El presunto asesino del crimen de la Feria se inculpó ante tres amigos
El acusado reconoció que apuñaló a un joven en la pelea, que el mango del cuchillo se rompió y lo tiró al río, y también se deshizo de la camiseta que llevaba puesta
La segunda sesión del juicio por el crimen de la Feria puso de manifiesto por qué la Fiscalía acusa a Jesús E. C. del asesinato del vecino de Gines Juan Fernando Martínez Sánchez. Al menos tres testigos, todos pertenecientes al entorno de amistades del principal acusado, aseguraron al tribunal que este joven les confesó el crimen y les comentó que incluso se había partido el mango del cuchillo durante la puñalada, que se deshizo del mismo arrojándolo al río, y que también ocultó la camiseta que llevaba tirándola en la zona de la Aduana.
En la segunda sesión del juicio, uno de los amigos de Jesús E. C. explicó que vio la pelea desde lejos y que poco después de la misma, el acusado le telefoneó en dos ocasiones, en la segunda de las cuales, estaba "más asustado" y le confesó que había tenido una pelea. Según el testigo, el presunto asesino le dijo que "cogió un cuchillo, que se le escapó no sabe cómo y le pasó por el lado del cuello" a la víctima.
Otro de los testigos, que según dijo era amigo de Jesús E. C., declaró que cuando salían corriendo tras producirse la pelea, el imputado le comentó que se marcharan "porque le había dado" y en esa carrera también le oyó decir a Jesús "que se había partido el mango" y que "no sabía si le había apuñalado en el cuello o en el pecho".
A otro amigo también lo llamó, con el teléfono de otra persona, y le relató que había tenido una pelea "muy gorda", en la que volaron incluso botellas, pero sin embargo le aseguró que sólo se habían producido "rasguños y arañazos".
En la sesión de ayer declararon los amigos que acompañaban a Juan Fernando Martínez, quienes afirmaron que momentos antes de la agresión escucharon decir a uno de los jóvenes del grupo de los acusados "saca el pincho y clávaselo" y aunque ninguno de ellos vio cómo se asestaba la puñalada mortal, dos testigos sí que afirmaron que observaron un "golpe seco" o un "puñetazo raro de abajo hacia arriba". Ante el tribunal rindieron testimonio seis amigos de la víctima, que explicaron cómo el detonante de la reyerta fue el robo de la chaqueta por parte de uno de los acusados y describieron que cuando el propietario de esta prenda reclamó la devolución se inició la pelea con el grupo de los agresores, que prácticamente les duplicaba en número. El enfrentamiento se produjo porque Martín S. B. se negó a devolver la chaqueta y tuvo que arrebatársela el propietario.
Uno de los amigos de Juan Fernando Martínez dijo a los magistrados de la Audiencia de Sevilla que no vio el cuchillo pero oyó cómo se hablaba del mismo. "A ése, a ése, sácale el cuchillo" y otro dijo que "Jesús (en alusión al principal imputado) dio un golpe seco", aunque el tribunal rechazó la petición del fiscal para que este testigo se diera la vuelta y pudiera identificar a Jesús E. C. como la persona a la que vio hacer ese movimiento.
Los seis amigos confirmaron que el fallecido se mantuvo en todo momento apartado de la reyerta, que no intervino en la misma, y sólo uno de los testigos aseguró que se acercó para "poner orden, para separar a los dos grupos y como queriendo poner paz".
En el juicio también declararon varios policías que participaron en la investigación. Uno de los agentes desmintió la versión que dio uno de los acusados respecto a que hubo varios focos de la pelea. Según este agente, que supervisó las grabaciones de las cámaras del club Náutico, "sólo se observa una pelea que dura 43 segundos y desaparece cuando cae al suelo el muchacho". Uno de los investigadores aseguró que los indicios apuntaron a Jesús cuando un testigo manifestó que el mango del cuchillo se había roto, extremo que todavía no había trascendido a la opinión pública.
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