Sevilla FC | Análisis del rival

Equipo de autor: Diego Martínez

  • Un Granada plagado de conocidos por estos pagos comparece en Nervión dispuesto a recuperar la solidez que ha perdido como visitante

El Granada posa antes de su último partido en Badalona. El Granada posa antes de su último partido en Badalona.

El Granada posa antes de su último partido en Badalona. / Gerard Franco

Con vistas a la permanencia, el Granada cumplió con creces en la primera vuelta gracias a una copiosa cosecha de 27 puntos, que gestó sobre todo en esas primeras diez jornadas en las que incluso logró un histórico liderato gracias al aplazamiento del clásico Barcelona-Real Madrid. El coriáceo equipo que ensambló Diego Martínez apenas encajó diez goles en otras tantas jornadas, y de ellos cuatro fueron en Villarreal y otros cuatro en el Santiago Bernabéu: dejó la portería a cero en seis de su primera decena de partidos en la vuelta a la máxima categoría.

Sólo en dos jornadas de la primera vuelta no han estado los nazaríes en la primera mitad de la tabla. En nueve, han morado en puestos europeos.

Su ritmo aflojó sobre todo a domicilio, y ahora asoma al Sánchez-Pizjuán tras una nefasta racha como visitante de seis derrotas consecutivas, si bien es verdad que las salidas han sido muy exigentes en todos los casos salvo la de Ipurua: Real Madrid (4-2), Getafe (3-1), Valencia (2-0), Athletic (2-0), Eibar (3-0) y Barça (1-0).

Sin balón

Diego Martínez dispone un sistema 4-2-3-1 con prevalencia de los marcajes zonales. Es admirable el grado de concentración y solidaridad de todos los jugadores –hasta el punta, Soldado, es un gladiador–, que no suelen hacer concesiones atrás porque no asumen riesgo alguno: si el rival apura en la salida de balón desde atrás, el balonazo en largo o directamente a la grada es seguro.

La clave del bloque nazarí es su intensidad colectiva. Van al choque y la fricción con verdadera determinación, son duchos en las disputas uno contra uno. Ahí forja Diego Martínez su seguridad. Y siempre va a mantener cuatro o cinco jugadores por detrás del balón. Si los laterales, que suelen ser Víctor Díaz por la derecha y Carlos Neva por la izquierda, suben la banda para explotar su buen pie en los centros al área, siempre van a tener la cobertura de un compañero para evitar sorpresas y situaciones de inferioridad en los contragolpes del rival. Diego Martínez tiene claro dónde tirar de la manta y aunque no crea muchas ocasiones por partido, tampoco las suele conceder.

En el doble pivote, el oficio y la cultura táctica de Gonalons ha añadido más cemento a la zona ancha, donde Montoro esgrime su liderazgo y calidad y el venezolano Yangel Herrera ha despuntado con su dinamismo, despliegue e incluso su llegada desde atrás a zona de remate. Yan Eteki, con sus limitaciones técnicas, también se ha abierto paso por su disciplina táctica y esfuerzo defensivo.

Con balón

La salida vertical y en pocos toques distingue al Granada, un equipo nada artificioso en su juego. Lo que no quiere decir que no tenga gusto: Gonalons o Montoro, por dentro, y Antonio Puertas, Machís o Vadillo por fuera tienen mucha calidad en conducción y golpeo. Es el Granada un equipo punzante, que aguarda paciente su oportunidad para que el enemigo falle y se destape.

Lo mejor

Su organización e intensidad.

Lo peor

Fuera de casa le está costando salir de la cueva y se bloquea.

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