Sevilla FC

Un paso digno y necesario (2-2)

  • El Sevilla empata ante un PSG sin sus estrellas pero más rodado que logró la igualada en un despiste de José Ángel muy al final

  • Los goles, de Rakitic, de penalti, y de Óscar Rodríguez, de un precioso derechazo.

Suso intenta zafarse de un imponente como inocente (16 años) Bitshiabu.

Suso intenta zafarse de un imponente como inocente (16 años) Bitshiabu. / Ricardo Nascimento / Efe

El Sevilla dio un paso más en su puesta a punto con un duelo ante uno de los rivales más potentes de Europa, ante el que rozó el triunfo, pero con el entrecomillado que invita a ponerle a esta calificación un rival sin un abanico amplísimo de sus estrellas titulares. No estuvo Sergio Ramos, pero ni él ni Neymar, ni Mbappé y tampoco Donnarumma, Verratti, Rafinha, Bernat, Sarabia, Di María, Paredes, Marquinhos, Wijnaldum, Danilo o Kimpembe.

Cierto que en el Sevilla también faltaban muchos nombres, los que están y los que todavía están por venir, y tampoco tuvo el sevillista la ocasión de ver aunque fuera unos minutos al último en llegar, el argentino Lamela.

Todo esto es lo normal y hasta lógico en las alturas que estamos, y también que un equipo supere en tiempo de rodaje a otro. En este caso los chavales (porque los hubo por bando y bando) del PSG demostraron tener una marcha más, pues no en vano el equipo parisino está a sólo cinco días de su primera cita oficial, la Supercopa de Francia ante el Lille este domingo.

Pero con todo, el Sevilla ofreció una buena imagen, pudo ganar si no hubiera sido por un despiste de José Ángel al no despejar un rechace de Bono en el minuto 88, y aparecieron nombres propios como el meta marroquí, otra vez muy acertado, u Óscar Rodríguez, que aparte de marcar un golazo, hizo un movimiento genial en la jugada del penalti que dio origen al primer tanto, con un gran pase (por cierto) de Pedro Ortiz a En-Nesyri, que poco a poco irá cogiendo tono físico con el paso de los minutos por sus piernas.

En esta ocasión, ya con mayor carga de minutos que en los partidos anteriores, Lopetegui quiso refrescar con sus jugadores la estructura de los tres centrales, variante que casi siempre hizo coincidir con la presencia de Gudelj en el campo, con una zaga en la que el serbio ocupaba la zona central y José Angel y Rekik los perfiles. Con Jesús Navas y Ocampos en los carriles, la pareja que formó el argentino con el neerlandés en la izquierda fue la que más sufrió con las entradas de Achraf, produciéndose situaciones que no gustaron nada a Lopetegui. Bono ya tuvo que aparecer en un mano a mano con el ex madridista a los trece minutos, y poco después otra vez estaba solo el potente lateral recién incorporado por el PSG del Inter.

Pero el Sevilla por momentos contuvo bien el brío de los franceses, más frescos y con más chispa en las acciones y balones divididos. Se adelantó antes del descanso desde los once metros con el lanzamiento de Rakitic, pero el movimiento de cambios le dio una marcha más al PSG, en especial en el centro del campo con la potencia de dos hombres como Kalimuendo y Simons, el primero de ellos sobre todo. De hecho, en el tanto del empate se cruzó el campo entero en diagonal, desde la posición de lateral izquierdo a la de extremo derecho, con un par de contactos sólo y aprovechando el déficit defensivo de Ocampos para ceder a Icardi el 1-1 en el área pequeña.

El carrusel de cambios también llegó para el Sevilla, aunque antes un derechazo genial de Óscar Rodríguez supuso el 1-2. Y hasta pudo Idrissi hacer otro tanto más en una acción muy clara, pero el PSG apretó en el tramo final con la velocidad endiablada de estos hombres que hicieron trabajar a Bono, quien finalmente encajó el 2-2.

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