• Los sanitarios que están en el frente de la batalla contra la pandemia relatan cómo ha evolucionado la situación

Coronavirus

Héroes del Covid-19: la batalla continúa en el primer otoño en pandemia

De izquierda a derecha los doctores Jesús Rodríguez Baño, Antonio Lesmes Serrano, María José Pérez Lozano, Francisco Ortega y Claudio Bueno Mariscal. De izquierda a derecha los doctores Jesús Rodríguez Baño, Antonio Lesmes Serrano, María José Pérez Lozano, Francisco Ortega y Claudio Bueno Mariscal.

De izquierda a derecha los doctores Jesús Rodríguez Baño, Antonio Lesmes Serrano, María José Pérez Lozano, Francisco Ortega y Claudio Bueno Mariscal.

M. G.

Se enfrentaron a una enfermedad nueva, desconocida y altamente contagiosa prácticamente sin conocimientos ni medios y en medio de una gran incertidumbre. Hoy, ocho meses después, los trabajadores sanitarios de los tres principales hospitales de Sevilla -Virgen del Rocío, Virgen Macarena y Valme- vuelven a revivir algunos de los momentos pasados, pero ahora los miedos, las armas y, sobre todo, la confianza en su trabajo han cambiado.

Nuevos tratamientos, más recursos y espacios y una incidencia menos grave del virus marcan una segunda ola del Covid-19 a la que, eso sí, no esperaban tan pronto.

Aunque no ocultan la incertidumbre y desconcierto con el que afrontaron el primer reto de esta enfermedad la pasada primavera, se muestran optimistas en sacar adelante esta segunda parte, con peor pronóstico sin cabe, al sumar al Covid el resto de patologías respiratorios típicas de los meses de otoño e invierno como la gripe o las neumonías, pero para la que, coinciden los especialistas consultados, llegan "más preparados" y "descansados" tras el "respiro" de las primeras semanas del verano.

Un paréntesis que los hospitales han aprovechado para adaptarse a la nueva realidad asistencial y dotar de más recursos aquellas áreas en primera línea de fuego, aumentar el número de camas dedicadas a esta nueva enfermedad y mejorar la organización para el tratamiento y seguimiento de los enfermos.Llegar a encontrar vacunas seguras y eficaces para poner freno a la pandemia y la recuperación de su dedicación habitual a las patologías en las que son especialistas es la meta de estos héroes de bata blanca, que ven, de momento, en las medidas preventivas las principales armas para continuar la batalla contra una enfermedad ante la que la "relajación" y "falta de convencimiento" han vuelto a sacar su peor versión.

Con las pilas cargadas, positivos, optimistas y con ganas de seguir aprendiendo y superando retos, los jefes de los servicios de Enfermedades Infecciosas, Aparato Respiratorio, UCI, Urgencias y Medicina Preventiva de los tres principales centros hospitalarios de la provincia relatan a este medio cómo tuvieron que adaptar su trabajo para hacer frente a una enfermedad nueva y con una dimensión sin precedentes en la época moderna y cómo se enfrentan ahora a la convivencia con ella en el primer otoño en pandemia.

"No esperábamos que volviera a ser tan intenso"

Jésus Rodríguez Baño, jefe de la unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Macarena. Jésus Rodríguez Baño, jefe de la unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Macarena.

Jésus Rodríguez Baño, jefe de la unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Macarena.

El doctor Jesús Rodríguez Baño es jefe de la unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen Macarena y vive esta segunda ola del coronavirus con "optimismo". Preguntado sobre aquellos primeros momentos de la pandemia recuerda la "tensión" y "presión" con la que hubo que enfrentarse a una enfermedad de la que se desconocía "todo". "Era todo incertidumbre tanto el cómo se transmitía el virus, que podíamos hacer para protegernos y, lo más importante, qué podíamos hacer con los pacientes porque en aquellos momentos no teníamos ninguna información", manifiesta. El doctor cuenta que, precisamente esos recuerdos, son los que han hecho que la llegada de esta segunda ola haya sido "muy dura al principio". "Empezar a ver que había de nuevo casos y ver cómo íbamos de nuevo para arriba ha sido muy duro psicológicamente. Todos sabíamos que la enfermedad seguiría dando casos, pero creo que no esperábamos que fuera tan intenso como está siendo porque todos pensábamos que podría controlarse mejor", afirma.

