Sociedad

Un cambio en el campo magnético contribuyó a la última gran extinción

La reversión de los polos magnéticos pudo haber sido la causa de la extinción. La reversión de los polos magnéticos pudo haber sido la causa de la extinción.

La reversión de los polos magnéticos pudo haber sido la causa de la extinción.

El debilitamiento del campo magnético hace 42.000 años pudo haber sido una de las causas para que se produjera la última gran extinción conocida. Así lo asegura la revista Science News en un artículo que recoge diversas fuentes y que fue publicado la semana pasada. 

Al reducirse la fuerza del campo magnético se produjeron una serie de crisis en el medio ambiente que resultaron fatales para el planeta Tierra y toda su fauna.

Al datarse por el método del carbono una gran variedad de fósiles de árboles de la época, los investigadores encontraron patrones climáticos que se repetían en las extinciones producidas durante el conocido como evento de Laschamps. Esta inversión de los polos magnéticos duró al menos mil años y está íntimamente relacionado con los cambios en gran escala.

El campo magnético se revirtió

El planeta se halla protegido por un campo magnético cuya reversión, hace 42.00 años, provocaría que las partículas provenientes del sol perdieran fuerza. De esta manera, los sucesos posteriores tuvieron su origen en dicha reversión hasta ahora desconocida, ya que la escasez de precisión en las fechas y la duración de este evento geomagnético no permitían una relación: "la creencia general era que los cambios geomagnéticos no tenían ningún impacto en el clima ni en ninguna otra cosa", afirma lan Cooper, biólogo evolutivo de BlueSky Genetics en Adelaide.

Prevenir futuras reversiones magnéticas

Para el estudio se realizaron testeos de carbono 14 de los árboles con mayor antigüedad del mundo, como el árbol Kauri de Nueva Zelanda. La investigación ha sido llevada a cabo por la Universidad australiana de Nueva Gales del Sur (NSSW) y el Museo de Australia Meridional.

Estas pruebas de carbono-14 revelaron que había variaciones en dicho carbono a lo largo del tiempo, incluido durante el evento de Laschamps. La explicación está dada por el hecho de que al aumentar los rayos cósmicos entrantes, lo que se produce cuando un campo magnético está debilitado, también se produce más carbono-14.

Posteriormente se simularon situaciones en las que la debilidad del campo magnético puede afectar y alterar los patrones climáticos. Mediante las fechas de carbono-14 de los árboles Kauri, los investigadores encontraron pruebas de un enfriamiento repentino desde Australia hasta los Andes en dicho período.

Dichos efectos tuvieron lugar cientos de años antes de que se completara la inversión de los polos, llegando esta en dicho momento a un 28 por ciento más que en la actualidad. Comparando datos de la fecha del cambio magnético con datos anteriores se puede afirmar que la actividad del Sol era mínima en ese instante. El campo magnético débil unido a la disminución de la actividad solar formó una combinación letal para el clima y el medio ambiente. 

El estudio forma parte de una amplia investigación tanto para conocer el pasado como para mirar el futuro, a fin de prevenir futuras reversiones magnéticas mediante la datación isotópica y concienciar de las consecuencias catastróficas que podría tener en nuestro planeta. 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios