Medio Ambiente

Cada sevillano separa de forma selectiva 88 kilos de residuos al año

  • La media aumenta un 35% desde 2014 gracias a la concienciación ciudadana

  • El indicador de recogida selectiva se sitúa ya a nivel estatal

  • El reciclaje de la basura evita que se emitan 20.000 toneladas de gases contaminantes

Una ciudadana deposita la basura en un contenedor de recogida selectiva.

Una ciudadana deposita la basura en un contenedor de recogida selectiva. / Juan Carlos Vázquez

Cada sevillano separa una media de 88 kilos de residuos al año. Se trata de la cifra que se desprende de las 60.844 toneladas de basura que la empresa municipal de limpieza (Lipasam) recogió en 2020 de forma selectiva. Tal concepto incluye las fracciones separadas de los contenedores domésticos (envases, vidrio, papel/cartón y materia orgánica), que sumaron 34.181 toneladas; los recogidos en la red de puntos limpios de la ciudad, que se situaron en 24.725 toneladas, y las 1.938 toneladas de los contenedores de aceite doméstico, de pilas y de textiles que están dispuestos por distintos puntos de la capital hispalense.

Esta recogida selectiva va en aumento, según los datos que maneja Lipasam, que incide en que "el esfuerzo y la concienciación de la ciudadanía" por separar adecuadamente los residuos se ha incrementado los últimos años, como se observa en la trayectoria que se inició en 2014, cuando la media fue de 65 kilos por habitante, una cifra que llegó a los 88 kilos en 2020. La subida, por tanto, es del 35% en seis años.

Dicho ascenso ha permitido que el indicador de recogida selectiva -el porcentaje de residuos que se depositan de forma separada- haya crecido en cinco puntos durante este periodo, al pasar de un 13,8% en 2014 al 18,8% en 2020. Este dato sitúa ya a Sevilla a escasas décimas de la media nacional (que ronda el 19% según el último informe por el Instituto Nacional de Estadística en su análisis sobre Recogida y Tratamiento de Residuos) y siete puntos por encima de la media andaluza, que es del 12% aproximadamente.

La recogida selectiva y el consiguiente aprovechamiento de los residuos tiene un importante impacto sobre el medio ambiente, ya que de esta forma se evitan emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera, puesto que se necesitan menos recursos para la obtención de nuevos productos y, por tanto, se reduce la fabricación con materias primas nuevas. Las emisiones evitadas, gracias a esta gestión de la basura, ha crecido un 54% desde 2014, al pasar de 13.200 toneladas a 20.331 en 2020, lo que ha impedido que se emita una media por persona de 29,4 kilos de gases contaminantes.

Los contenedores domésticos

Como se mencionó antes, esta recogida selectiva de residuos engloba tres apartados. El primero de ellos es el depósito en los diversos contenedores domésticos, que registró un crecimiento interanual del 3,4% durante 2020 en Sevilla, a pesar del descenso generalizado en los residuos municipales provocado por la pandemia y el confinamiento de la primavera del pasado ejercicio. Así, Lipasam recogió en un año 34.181 toneladas de residuos en los contenedores de forma selectiva, 1.110 más que en 2019.

Evolución de la recogida selectiva de residuos en Sevilla. Evolución de la recogida selectiva de residuos en Sevilla.

Evolución de la recogida selectiva de residuos en Sevilla. / Cristina G. Rivera

Estos datos de recogida selectiva se corresponden con aquellos residuos que los ciudadanos depositan en los contenedores amarillos (envases ligeros), verdes (envases de vidrio), azules (papel y cartón) y marrones (materia orgánica), si bien esta última fracción se está implantando progresivamente en la ciudad. Desde 2014, el crecimiento de la recogida selectiva de residuos ha mostrado un crecimiento bastante significativo, hasta sumar un 60% más.

