Salir al cine

Próxima: los distribuidores independientes se asocian

  • Una iniciativa reúne a quince pequeños distribuidores de cine de autor independiente para crear una red de difusión de cine minoritario aunque de gran valor cultural y artístico. En Netflix, el documental 'Disclosure' celebra la visibilización trans en el cine y las series norteamericanas.  

La unión hace la fuerza, más aún en estos tiempos inciertos en los que el drástico parón de la actividad tradicional como consecuencia de la pandemia junto al imparable auge de las plataformas digitales, han asestado un nuevo y duro golpe a los pequeños distribuidores y exhibidores independientes nacionales. Ese parece ser el viejo lema que ha inspirado el nacimiento de Próxima, una asociación que reúne a 15 pequeñas y medianas empresas españolas que han apostado y apuestan por un modelo de distribución alternativo con dos objetivos principales: la promoción del cine independiente de autor, nacional e internacional, de cineastas emergentes y consolidados, y dar cabida a nuevos modelos de negocio a un sector que vive una de sus transformaciones y crisis más importantes desde los años ochenta.

Las quince empresas que componen la asociación son Adso Films, Atera Films, Begin Again Films, Capricci Cine, #ConUnPack Distribución, El Sur Films, Elamedia Estudios, Flamingo Films, Márgenes Distribución, Night Drive, Noucinemart, NUMAX Distribución, Paco Poch Cinema, Segarra Films y Surtsey Films, todas ellas pequeñas distribuidoras que, en su conjunto, estrenan cada año en España más de 50 títulos premiados en festivales internacionales, filmes de interés cultural y artístico, seleccionados, programados y promocionados uno a uno con mimo y cuidado, y lejos de los circuitos comerciales. A estas pequeñas distribuidoras les debemos la llegada a nuestras carteleras de títulos esenciales del último cine de autor como El lago del ganso salvaje, de Diao Yinan, Un amour de jeunesse, de Mia Hansen-Løve, El caballo de Turín, de Béla Tarr, Jauja, de Lisandro Alonso, Cemetery of splendour, de Apichatpong Weerasethakul, o Qué difícil es ser un Dios de Aleksey German. También la de otros filmes recientes premiados en festivales y reconocidos por la crítica como O que arde, de Oliver Laxe, Liberté, de Albert Serra, La ciudad oculta de Víctor Moreno, Las golondrinas de Kabul, de Gobbé-Mévellec & Breitman, Araña, de Andrés Wood, o el documental Dancing Beethoven, de Arantxa Aguirre.

A algunas de estas distribuidoras les debemos el estreno en España de filmes de autores clave como Béla Tarr o Apichatpong Weerasethakul.

Cuatro de esas distribuidoras tienen su origen en festivales como el Americana Film Fest (Flamingo Films), el D’A Film Festival (Noucinemart), Márgenes (Márgenes Distribución) y REC (El Sur Films), y dos de ellas, NUMAX y Surtsey Films, cuentan con sus propias salas de cine, la primera, todo un modelo de referencia, en Santiago de Compostela, y la segunda, que se inaugura en estas mismas fechas, en Madrid (Cine Embajadores).

En la era de la nueva estandarización audiovisual, Próxima apuesta igualmente por la difusión del cine en versión original subtitulada, por películas de cineastas emergentes y, lo más importante, por la creación de nuevas audiencias, especialmente entre el público joven, más allá de los centros neurálgicos de la exhibición en Madrid y Barcelona, es decir, llevando este cine a las provincias y salas periféricas donde la cartelera suele estar copada casi exclusivamente por los estrenos comerciales y el cine norteamericano.

La nómina de títulos de Próxima que tienen previsto su estreno en próximas fechas no puede ser más estimulante: Entre los estrenos de esta temporada de los miembros de Próxima destacan: Little Joe, de Jessica Hausner, Ayka, de Sergey Dvortsevoy, Tommaso, de Abel Ferrara, Blanco en blanco, de Théo Court, The woman who ran, de Hong Sangsoo, Hope, de Maria Sødahl, Temblores, de Jayro Bustamante, Abou Leila, de Amin Sidi-Boumédiène, Corpus Christi, de Jan Komasa, el documental sobre The Band Once Were Brothers, de Daniel Roher, La mujer ilegal, de Ramon Térmens, Algunas bestias, de Jorge Riquelme, El año del descubrimiento, de Luis López Carrasco, premiada en Rotterdam, o la que sin duda es la mejor cinta del año pasado, Vitalina Varela, del portugués Pedro Costa, ganadora del Leopardo de Oro en el Festival de Locarno. Estén muy atentos a estas otras pantallas.

Disclosure: pedagogía de la corrección

Con motivo de la celebración del Día del Orgullo LGTBI, llega a Netflix el documental Disclosure, un trabajo en la línea de aquel pionero Cellulloid closet sobre la representación de la homosexualidad y sus conquistas a lo largo de la historia, centrado ahora en la manera en el que el cine y la televisión norteamericanas han mostrado a los transexuales desde Griffith hasta las series más recientes, entre ellas muchas de la propia casa, abanderada en la lucha por la visibilización y la igualdad de las minorías y los colectivos marginales a través de su ecuánime y correctísima política de ficción para las masas convenientemente segmentadas.

Disclosure reescribe y regaña a la vieja historia y nos enseña a ser mejores espectadores, seamos o no transexuales como la mayoría de los entrevistados que en ella aparecen, y a reconocer con mirada crítica todos esos estereotipos negativos que han hecho a lo largo de los años del trans un personaje caricaturizado, estigmatizado, victimizado o directamente manipulable en los más heteropatriarcales, ofensivos y normativos modos de representación imaginables.

La actriz trans Laverne Cox en una imagen del documental. La actriz trans Laverne Cox en una imagen del documental.

La actriz trans Laverne Cox en una imagen del documental.

El documental reúne testimonios de conocidos y exitosos representantes del colectivo trans en el show business, con la popular Laverne Cox (Orange is the new black) al frente acompañada de Lilly Wachoswski (Matrix), Jamie Clayton, Chaz Bono, Trace Lysette, Leo Sheng o Yance Ford (Strong Island) recorre los distintos rincones de ocultación (sexo, raza, clase, edad, etc.) que invisibilizan aún más dentro del mismo, revisa algunos títulos e hitos clave (de Paris is burning a Boys don’t cry o Transparent) y propone modelos positivos, afirmativos o realistas, casi siempre dentro de los márgenes de la cultura mainstream, que puedan servir de referente, guía e identificación.