• El experto en virus José Miguel Cisneros explica en qué punto se encuentran algunas enfermedades infecciosas que han pasado a un segundo plano por la actual pandemia

El impacto en la salud de la crisis sanitaria

Las otras epidemias en el año del coronavirus

Ilustración: Rosell Ilustración: Rosell

Ilustración: Rosell

La enfermedad forma parte de la condición humana y, desde hace ya 15 meses, el planeta entero se enfrenta a un fenómeno que en absoluto es nuevo, pero que se ha convertido en la mayor preocupación desde el punto de vista sanitario de nuestros días a nivel global. Médicos de todo el mundo se esfuerzan en curar el coronavirus al mayor número de pacientes mientras que, en paralelo, numerosos equipos de científicos trabajan y han trabajado en tiempo récord en hallar las primeras vacunas de las que ya se empiezan a ver sus eficaces resultados.

Sin embargo, lejos de los focos mediáticos, decenas de enfermedades infecciosas siguen su curso. Suelen estar causadas por virus, bacterias, patógenos u hongos y que, en el último año, se han visto arrolladas por esta nueva infección con origen chino. "Efectivamente la pandemia de coronavirus ha ensombrecido otras enfermedades infecciosas que se siguen sucediendo y que tienen un nivel también muy importante desde el punto de vista de la salud y que es bueno recordar porque siguen causando muertes en países subdesarrollados, pero también desarrollados como es el nuestro", apunta el médico experto en Enfermedades Infecciosas y responsable de esta unidad en el Hospital Virgen del Rocío, José Miguel Cisneros.

Aunque todas las enfermedades preocupan por su impacto en la salud, unas son más graves o tienen más casos que otras. En este sentido, por su volumen, el doctor apunta en primer lugar a la tuberculosis. "Una enfermedad infecciosa que sigue siendo una fuente de muerte a nivel mundial y que sigue entre nosotros", matiza el facultativo. Con una incidencia anual de más de 20 casos por 100.000 personas en España, Cisneros destaca cómo, por diferentes razones, el diagnostico precoz de esta enfermedad, "que es una cuestión clave para el abordaje de estas infecciones" –subraya– se ha visto "comprometido" en los últimos meses de pandemia de coronavirus. "Eso ha hecho que haya habido diagnósticos más tardíos y, probablemente, casi secundarios con resultados nefastos. Por es muy importante retomar todos los programas de diagnostico precoz y de profilaxis de los contactos para seguir reduciendo la incidencia de esta infección en nuestro entorno", sostiene el especialista.

"En el Virgen del Rocío aparecen cada año 100 nuevos casos de VIH y eso es un fracaso de los sistemas de prevención"

No es la única, existen otros virus ampliamente conocidos que, como el SARS-CoV-2, han provocado la propagación mundial de una enfermedad en los últimos tiempos. El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) lleva décadas presente en todo el mundo, y, tanto por su nivel de incidencia como por su capacidad de transmisión, puede ser también catalogado de pandemia.

En el Hospital Virgen del Rocío cada año aparecen unas 100 personas nuevas contagiados con el VIH. Una cifra que, para Cisneros, supone "un fracaso desde el punto de vista de la prevención" y ante la que hay que seguir luchando en su contra. "Particularmente afecta a gente joven que se convierten ya en enfermos para toda su vida y, lamentablemente, así va a seguir siendo mientras no aparezca un tratamiento curativo", añade el doctor, que sí apunta la existencia, actualmente, de terapias "muy eficaces" que la convierten "en una infección crónica", pero que no hacen desaparecer el virus. 

En esta línea, Cisneros recalca, igualmente, el aumento de otras enfermedades de transmisión sexual, que también han podido verse comprometidas con todas las limitaciones que han supuesto los confinamiento y la asistencia sanitaria durante la pandemia. "Son infecciones que venían creciendo año tras año previo a la pandemia y esta circunstancia no las ha detenido. Es cierto que tenemos más sífilis que antes y más gonorrea que antes", incide.

En estos casos, el doctor señala las bien conocidas y extendidas medidas de prevención. "Para acabar con estas infecciones basta con evitar los mecanismos de transmisión que son, básicamente, ahora que la droga intravenosa ya no lo es y los hemoderivados tampoco, las relaciones sexuales no protegidas con personas infectadas por este virus y que no hacen tratamiento, es decir, que no están diagnosticadas", puntualiza el doctor.

Y es que, esa es otra de las barrera para acabar con el VIH. Sigue existiendo un alto porcentaje de pacientes sin acceso al tratamiento por falta de diagnostico. "Si todos los afectados por esta infección estuvieran diagnosticados y con tratamiento, el peligro de transmisión sería mínimo, pero no es así, y hay todavía muchas personas que la tienen y no lo saben porque es una infección que durante años no produce síntomas", argumenta.

José Miguel Cisneros, jefe de servicio de Infecciosos del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. José Miguel Cisneros, jefe de servicio de Infecciosos del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

José Miguel Cisneros, jefe de servicio de Infecciosos del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. / Curro Borrajeros (H.U.V.R.)

