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Jiménez recuerda su convulsa etapa de entrenador: "Fue un desgaste muy grande"

Jiménez, el día de su debut en el banquillo en el Sevilla-Valencia, 28 de octubre de 2007. Jiménez, el día de su debut en el banquillo en el Sevilla-Valencia, 28 de octubre de 2007.

Jiménez, el día de su debut en el banquillo en el Sevilla-Valencia, 28 de octubre de 2007. / Antonio Pizarro

En una entrevista reposada y con la tranquilidad y el reposo que da el paso de los años,  Manolo Jiménez repasó su etapa como entrenador del Sevilla, entre el 27 de octubre de 2007 y el 23 de marzo de 2010.

En SFC TV habló sin rencor alguno y explicando aquel contexto tan complicado que le tocó vivir, tras la marcha de Juande Ramos, que provocó su ascenso al primer equipo, la muerte de Antonio Puerta, que se produjo el 28 de agosto de 2007, y la presión por salir de algún futbolista al que no quiso citar, aunque es sabido que Daniel Alves, que estuvo a punto de ser traspasado al Chelsea aquel verano, tuvo un desencuentro grave en aquel momento. 

El técnico de Arahal está ahora sin equipo tras una etapa en Emiratos Árabes en plena pandemia y esperando que le salga algún equipo "por la tierra" por no querer repetir una aventura fuera en las actuales circunstancias, según confesó en el programa A balón parado.

Desde esa tranquilidad, recordó el contexto de su ascenso desde el Sevilla Atlético al primer equipo. "Se fue su guía, que era Juande Ramos, se fue un futbolista muy carismático de una forma drástica (Puerta). Y después de haber ganado Copa, un pedazo de Liga y haber ganado la UEFA estaba decimosegundo o decimotercero en la clasificación. Anímicamente no estaban bien. Jugadores que habían saboreado lo mejor y que echaban un pulso para irse. Había otros que no estaban todo lo centrados que tenían que estar. Después de tantísimos años sin ganar nada, fue ganarlo casi todo y relajarse. Pero con la fuerza de Monchi, de la directiva, del presidente... el equipo resurgió otra vez".

También comentó que Del Nido y Monchi no le preguntaron si deseaba dar ese salto. Fue algo obligado, necesario, por pura urgencia, después de la fuga de Juande Ramos al Tottenham Hotspur con la temporada ya iniciada. "Llegué cuando tuve que llegar, el Sevilla me necesitaba en aquella época. Me llamó el presidente, Del Nido, me llamó Monchi y no me dijeron si quería coger el equipo, me dijeron, 'Manolo, tienes que coger el primer equipo'. Yo estaba en el filial y en la secretaría técnica para lo que dispusiese Monchi. Pero como decía Del Nido estaba obligado a jugar como mínimo un jugador cada año para el primer equipo. Sacamos para hacer una selección... Bueno, cogí el primer equipo. Estaba en muy mal momento. Estaba abajo del todo en la clasificación, venían de conseguir grandes cosas, eran grandes futbolistas y no era el mejor de los ambientes".

"Ese año quedamos empatados a puntos con el Atlético de Madrid y entramos en UEFA -recordó sobre aquel convulso curso 2007-08-. Después quedamos terceros después del Madrid y el Barcelona, que casi llegaban a 100 puntos, y llegamos a semifinales de Copa. Llegamos al año siguiente a la final de Copa, que gana el Sevilla dirigiéndolo ya Antonio Álvarez, a mí me cesaron, y estábamos creo a dos puntos de los puestos Champions, metidos en Europa todo el año, pero fue un desgaste muy grande", reconoció.

En su análisis, Jiménez reconoció que no asimilaba bien los tropiezos por tanta presión. Yo me comía mucho la cabeza como jugador, yo hacía mucha autocrítica. Y no es bueno. Y eso te das cuenta cuando sales fuera y abres la perspectiva. Y me pasó muchísimo como entrenador del Sevilla. Yo sentía cada derrota, cada problema, cada crítica como algo mío, algo personal. Siento el Sevilla y llegué de una forma... Yo venía a sustituir al entrenador que le había devuelto la grandeza al Sevilla. Y ahora lidia con ese grupo que va cumpliendo años y que la exigencia es doblada de cuando llegaron al Sevilla.

Pero también recordó el mérito que tuvo de dejar al Sevilla tercero con un equipo que contaba con grandes futbolistas, pero también con muchos canteranos y algún déficit importante en la estructura defensiva. "El año que fuimos terceros todo el mundo habla de grandísimos jugadores, Luis Fabiano, Kanouté... Ese año Duscher y Romaric eran el centro del campo titular y en la defensa casi siempre estaban o David Prieto, o Crespo o Lolo, o de los tres mínimo dos. Jugaban futbolistas como Alfaro, Perotti era titular indiscutible, Armenteros, Fazio... Y fuimos terceros, que era ganar la otra Liga".

En este enlace del canal oficial de Youtube del Sevilla puede seguir la entrevista completa. 

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