber un efecto Cartuja para captar inversiones.

-¿Qué le suena más a música celestial: la Ciudad de la Justicia o las nuevas líneas del Metro?

-Me suenan a dos proyectos en los que o hay capacidad para ponernos de acuerdo entre distintas administraciones o seguirán siendo asignaturas pendientes.

-¿Tiene novedades de la ampliación del tranvía a Santa Justa? Usted quería que fuera el estandarte de su mandato.

-Está en marcha. Pero el procedimiento de contratación está recurrido. Alguien entiende que en la adjudicación se le ha perjudicado, lo ha denunciado y lo ha ganado. Y ahora ha recurrido el que ha perdido. Desgraciadamente, esto es así. Cuando alguien reclama, el proceso se paraliza. Llevamos tres meses perdidos.

"Estamos rompiendo el mito de que en Sevilla no salen proyectos adelante"

-Parece que estamos a punto de desbloquear las Atarazanas.

-Me consta. Las Atarazanas pueden salir por fin de los que yo llamo los clásicos populares de Sevilla. Espero que el siguiente proyecto en salir de esa lista sea la Gavidia. Tendremos que buscar nuevos clásicos. ¿Se imagina un balance el año que viene en el que no estén las Atarazanas, la Gavidia ni la Fábrica de Artillería?

-¿Y la sombra en la Avenida?

-La sombra en la Avenida es ya un asunto entre usted y yo.

-Muy bien. ¿Pero qué ocurrirá en la Avenida al respecto?

-El catedrático Figueroa y el director de Medio Ambiente, Adolfo Fernández, están discutiendo tipologías de especies idóneas. Yo defiendo que, teniendo claro que hay que preservar la fachada de la Catedral, hay que incorporar macetones de gran porte en la medida de lo posible, porque necesitamos elementos que se puedan poner y quitar en función de los usos de la Avenida. Y ellos creen que es posible la plantación de especies. Estamos en esa discusión técnica.

-¿Y qué veremos antes: la sombra en la Avenida o algún proyecto en Altadis?

-Lo de la Avenida será sí o sí, se lo digo yo, para que el mandato se cierre al menos con una propuesta de sombra. Es mi compromiso. En Altadis la cosa es distinta. Nosotros no hemos dejado de trabajar con la propiedad, con Altadis. El anterior gobierno firmó un acuerdo por el que Altadis iba a tener una compensación económica de muchos millones de euros. Ese convenio no se podía llevar a la práctica porque los informes de desarrollo resultaron negativos. Era inejecutable y Altadis lo sabe. Hablamos de limitaciones constructivas. Si con esos informes, el valor de la parcela es mucho menor, comprenderá que el problema está en las expectativas de Altadis. Aunque apostáramos por una modificación urbanística, en ningún caso se permitiría la construcción de viviendas. Nosotros tenemos que partir del valor real de la parcela por una razón que es puramente legal. Yo no le puedo regalar a Altadis algo simplemente para resolver un problema, como es el de tener una parcela sin uso. Las peticiones de Altadis, quiero que lo sepan los ciudadanos, son de muchos millones de euros. Esta ciudad no puede pagar lo que entendemos que legalmente no es exigible por parte de Altadis, porque sería un delito. Y un interventor tendría que fiscalizar la operación. Estamos estudiando alternativas. Lo primero es ponernos de acuerdo en la tasación del valor de la finca.

"Para tener sombra en la Avenida hay que combinar especies plantadas con macetones"

-¿Dónde se encuentran los frenos para sacar adelante proyectos? ¿En la burocracia, en el peso de la tradición, en la mentalidad indolente de los sevillanos?

-Hay distintas cuestiones. Es verdad que sigue habiendo falta de agilidad en los procedimientos administrativos. El que tiene una ortopedia y quiere ampliarla con el local de al lado debería de tener su licencia con rapidez. Después hay otros procedimientos más complejos porque están sujetos a mayores garantías. Hemos conseguido que proyectos que son motores, que hacen de tractores, se desbloqueen, por lo que vamos a romper el mito de que aquí no sale nada adelante. Estamos sacando adelante los proyectos de Artillería, las Atarazanas, la Gavidia, Puerto Triana, Palmas Altas, Hacienda El Rosario… Sevilla va a volver a ver grúas…

-Explíqueme lo de la Gavidia.