Como tercer gran bloque de enfermedades víricas en segunda línea por el Covid, Cisneros se refiere a las infecciones por bacterias multirresistentes. Una "epidemia silenciosa", en palabras del facultativo por su nula repercusión mediática, pero de la que el doctor hace hincapié en los avisos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la situación de estas enfermedades como un grave problema de salud pública que afecta, principalmente, a la actividad en los hospitales, pero también ya en la comunidad y que representan "una importantísima causa de sufrimiento y de muerte porque son infecciones mucho más difícil de tratar y mucho menos sensibles a los antibióticos de los que se dispone y por eso tienen peor pronóstico", detalla Cisneros.

En este punto, el doctor recalca los posibles efectos negativos de la pandemia respecto a estas enfermedades y que han podido suponer un aumento de las mismas "porque las condiciones de seguridad en el manejo de los pacientes han sido diferentes por el uso de los trajes de protección, por ejemplo, y eso ha hecho más difícil el control de este tipo de infecciones en los hospitales", afirma.

En cuanto a sus posibles curaciones, la vacuna para prevenirlas o tratar las infecciones que provocan son una de las herramientas que siguen en liza, ya que, en algunos casos, no es una tarea fácil por su propia naturaleza, pero, afortunadamente, sí para otras, como la actual Covid-19. "La vacuna del coronavirus ha sido sin duda el avance más extraordinario de la medicina en lo que va de siglo. Es lo único que va a permitir volver a lo más parecido a la normalidad previa y quitarnos las mascarillas", recalca el sanitario.

El doctor fundamenta la importancia de las vacunas, así como otras medidas de protección y el avance en la investigación en los tratamientos, como las claves para evitar la propagación de ciertos virus, o al menos aminorar la gravedad de los mismos, contra los que la humanidad también lleva siglos luchando. En este sentido, el experto coincide con otros estudios recientes, en el hecho de que la enfermedad que podría estar más cerca de eliminarse es la poliomielitis. "Es una infección que podría erradicarse si la universalización de la vacuna se produce a nivel mundial. Sería la segunda enfermedad a sumar a la viruela que sería erradicada gracias a la investigación y la capacidad de ingenio de la humanidad. Algo más difícil en los países subdesarrollados, pero que nos da una idea de la importancia de conseguir un mundo solidario en el que haya una cobertura vacunal universal a nivel mundial porque eso es lo que permite que una enfermedad desaparezca. Mientras haya un país que no haya puesto las vacunas, el resto del mundo estará en peligro y esto es una lección que estamos aprendiendo con el coronavirus y ante la que deberíamos reflexionar cuando se piensa en poner una tercera dosis de la vacuna contra el Covid cuando lo que realmente necesitamos es la vacunación universal primero con al menos una dosis en toda la población", sentencia.

En esta línea, el sarampión es una de las enfermedades que sólo se pueden prevenir vacunándose y es por ello que su erradicación "es posible", apunta el doctor, "con una vacunación universal". "Eso se consiguió con la viruela y se puede repetir. Lo único que se necesita es que el cumplimiento del calendario de vacunación sea optimo, del 100%. Por eso hacen mucho daño los movimientos antivacunas que convencen a un grupo de población y en este caso, además, no a las personas que van a enfermar, sino a los padres de los niños que se tienen que vacunar, para que no se les inmunice ante una enfermedad que le puede causar graves problemas neurológicos en caso de sufrir la infección", sentencia.

"La cara buena de la pandemia es que nos ha enseñado que la mascarilla protege de la gripe. Ha desaparecido"

Por último, no puede quedarse atrás de este repaso a las enfermedades infecciosas que han pasado a un segundo plano por la actual pandemia de Covid-19 nuestra habitual visitante de cada invierno: la gripe. Aunque sea muy común, no por eso deja de ser grave y "sólo en Andalucía se dan cada año cientos de miles de casos, miles de ingresos en los hospitales y cientos de muertes", destaca el doctor.

Como el sarampión, el mejor método de prevención es la vacunación, recomendada para poblaciones en riesgo como personal sanitario, personas mayores, mujeres embarazadas o pacientes crónicos, pero la pandemia ha puesto en evidencia otros mecanismos de combate que han resultado claves. "Ésta ha sido la cara positiva de la pandemia y que nos ha servido para aprender que la mascarilla protege de la gripe. De hecho, este año, en nuestro hospital no ha habido gripe y eso ha sido una de las mejores noticias y que nos enseña que la mascarilla la evita. Ha sido una lección en positivo que hemos aprendido y nos tiene que servir para mantener esta protección en la época de brotes para lograr cifras de gripe como las de este año", destaca.

Por último, en un año en el que una enfermedad infecciosa ha puesto en jaque al mundo en su totalidad y, sobre todo, al sistema sanitario, el doctor Cisneros no deja pasar la oportunidad de reivindicar lo "paradójico" que resulta la inexistencia en nuestro país de una especialidad médica de enfermedades infecciosas. "Las enfermedades infecciosas no son del sigo pasado ni de la Edad Media. La prueba de ello es que un virus tiene en estos momentos en jaque a toda la humanidad y resulta inexplicable que no haya en nuestro país especialistas en enfermedades infecciosas", denuncia el sanitario, que recalca la "importante contribución al desarrollo de la investigación y mejor manejo de los pacientes con infecciones" en aquellos países de Europa donde sí existe esta especialidad médica. 

"Es una anomalía y una necesidad que venimos reclamando desde hace años y que el coronavirus ha puesto de nuevo en evidencia. Somos un país que, sin duda, debe al prestigio de la sanidad española al sistema MIR de especialidades, pero al que, desgraciadamente, le falta esta especialidad de manera inexplicable", sentencia.

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