Del total de residuos recogidos de forma selectiva en Sevilla en 2020, 8.799 toneladas fueron a parar al contenedor amarillo, 10.547 al verde, 13.141 al azul y 1.694 al marrón (materia orgánica).

Según los responsables de Lipasam, el incremento adquiere una especial importancia si se tiene en cuenta el ejercicio analizado, pues implica un esfuerzo mayor de la propia ciudadanía a la hora de separar los residuos en los domicilios, ya que los grandes productores de desperdicios, como son la hostelería (el denominado canal Horeca) y el comercio, se vieron afectados por las restricciones de la pandemia, que llevaron aparejados el cierre en primavera y la restricción de horarios en largos periodos de 2020.

Los puntos limpios

El segundo apartado a analizar son los cuatro puntos limpios de Lipasam que estuvieron en servicio en 2020 (Los Olivos, Los Pinos, Los Naranjos y Las Jacarandas), los cuales recibieron 24.725 toneladas de residuos. Esta cifra, si bien es un 4% inferior a la del ejercicio anterior (debido al cierre de estas instalaciones entre el 28 de marzo y el 12 de abril), se sitúa como la segunda mayor de la última década (sólo superada por los registros de 2019). Dicha marca confirma que los sevillanos cada vez hacen un mayor uso de estas instalaciones para depositar aquellos residuos que por sus características no pueden dejarse en los contenedores domésticos.

El 70,4% de los residuos que se recogen en los puntos limpios son escombros, con 17.405 toneladas en 2020, seguidos de maderas (3.376 toneladas), papel/cartón (739 toneladas) y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), con casi 545 toneladas. En el caso de los RAEE, es de destacar que su recogida ha experimentado un aumento del 11,6% respecto a 2019, y ello pese a las restricciones de la pandemia, lo que demuestra la concienciación de la ciudadanía sobre la segunda vida que puede tener este tipo de productos cuando se separa correctamente del resto de residuos.

En 2020 se registraron 170.087 entradas de usuarios a los puntos limpios, lo que supone una media de 574 por día de apertura (en este apartado debe excluirse el cierre decretado durante dos semanas en el primer estado de alarma), un promedio que ha aumentado un 2% con respecto al año anterior.

La red de ecopuntos

Además de las entradas de los ciudadanos, esta estadística de puntos limpios recoge también los residuos que los ciudadanos depositan en la red de ecopuntos distribuidos por los 11 distritos de la ciudad para facilitar la separación de residuos especiales de pequeño tamaño. En la recogida, Lipasam traslada estos residuos a los puntos limpios y allí se contabilizan con el resto.

Ha de destacarse aquí que Sevilla cuenta desde desde este año con un nuevo punto limpio, el de Las Palmeras, situado en Tablada, en el entorno del Puerto de Sevilla, de especial importancia para los vecinos y comerciantes de los distritos de Los Remedios, Triana, Bellavista/La Palmera y Sur, que disponen ya de una instalación más cerca de sus domicilios.

Los contenedores específicos

El tercer apartado en la recogida selectiva concierne al aceite doméstico, las pilas y los textiles recogidos en contenedores específicos (sin contar los que también se dejan en los ecopuntos y puntos limpios). En este caso, el total, sumando las tres fracciones, ascendió a 1.938.771 toneladas. Pese a la importancia de esta cifra, debe anotarse el descenso registrado en la recogida de aceite en contenedores, consecuencia directa de la suspensión de la Feria de Abril, celebración que concentra la mayor generación de este tipo de residuo. En el caso de las pilas, también se ha diversificado la recogida, que, por ejemplo, ahora puede llevarse a cabo en los ecopuntos distribuidos por toda la ciudad.

El indicador de recogida selectiva, que señala el porcentaje de las toneladas de todos los residuos que se recogen de manera separada del resto, también creció en 2020, pasando del 18,2 al 18,8%, unos parámetros que, como se mencionó antes, lo sitúan ya en el entorno de la media nacional y siete puntos por encima de la regional.