-Estoy intentando llegar a un acuerdo con los grupos municipales. Se precisa una mayoría cualificada del Pleno. Y eso no puede generar un debate agrio y que te volteen la propuesta. Para el edificio de la Gavidia hay más de un interesado en invertir. Gobernar en minoría obliga a introducir fórmulas de trabajo distintas. Esto ya no consiste solo en que hago una rueda de prensa y lo cuento. Si alcanzo un acuerdo y el Pleno no lo aprueba, alguien pensará qué clase de seguridad jurídica ofrece este Ayuntamiento. En un gobierno en minoría, no soy el único responsable en sacar adelante los proyectos. Apelo a la corresponsabilidad, lo cual empieza por mí mismo.

-¿Y cómo marcha el proyecto ambicioso del Puerto, el desarrollo del Batán, la apuesta por la conexión del Puerto con la ciudad?

-Va rigurosamente en plazo. Lo tramita el Puerto. Está ante la Junta de Andalucía en el denominado trámite de evaluación ambiental estratégica.

-Usted decía cuando era líder de la oposición que Zoido era el alcalde de las Fiestas Mayores. Usted se ha empleado a fondo en el debate de la duración de la Feria, su primera Semana Santa se vendió como un éxito, la segunda ha estado marcada por el fracaso de la Madrugada… Las Fiestas Mayores hacen mucho ruido también en su mandato.

-Las Fiestas Mayores son muy importantes en esta ciudad. Parece que si salen bien es que vamos todos bien y que si salen mal es que está fallando algo. Las Fiestas Mayores son una especie de balance general. La Semana Santa, con la única excepción de los incidentes de la Madrugada…

"Debe superarse esa dichosa moda de alicatar, de quitar albero y suprimir vegetación mediterránea"

-¿Única?

-La Semana Santa no ha fracasado por eso. El gobierno y las otras administraciones y equipos han funcionado como un reloj. No ha habido ningún fallo. Es más, lo que ha habido son muchísimas menos incidencias. Estamos a la espera de hacer la presentación a la opinión pública de los resultados de la investigación. Mi compromiso es que no pase como la otra vez y sé que es el del delegado del Gobierno. Aquí se va a contar todo, luego gustará o no lo que se cuente. Estamos esperando a que termine la investigación con absoluta cooperación institucional. Hay análisis técnicos y científicos, hay datos que aporta una administración y datos que aporta otra.

-¿Usted cree que en 2018 se debe retrasar el inicio de la Madrugada para reducir el tiempo de exposición de las cofradías en horario nocturno y que no coincidan todas en esa peligrosa franja de 04:00 a 05:30? ¿Sería beneficioso que hubiera una separación clara de varias horas entre el final del Jueves y la Madrugada?

-Coincido con usted en que las decisiones se tienen que tomar pensando en esa franja donde se concentran el mayor número de hermandades y los incidentes. Sabemos las zonas y las horas en las que hay que actuar. Respecto a la Feria, recuerde que le dije que me preocuparía de recabar datos objetivos para ir tomando posición sobre la Feria de 2018. Mire, hemos hecho encuestas a través del 010 para hacer un análisis de satisfacción ciudadana. El autobús sigue siendo el transporte más valorado de la Feria con un 4,17 sobre 5. La limpieza obtiene un 4,19. La seguridad un 4,28. Las casetas municipales un 3,98. La valoración del formato de sábado a sábado merece un 3,68 sobre 5. Y el 68% repetiría el formato. El personal piensa que hemos acertado.

-¿Cómo van sus relaciones con Málaga, Córdoba y Granada? Cuida mucho su imagen andaluza.

-Es una de mis líneas políticas. Sevilla debe ejercer una capitalidad inteligente, que no pasa por arrollar a los demás o decirles lo importante que somos, sino por asociarnos allí donde podemos ganar todos.

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