500 Años de la Facultad de Derecho

Cuando las mujeres se pusieron la toga

  • En los años 60 había poco más de 30 mujeres en toda la Facultad de Derecho, hoy son más de 2.500

Alumnas de Derecho de la promoción 1962-1967 durante el viaje de fin de carrera a París, entre ellas, Amparo Rubiales y Ana María Ruiz-Tagle (a la derecha). Alumnas de Derecho de la promoción 1962-1967 durante el viaje de fin de carrera a París, entre ellas, Amparo Rubiales y Ana María Ruiz-Tagle (a la derecha).

Alumnas de Derecho de la promoción 1962-1967 durante el viaje de fin de carrera a París, entre ellas, Amparo Rubiales y Ana María Ruiz-Tagle (a la derecha). / M. G.

Cuando el catedrático de Derecho Canónigo de la Universidad de Sevilla Manuel Giménez Fernández, ex ministro de Agricultura durante la República, llegaba al último tema de su asignatura, sobre los impedimentos del matrimonio, dispensaba a sus alumnas, las aprobaba sin ir a clase, y sólo se quedaba con los alumnos masculinos. "En esta asignatura se hablaba sobre la impotencia del hombre como uno de los motivos para la nulidad matrimonial, del miembro viril, y él entendía que las niñas eso no tenían por qué saberlo", explica José Rodríguez de la Borbolla, ex presidente de la Junta de Andalucía y alumno de Derecho en la promoción 1964-1969. Esto no ocurría sólo en la Hispalense.

Mientras que en la antigua Facultad de Filosofía y Letras más del 70% de los alumnos eran mujeres en los años 60, en Derecho, la representación de las féminas era mínima y se las consideraba "un bien a proteger", detalla Amparo Rubiales, ex senadora y ex consejera de la Junta de Andalucía. "En las manifestaciones estudiantiles, los compañeros no nos dejaban salir de la facultad. Había cargas policiales y no querían que nos pasara nada, aunque yo participé en un par de manifestaciones, era una de las niñas más guerrilleras de mi clase". En aquella época apenas había una treintena de mujeres en Derecho, mientras que hoy son más de 2.500 y representan el 58% del alumnado del centro.

La primera mujer en lograr una cátedra en Derecho fue Rosario Valpuesta en 1989

En la promoción de Rubiales, 1962-1967, sólo había siete mujeres, de las cuales seis terminaron sus estudios, mientras que una de ellas abandonó para casarse en mitad de la carrera. "Nos llamaban ‘las niñas del curso’. Éramos muy empollonas, sacábamos muy buenas notas y eso hizo que nos ganáramos el respeto de compañeros y profesores".

Según Antonio Merchán, catedrático de Historia del Derecho, es muy difícil concretar el año de ingreso de la primera mujer en la Facultad de Derecho, pero asegura que durante la Guerra Civil ya existían algunas alumnas, aunque éstas fueron un grupo muy minoritario hasta la muerte de Franco. "Las niñas se sentaban siempre en la primera banca, todas juntas. En mi clase no eran más de cinco o seis", comenta Manuel del Valle, ex alcalde de Sevilla y estudiante de Derecho entre 1959 y 1964.

"El ambiente era bueno, pero sí tuvimos algunos problemas, como por ejemplo con los servicios. No había cuartos de baño para mujeres y tuvimos que luchar mucho para que nos pusieran alguno y, por supuesto, no conseguimos que hubiera en todas las plantas", explica Amparo Rubiales.

Profesores como Francisco de Pelsmaeker, histórico catedrático de Derecho Romano, tampoco permitía a sus alumnas que fueran a clase en pantalones, aunque también obligaba a los hombres a acudir con corbata.

A pesar de la alta cualificación de las estudiantes de la Facultad de Derecho, no fue hasta 1965 cuando se doctoró la primera mujer, concretamente en el área de Derecho del Trabajo. Se trata de María Rosa Garrido Conde, pero oficialmente la tesis está registrada en la Universidad de Sevilla con la aposición de los apellidos de su marido: Mª Rosa [Conde] de González Martín (sic), según cita Antonio Merchán en su libro Doctores iuris de la Real Fábrica de Tabacos (Ed. Universidad de Sevilla). Este hecho se produjo 10 años después de la promulgación de la norma que permitía el doctorado en las universidades de provincias.

Habría que esperar hasta 1972 para que otra mujer leyera su tesis en la Facultad de Derecho, Amparo Rubiales, bajo la dirección del catedrático Manuel Clavero Arévalo. Ese mismo año también se doctoró una tercera mujer, y la cuarta en 1974.Sólo cuatro mujeres leyeron su tesis durante la Dictadura. Hoy, sin embargo, las tesis de las féminas superan en número a las de sus compañeros.

"El primer día que di clase, el profesor Clavero me preguntó que si quería que me acompañara, le daba cosa que fuera sola, y le dije que no. Yo tendría unos 23 años cuando di la primera clase", comenta Rubiales, que ejerció la docencia hasta 1982, cuando abandonó la Universidad por la política. "Dicen por ahí que los alumnos venían a mi clase porque yo me sentaba en la esquina de la mesa e iba con minifalda y botas, era la moda. Yo no lo recuerdo, pero me lo comentan muchos ex alumnos".

Tampoco les resultó fácil alcanzar la cátedra a las mujeres de Derecho. La primera fue Rosario Valpuesta en 1989, más tarde primera rectora de la Universidad Pablo de Olavide. En concreto, fue catedrática en Huelva de Derecho Civil, aunque entonces la facultad onubense era una extensión de la Universidad de Sevilla.

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