El doctor, con todo, confía en que, a la espera de una vacuna segura, la eficacia mostrada por algunos fármacos ayuden a mitigar los efectos del coronavirus. Por un lado, destaca los buenos resultados de los medicamentos de la familia de los corticosteroides, que asegura "han demostrado que son eficaces para reducir la mortalidad en pacientes que tienen una infección muy seria y que han requerido ingreso hospitalario y tratamiento con oxígeno", y, por otro lado, el remdesivir, que es un antiviral puro, que también es "muy beneficioso, sobre todo, porque ayudar a reducir el tiempo de hospitalización". Sobre el futuro, el doctor insiste en la importancia de las medidas de prevención y confía en que, como asegura ya ha pasado en los países del hemisferio Sur, "gracias a todo lo que hacemos, la gripe no sea tan intensa en cuanto a número de casos".

"Hay que seguir viendo lo positivo de la Telemedicina"

Francisco Ortega, coordinador de la UGC de Respiratorio y Cirugía Torácica del Virgen del Rocío. Francisco Ortega, coordinador de la UGC de Respiratorio y Cirugía Torácica del Virgen del Rocío.

Francisco Ortega, coordinador de la UGC de Respiratorio y Cirugía Torácica del Virgen del Rocío.

El coordinador de la unidad de gestión clínica de Respiratorio y Cirugía Torácica del Hospital Virgen del Rocío, Francisco Ortega, define como una "auténtica revolución" lo vivido en su servicio en los últimos meses. De la "incertidumbre" y "preocupación" con la que su equipo empezó a vivir una situación "inesperada y desesperada" allá por el mes de marzo, se ha pasado en apenas unos meses a otro evidente repunte de casos e ingresos ante los que "hay que volver a dar respuesta", sin apenas tiempo para coger aliento en las semanas de menor incidencia, en las que asegura se ha aprovechado para "ponerse al día con todo lo atrasado". "El personal está cansado porque la primera ola fue un estrés constante y ahora hay que dar respuesta, sabiendo que tampoco se puede demorar mucho la asistencia del paciente no covid", recuerda el doctor. Ortega destaca la importancia de la Telemedicina para poder "conllevar" las patologías habituales con el coronavirus y, consciente de que la población se canse de los nuevos modelos asistenciales, pide a los pacientes "que sigan viendo el lado positivo de las consultas telefónicas" para poder hacer frente al periodo de alta frecuentación.

Del pasado lamenta el haber "relajado" las medidas preventivas y la "insuficiente intensidad de los rastreos", sobre todo, al principio de esta segunda ola, y del momento actual destaca "el aumento de la realización de test diagnósticos" y la "mejora de la atención a los pacientes enfermos, descartando fármacos poco eficaces y emprendiendo nuevas líneas de investigación a través de múltiples ensayos en marcha. Pero, sobre todo, pone en valor la dedicación multidisciplinar a esta nueva enfermedad a través de la puesta en funcionamiento de una unidad de seguimiento de pacientes que han superado el Covid-19 y que pueden desarrollar algunas complicaciones.

"Ahora podemos responder mejor y con más calma"

El doctor Antonio Lesmes Serrano es responsable de una de las unidades clínicas más castigadas desde la llegada del coronavirus a nuestro país. Desde la UCI del Hospital de Valme, el doctor describe la primera oleada del virus como "un inmenso reto, ante el que no quedaba otra que superarlo" y del que cree que, personalmente, ha salido "rejuvenecido, intelectualmente hablando". "Llevo ya muchos años de médico y siempre me han atraído más los pacientes difíciles y complejos. Por eso éste es un sentimiento muy personal y para nada extrapolable. Hay otras personas que se están esforzando mucho y lo están pasando verdaderamente mal", afirma.

El doctor Antonio Lesmes Serrano, responsable de Medicina Intensiva del Hospital de Valme. El doctor Antonio Lesmes Serrano, responsable de Medicina Intensiva del Hospital de Valme.

El doctor Antonio Lesmes Serrano, responsable de Medicina Intensiva del Hospital de Valme.

El "respiro" que la pandemia dio en la provincia entre finales de mayo y mediados de julio sirvió, según explica Lesmes, para "recapacitar sobre lo aprendido, los circuitos, las técnicas, los tratamientos y el manejo en general de la situación, para que cuando volviera se pudiera manejar mejor y con más calma".

Al igual que el resto de profesionales consultados manifiesta que esta segunda ola ha llegado "antes de lo esperado" y que eso les hace vivirla con una mayor preocupación, sobre todo, "porque no se han recuperado todavía los suficientes profesionales del esfuerzo previo y siguen quedando muchas cosas por aprender sobre el comportamiento del virus", destaca. Para el doctor Lesmes aún no se tienen los conocimientos suficientes como para poder valorar qué se ha hecho mal para haber llegado tan pronto a esta segunda oleada, pero sí tiene claro que "la única solución" a esta situación pasa por "remar todo el mundo por igual y al unísono". En cuanto al manejo de los pacientes infectados que llegan a la UCI, el doctor no ve demasiadas diferencias entre los perfiles de pacientes de la pasada primavera y los de ahora en lo que se refiere a factores predisponentes y desarrollo del cuadro clínico, aunque sí destaca una edad media "algo más baja".

