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Camino a la santidad La ciudad cerrará el espacio aéreo el domingo

Tres días de festejos por Juan Pablo II

  • Roma prepara grandes medidas de seguridad para acoger a un millón de personas y 50 jefes de Estado durante la beatificación

Un millón de personas, miles de ellas polacas, asistirán el 1 de mayo en el Vaticano a la beatificación de Juan Pablo II, cuyos restos mortales serán expuestos a la veneración de los fieles en la basílica de San Pedro ese mismo día. Serán tres días de celebraciones, que comenzaran mañana.

Con respecto a la seguridad, el director de la Policía de Roma, Antonio Manganelli, anunció que se cerrará el espacio aéreo en la ciudad el domingo, día de la beatificación, y sólo podrá sobrevolar la ciudad un helicóptero de la Policía que velará por la seguridad de unos 50 jefes de Estado y de los miles de peregrinos que llegarán a la ciudad en este fin de semana.

Alrededor de 3.900 agentes velarán por la seguridad en toda el área metropolitana, centro histórico y extrarradio, tanto para controlar el orden público como para la movilidad en toda la ciudad, según informaron fuentes de la Inspección de Roma y el Vaticano.

Tres días durarán los festejos en homenaje a Juan Pablo II. La primera será la Celebración de la Memoria y comenzará con una procesión de la imagen de Maria Salus Populi Romani, la patrona de Roma.

Después intervendrán el que fuera secretario particular de Juan Pablo II y actual cardenal de Cracovia, Stanislaw Dziiwisz; su antiguo portavoz durante 22 años, el español Joaquín Navarro Valls, y la monja francesa Marie Simon Pierre, cuya curación, de manera inexplicable para la ciencia de la enfermedad de parkinson ha abierto las puertas a la beatificación de Karol Wojtyla.

La segunda parte será la Celebración de los Misterios Luminosos del Santo Rosario, que fueron introducidos por Juan Pablo II durante su papado.

El rosario se recitará en conexión directa con cinco santuarios marianos de todo el mundo: el de la Virgen de Guadalupe, en México; Fátima en Portugal, Lagniewniki en Polonia, Kawekamo-Bugando en Tanzania y Notre Dame del Líbano, a los que estaba muy ligado el Papa polaco.

Al final el Benedicto XVI impartirá la bendición apostólica desde el Vaticano. Una vez concluida, las personas que lo deseen podrán acudir a ocho céntricas iglesias de Roma que estarán abiertas toda la noche en la llamada Notte bianca di preghiera (la noche blanca de los rezos).

A las cinco de la mañana del domingo se permitirá el acceso a la basílica de San Pedro del Vaticano, donde a las nueve de la mañana y durante una hora los fieles se prepararán para la ceremonia de beatificación, que comenzará a las 10:00 presidida por Benedicto XVI y concelebrada por numerosos cardenales.

La comunión será repartida por 800 sacerdotes en la plaza de San Pedro y la Vía de la Conciliazione, donde serán colocadas 14 pantallas gigantes de televisión para que los miles de fieles puedan ver el momento en que el Papa Ratzinger eleva a la gloria de los altares a su antecesor, el primer Papa polaco de la historia de la Iglesia.

Concluida la misa, el Papa y los cardenales entrarán en la basílica de San Pedro para venerar a Wojtyla, cuyo féretro será sacado de la actual tumba el día 29 y colocado delante del altar mayor.

Después, todos los fieles que quieran podrán acercarse hasta el féretro para rendir homenaje al Papa que guió a la iglesia durante casi 27 años (1978-2005) y la introdujo en el tercer milenio.

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