La pregunta es: ¿Sabía Cordón lo de los seguimientos individuales de Almeyda?
El proyecto genera muchas dudas en su concepto · En el 0-1 chocan dos sevillistas que persiguen cada uno a su par
Así jugaron los futbolistas del Sevilla ante el Girona
Si le preguntan dirá claramente que sí, pues lo contrario sería reconocer que no hizo lo mínimo que requiere su trabajo, pero domingo a domingo el proyecto como concepto futbolístico ofrece cada vez más dudas. Tantas que hasta cabe preguntarse si el director deportivo cuando optó por apostar por Matías Almeyda tenía conocimiento del modelo de marcas individuales que encabeza el catecismo del argentino. Porque esa forma de jugar muy extendida en Sudamérica a la estela de Bielsa y que ya se vio fracasar en Nervión con Berizzo no hace mucho, se sabe totalmente desfasada en las ligas europeas medianamente respetables. Sólo en la Premier, donde el físico de los jugadores llega a otra dimensión, se sigue de alguna manera aunque con muchos matices, puesto que no son seguimientos completos, sino hasta ciertos terrenos.
En el Sevilla, una vez más, se vio que este modelo convierte la fase defensiva en un auténtico caos en el que se pueden ver jugadores corriendo de un lado a otro, invadiendo espacios del compañero y hasta cruzándose en carrera. Por poner un ejemplo, ello le costó el primer gol al equipo de Almeyda en una situación ridícula y esperpéntica, pues a Suazo se le había escapado su par en carrera, Hugo Rincón, y mientras lo perseguía corriendo en dirección a su propia portería chocaba con Kike Salas que salía tratando de cortar el avance sin perder de vista al suyo, Tsygankov, que se va al centro y ejecuta el pase.
Defensa
La presión con dos delanteros, más fuerte en el inicio de cada periodo y que después va decayendo, era fácilmente salvada por el Girona en su fase de iniciación. Los de Míchel, además, lograban generar superioridad numérica en el centro del campo, pues cuando salía eliminaba a tres piezas de una tacada, Akor, Maupay y Peque. A partir de ahí, el seguimiento individual abría mil vías de avance para los visitantes ante una zaga completamente descompuesta que todo el campeonato está dejando claro que sufre muchísimo en las transiciones defensivas. Sólo Vlachodimos mantenía con vida a un Sevilla que no mejora en este aspecto ni con Azpilucueta, que tampoco está para mucho.
En la segunda mitad, Almeyda apostó con una defensa de cuatro y dos extremos frescos y Juanlu dio empuje en ataque, pero las contras del Girona eran aún más peligrosas, una de las cuales acabó en el penalti que paró Vlachodimos.
Ataque
El plan inicial no dio ni una ocasión de gol. La figura de los dos delanteros es estéril sin un organizador, un jugador creativo, y los avances eran todos balones a un desafortunado Carmona. Con Ejuke y Oso en la segunda mitad y con los desdoblamientos de Juanlu sí hubo más producción en ataque, pero sin plan preconcebido, sólo amparado en la capacidad de desborde del nigeriano, las arrancadas del alicantino y alguna subida del de Montequinto. Maupay estuvo torpe en sus contactos con el balón y Akor pasó muy desapercibido.
Virtudes
Una vez más tener un portero como una catedral, que salvó un punto que vale oro. También la fe y el amor propio de los jugadores, que se sobreponen al caos táctico.
Talón de Aquiles
La estrategia ofensiva fue un desastre. Muchos córners desperdiciados y muy curioso el gol de Kike Salas. Una falta en la que suben los centrales y se saca en corto y se produce una pérdida. Suerte que Kike Salas, que ya había bajado la cabeza sin entender nada, se encontró un balón que convirtió en el 1-1.
Uno por uno
Vlachodimos Otra vez salvador. Infinidad de intervenciones espectaculares y como guinda, el penalti parado. Lo negativo es que tras cada exhibición está más cerca de lo imposible que se queda.
Azpilicueta Tirando a discreto. No está aún. De ahí que Almeya no se fiara y lo sacrificara al cambiar a defensa de cuatro.
Gudelj No acumula admiradores, pero a día de hoy es fundamental en el sistema defensivo. Así estará el Sevilla.
Kike Salas Siempre se entrega y es de los más aseados del equipo. Encima, un golazo del que habría mucho a hablar, pues es una falta en la que suben los centrales y se saca en corto... Un suicidio que afortunadamente salió bien.
Carmona Otra calamidad de partido. Una tarjeta innecesaria nada más comenzar por ir de nuevo pasado de rosca. En defensa lo desbordó como quiso Bryan Gil y en ataque no puso ni un centro bien.
Batista Mendy Ahogado. Míchel acumuló jugadores en el centro del campo y el Girona tuvo superioridad numérica.
Agoumé Jugar con dos delantero le hace aparecer menos y es de los pocos jugadores que pueden meter algún pase entre líneas. Juega más atrás y más obligado en defensa.
Suazo Un despropósito la jugada del 0-1. En los duelos individuales que ordena Almeyda no puede seguir a Hugo Rincón porque choca con Kike Salas, que viene de frente siguiendo al suyo, Tsygankov.
Peque Perdidísimo después de dos partidos aceptables.
Maupay Poquito y mal.
Akor Adams Se desespera. No le llegan balones.
Juanlu Más productivo que Carmona desde el lateral.
Ejuke Su juego de siempre. Chispazos y poco criterio, aunque en este Sevilla cualquier ayuda es poca.
Oso Suma y fija al lateral contrario. Ahora mismo debe jugar.
Sow Intrascendente.
Alexis Tiene calidad, pero está para poco.
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