1950: Se presenta Litri como novillero

especial san isidro | ferias de 1949/1950

Luis Miguel Dominguín se autoproclama número uno del toreo en la feria del año 1949 Aparicio y Miguel Báez acaparan la atención de un abono que entre sus ocho festejos programa tres novilladas

Ocho las tardes que componen el San Isidro del año 1950, en el que lo más novedoso del abono son las tres novilladas anunciadas en base a Litri y Aparicio.
Ocho las tardes que componen el San Isidro del año 1950, en el que lo más novedoso del abono son las tres novilladas anunciadas en base a Litri y Aparicio.
P. Guerrero Huelva

17 de mayo 2016 - 01:00

Rondan los días de mediados de mayo de 1949 en Madrid. Aquel invento de Stuyck va consolidando sus cimientos. Ahora Madrid, ya tiene una feria, al igual que Sevilla, Bilbao y Pamplona, tres plazas fundamentales a la hora de entender el invento de este gestor designado por el empresario, de origen argentino, José María Jardón para reflotar la economía de la empresa taurina madrileña.

La feria ha pasado de aquellos cinco festejos iniciales a contar con ocho el segundo año, número que se mantendrá en esta feria del año 1949. Un serial en el que uno de los sucesos más destacados a nivel popular es ese famoso dedo de Luis Miguel Dominguín levantado al aire autoproclamándose número uno de la torería, con el consiguiente debate entre partidarios y detractores. Es la tarde del 17 de mayo del año 49. Al día siguiente el madrileño saldría por la Puerta Grande. Una feria pasada por agua y viento a la que algún articulista alude haciendo referencia a "si los madrileños en vez de Plaza de Las Ventas están pensando llamarle Plaza de los Vientos".

Pero si la personalidad de Luis Miguel lo acapara todo, con no menos intensidad lo hace el interés despertado por dos novilleros como Litri y Aparicio en la del año 1950. En los carteles hay anunciados ocho festejos de los que tres de ellos, en fechas consecutivas, serian tres novilladas. Dos tardes para cada uno, anunciándose juntos en la última de ellas.

El cartel del 18 de mayo de aquel año anuncia a Antonio Galisteo y Pablo Lalanda con reses de Manolo González. Bajo el nombre del tercer actuante, Litri, reza la leyenda: de Huelva, nuevo en esta plaza. Por la Puerta Grande se iría ese día el onubense tras cortar las dos orejas del tercer novillo de la tarde.

"Todo el interés se centró y concentró en el fino, delgado, moreno torero de Huelva. Dejaba Litri en todo momento que los pitones le rozaran, con rasgueo escalofriante la seda de la taleguilla. Cuando se lo llevaban a hombros por la Puerta Grande, temimos que se rompiera - ¡tan frágil en su envoltura de seda y oro!- por el brusco trato de los entusiastas seguidores". (Alfredo Marquerie).

La tarde del sábado 20, Litri, Aparicio y López Chavez, agotan las entradas de la Monumental y protagonizan una sonada salida a hombros de los capitalistas, con Juan Belmonte y Rafael El Gallo, presentes en el tendido.

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