"Seguimos sin conocer muchas cosas del virus"

La doctora María José Pérez Lozano, jefa del servicio de Prevención, Promoción y Vigilancia de la salud del Hospital de Valme. La doctora María José Pérez Lozano, jefa del servicio de Prevención, Promoción y Vigilancia de la salud del Hospital de Valme.

La doctora María José Pérez Lozano, jefa del servicio de Prevención, Promoción y Vigilancia de la salud del Hospital de Valme.

Como responsable del servicio de Medicina Preventiva del Hospital de Valme, la doctora María José Pérez Lozano muestra su "preocupación" por haber llegado de nuevo a "situaciones muy similares a las de la primera oleada". Desde su unidad, asegura no haber notado laboralmente "la tregua del verano" porque "no han parado de trabajar con intensidad" y, aunque destaca que "se están poniendo medios tanto tecnológicos como humanos, todavía no hay suficientes profesionales formados en salud pública". Le cuesta definir en pocas palabras cómo recuerda la primera ola de la pandemia en la que se hizo frente a un virus "desconocido" y que llegó a sorprenderlos en muchos aspectos. "Esperábamos algo parecido al comportamiento del virus de la gripe, una posible estacionalidad, que no produjera cuadros clínicos tan graves y nos sorprendieron también sus mecanismos fisiopatológicos para producir alteraciones en nuestro organismo. Este desconocimiento y estas características desbordaron nuestra capacidad de respuesta en un primer momento", manifiesta. Como única vía de escape en estos momentos, la doctora insiste en el cumplimiento de las medidas preventivas: uso de mascarillas, lavado de manos y reducir los contactos sociales. En este punto considera "muy útil" la filosofía de los grupos burbuja aplicable, más allá del entorno escolar, también en el familiar y el de los amigos. Desde su perspectiva, destaca dos puntos débiles y apuesta por que "las decisiones y las estrategias deberían sólo sigan criterios científicos y de expertos" y "se mejore la coordinación entre sectores".

"Los pacientes se duplican semana a semana"

Desde las Urgencias del Hospital Virgen del Rocío, el doctor Claudio Bueno, responsable del servicio, transmite un mensaje de confianza pese a su evidente preocupación. "La capacidad de concentración para evitar contagiarte y el trabajar con los EPIS supone mucha tensión en el día a día y eso ahora ha mejorado. El conocer cómo evoluciona la enfermedad nos ha dado cierta tranquilidad a los médicos que ya controlamos algo mejor el virus y sabemos cómo manejarlo", afirma, aunque destaca, que ya desde el principio abordaron la llegada de la enfermedad con un "afán de recopilar información" que hizo que cuando llegaron los primeros casos se encontraran "bastante preparados" debido a esa "ansiedad organizativa". "Eso hizo que nos adelantáramos bastante a la llegada de los primeros pacientes y, unido a que las visitas en urgencias bajaron bastante, no nos fue nada mal al principio", relata.

El doctor Claudio Bueno, jefe de servicio de las Urgencias del Hospital Virgen del Rocío. El doctor Claudio Bueno, jefe de servicio de las Urgencias del Hospital Virgen del Rocío.

El doctor Claudio Bueno, jefe de servicio de las Urgencias del Hospital Virgen del Rocío.

Del momento actual destaca que quizás una "falta de convencimiento" sea la clave de que esta segunda ola haya llegado "antes de lo que nadie la esperaba". Profesionalmente subraya cómo los pacientes se van "duplicando semana a semana" pasando prácticamente de no ver pacientes en el circuito de urgencias respiratorias a las más de cien diarias que asegura se ven en estos momentos. "Entre el 20 y el 30% de las urgencias se están haciendo por ese circuito", matiza. El resto de visitas urgentes también se han ido recuperando. "Esa es otra de las grandes diferencias", apunta el doctor Bueno. "Durante el confinamiento las urgencias bajaron a la mitad. De 400 cayeron a 200 de un día a otro y la mayoría de los pacientes venían para descartar patologías del Covid -19. Ahora tenemos en torno al 75% de los pacientes que vienen con las patalogías habituales de las urgencias. No era normal que desaparecieran durante más de dos meses", destaca.

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