Contenido ofrecido por Universidad Pablo de Olavide

“La redes sociales solo nos enseñan que todo vale y no ponen ningún límite”

  • Vanessa García, experta en educación sexual, explicó la falsa realidad que hay tras la pornografía

Vanessa García Millán, experta en educación sexual . Vanessa García Millán, experta en educación sexual .

Vanessa García Millán, experta en educación sexual .

Vanessa García Millán, experta en educación sexual y planificación familiar, estuvo presente en el curso sobre Salud sexual en el siglo XX: mitos y realidades, placeres y riesgos, que la Universidad Pablo de Olavide lleva a cabo esta semana en su sede en Carmona.

-Hay gente que aun no diferencia los términos. Sexualidad no es lo mismo que sexo...

-No. La sexualidad engloba todas las partes del ser humano: psicológica, sociológica, familia, pareja... y el sexo simplemente es macho y hembra.

-La juventud reduce la sexualidad o el sexo al mero hecho del acto sexual, y es mucho más que eso, ¿verdad?

-La sexualidad engloba todo lo que es la parte psicológica, la identidad del género, las relaciones afectivas y no tienen que ser sexuales, sino también con amigos, porque es como nos atraemos y erotizamos. La sexualidad es todo el ser humano y sin ella no somos nada. Es nuestra relación con los demás.

-Se habla en el curso de Cibersexo de la pornografía. ¿Es algo que habría que medir?, ¿es un modelo erróneo para los jóvenes?

-La pornografía ha existido desde siempre, pero no tanto el acceso a ella. Además, no existe una educación específica que nos explique qué es la pornografía. La pornografía no es real. Las relaciones sexuales tienen que ser consensuadas y consentidas y en el porno, a veces, no parecen consentidas y de ahí que se pueda confundir el hecho de que alguien me diga que “no” y se vea como un juego. La pornografía magnifica las relaciones sexuales de forma muy explícita y debemos tener esa eduación para saber que eso no es así.

-Las redes sociales están despersonalizando la vida. Aunque ahora un joven puede acceder a la información que quiera, ¿hacen falta esas charlas más personales que están desapareciendo?

-Sí claro. Las charlas que se daban antes hay que seguir dándolas porque lo que vemos en las nuevas tecnologías son cosas que se dan por hechas y no se explica su porqué, ni cómo se realiza el proceso. En el colegio solo nos explican orientación cuando la mujer tiene la menstruación y el hombre se desarrolla como tal, pero debemos informar de qué se puede hacer, de la intimidad, las fronteras, y eso es completamente necesario. Las redes sociales solo nos enseñan que todo vale y no saben poner límites. Falta educación.

-En un mundo de estrés constante, ¿qué papel juega la ansiedad cada vez más presente en los jóvenes?

-Cada vez son más los jóvenes que acuden a la consulta con estos problemas, pero sí es verdad que el principal problema de estas dolencias son los niveles de estrés y las expectativas que tienen de las relaciones sexuales. Como no hay una buena educación en este sentido, lo más cercano que tienen es el porno y entienden que eso e slo que les tiene que ocurrir, y si no llegan a esas expectativas empiezan a creer que tienen un problema, más que nada por la comparativa.

-Se da mucha importancia a lo que no debemos hacer, pero ¿no sería también bueno decir más que “sí” se puede hacer?

-Correcto. Todo depende de la eduación, y ésta siempre se ha basado en la prohibición de la relaciones sexuales por miedo a contraer enfermedades o embarazos. Hay que explicar que se puede disfrutar de manera natural de nuestra sexualidad y de las relaciones porque son parte de nosotros.

-Agobio, estrés, obsesión... ¿qué opina de la frase “el sexo es una mentira si no te lo tomas con la misma naturalidad que un café al amanecer”?

-Sin lugar a dudas, hace falta naturalidad y educación. Hay que dejar de cosificar el sexo. No está prohibido, ni es desagradable, ni hay que tener como modelo lo que vemos en el porno.