Sevilla FC | El entrenador Monchi, a recuperar el sello del Sevilla

  • Tras haber descartado a Di Francesco en su juego de pistas, el isleño trata de dar con el técnico que traiga al equipo el espíritu de competitividad

  • Aquel Sevilla que jugó 63 partidos, hitos históricos, con Juande y Emery más que el de Sampaoli es la referencia

Monchi, expresivo, durante su ponencia en el I Congreso de Entrenadores de Fútbol. Monchi, expresivo, durante su ponencia en el I Congreso de Entrenadores de Fútbol.

Monchi, expresivo, durante su ponencia en el I Congreso de Entrenadores de Fútbol. / M. G.

"Monchi viene hecho un tigre". "Lo tiene claro pero no da ni una pista". "Ha vuelto con un bagaje importante, de ejecutivo de élite". Son frases de gente cercana al nuevo director general deportivo del Sevilla, gente que, pese a conocerlo desde hace años, está sorprendida por el ímpetu y las maneras del gestor isleño, foco de las miradas dentro y fuera del club, quizá con una presión exagerada por lo que consiguió en su primera etapa. En ésta hizo un equipo campeón en dos fases distintas, entre 2005 y 2010 primero y entre 2014 y 2017, incluyendo la última clasificación para la Champions, después. Ahora trata de recuperar ese sello del Sevilla que sorprendió a España y Europa, con la premisa de la competitividad llevada al límite, de la pasión en el césped y fuera de él.

Para ello sigue dándole vueltas a la cabeza: quiere dar con el entrenador idóneo. Una vez despedido con honores Joaquín Caparrós, es la hora de la verdad, el momento en el que confirmar las expectativas que tiene de sus candidatos cara a cara con ellos, quizá no tantos como está manejando la prensa en su afán de averiguar un secreto tan bien guardado.

Dentro de este juego de pistas con más o menos fundamento, Monchi quiso aportar su granito de arena para alargar el relato de nombres entre periodistas y aficionados. Durante su participacion en el I Congreso de Entrenadores de Fútbol auspiciado en Sevilla por Federación Española, en el marco de la final de la Copa del Rey, el gaditano habló de su último entrenador, con el que convivió casi dos años en la Roma y cuyo despido también propició su salida anticipada del club de James Pallotta. Relató sus cualidades, cómo era su relación con él... y remató con una frase que pareció gratuita, si no fuera porque le gusta entrar en ese juego. "Por cierto, no va a venir al Sevilla", dijo en referencia a su ex técnico.

No era la primera vez que Monchi descartaba a Di Francesco. "No van por ahí los tiros", dijo en una reciente entrevista. El ex meta de San Fernando sabe lo que quiere en su búsqueda de esa competitividad que encontró en Juande Ramos en 2005 y en Unai Emery en 2013. Aquel Sevilla sí se identificó plenamente con su idea de un equipo que respondía a las señas de identidad históricas del club, pese a que al guipuzcoano algunos le achaquen que no fuera capaz de superar al Barcelona en su último partido como técnico del Sevilla, en aquella final de Copa que pareció ponerse de cara con la expulsión de Mascherano... Aquel equipo había remontado ante el Liverpool de Klopp, Coutinho, Firmino y Sturridge apenas cuatro días antes y el partido con el Barça era el sexagésimo tercero del curso.

Aquel año el Sevilla llegó a su tope de partidos oficiales, 63, los mismos que alcanzó el Sevilla de Juande, que sí logró alzarse con la Copa ante el Getafe, dos meses después ganar la UEFA en Glasgow, tras un encuentro de sufrimiento, como exposición de esa competitividad al límite que quiere recuperar ahora Monchi.

Su giro al fútbol de posesión de Sampaoli fue un éxito a medias. La pasión del argentino se diluyó en cuanto perdió la pista en la Liga de Barcelona y Madrid. Monchi corrió el riesgo de contratar a un seleccionador y a éste le faltó conocimiento y preparación para un torneo tan exigente como la Liga.

Ahora busca Monchi un perfil que aúne ambos conceptos, bajo la doble premisa, ese paraíso que buscan tanto, de tener mucho el balón y tardar poco en recuperarlo. Quizá José Bordalás, por competitivo y por haber exprimido a la plantilla que ha tenido en el Getafe, fuera un candidato idóneo. Pero tampoco está claro que vayan por ahí los tiros, como suele decir el isleño, que tiene cierto apremio porque la plantilla requiere una profunda reestructuración que debe ir de la mano del entrenador. Pero quiere acertar, recuperar el sello del Sevilla es su obsesión.

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