Salir al cine

Cortos de autor para tiempos de pandemia

  • Llega a Netflix 'Hecho en casa', un proyecto global que reúne 17 cortometrajes realizados por algunos autores de prestigio durante el confinamiento. 'La dolce vita' de Fellini y 'Verano 1993' llegan a Cicus y algunos clásicos populares de Hollywood a Cinesur Nervión

El martes llegaba a Netflix Hecho en casa (Homemade), un proyecto internacional impulsado por el chileno Pablo Larraín y su productora Fábula que reúne 17 cortometrajes realizados por cineastas de todo el mundo durante las pasadas semanas de confinamiento como consecuencia de la pandemia. Un proyecto de urgencia y fácil digestión que pone encima de la mesa algunos debates en torno al estado de la creación en tiempos de crisis.

Y es que el resultado bastante decepcionante del conjunto revela no sólo una cierta y cansina uniformización en los temas y acercamientos, ya sean documentales, diarísticos o ficcionales (Campos, Gyllenghaal) al acontecimiento que sin duda marcará esta era, sino que descubren también cómo el actual estatus del cine de autor ha entrado en una permeable era de consenso entre los criterios de la crítica y los que asumen con comodidad los nuevos mecenas y productores, a saber, las plataformas digitales a las que esta pandemia ha dado el empujón definitivo para su conquista de los mercados y los imaginarios globales.

Cómo será la cosa que es precisamente el corto de Paolo Sorrentino, que no es precisamente santo de nuestra devoción, el que, junto con el de los chilenos Lelio y Larraín, nos interesan más (o desagradan menos) en su voluntad por escapar de los habituales autorretratos caseros y familiares más o menos impresionistas o líricos durante el confinamiento (Kawase, Chadha, Morrison, Beristain, Labaki), para proponer pequeños juegos (el primero con las figuras inanimadas del Papa Francisco y la Reina de Inglaterra, los segundos con la comedia o el musical) en los que se trascienden las reflexiones más obvias sobre el encierro físico, la soledad, la ecología o el futuro, para experimentar, aunque sea un poquito, con los límites, las escalas, los géneros, el estilo, las calidades o los elementos técnicos a disposición de los cineastas.

Morrison, Ly, Stewart, Larraín y Gylleghaal, cinco de los directores del proyecto. Morrison, Ly, Stewart, Larraín y Gylleghaal, cinco de los directores del proyecto.

Morrison, Ly, Stewart, Larraín y Gylleghaal, cinco de los directores del proyecto.

No es ese el caso de los cortos del francés Ladj Ly y la norteamericana de origen iraní Ana Lily Amirpour que abren y cierran el proyecto, generosos en drones, puntos de vista y reflexiones socio-filosóficas bastante de andar por casa, o del vídeo-selfie que firma Kristen Stewart desde su apartamento en Los Ángeles sobre el tema del doble, también presente en la pieza casera que dirige el alemán Sebastian Schipper.

Hacer cine en casa y bajo circunstancias de reclusión no tiene porqué traducirse automáticamente en autoficciones repetitivas o ejercicios especulares filmados con el iPhone, y esta pandemia, con sus multipantallas, Whatsapps y vídeo-conferencias, tal vez haya contribuido ha estrechar aún más los formatos audiovisuales de nuestro tiempo. El cine debería salir al rescate de esta inercia y no integrarse en ella con complacencia.

Cine y nostalgia generacional

La nostalgia sigue siendo el más rentable de los filones también en tiempos de pandemia y desescalada. No hay más que ver la recuperación de los auto-cines como fórmula para paliar las limitaciones de aforo y la distancia de seguridad o la repesca de clásicos modernos, de Cinema Paradiso a Apocalypse Now, como reclamo para ese público para el que la experiencia de ir al cine está unida al recuerdo de aquellos estrenos en tiempos en los que aún no existían las plataformas online.

Una imagen de 'Regreso al futuro', de Robert Zemeckis, en el ciclo 'Generación cine'. Una imagen de 'Regreso al futuro', de Robert Zemeckis, en el ciclo 'Generación cine'.

Una imagen de 'Regreso al futuro', de Robert Zemeckis, en el ciclo 'Generación cine'.

Cinesur Nervión-MK2 se suma a la iniciativa después de tres meses de cierre, y el ciclo ‘Generación Cine’ reúne hasta el 10 de julio varios títulos que fueron muy populares o bien que han ido ganando carácter mítico-generacional con el paso de los años: E.T., Los Goonies, La princesa prometida, Terminator 2, Gremlins, Dentro del laberinto, Los cazafantasmas, Regreso al futuro, Alien, Blade runner, La historia interminable, Batman, Tiburón, El viaje de Chihiro, Matrix o 2001: una odisea del espacio regresan en pantalla grande, V.O. y pases exclusivos. 

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Filmes de verano: de Roma al Mediterráneo

La imagen de Anita Ekberg y Marcello Mastroianni en la Fontana de Trevi forma ya parte de la memoria icónica del cine y enmascara tal vez el retrato amargo y la veta trágica que anidan en La dolce vita (1960) de Fellini, una película eminentemente moderna que, cosas del cine de autor de los sesenta, se convertiría en la más popular y taquillera de su tiempo y su director. El eterno verano romano preside este episódico caleidoscopio de la decadencia moral de una época poblado por seres tan glamourosos como fantasmales. Tienen la oportunidad de verla de nuevo, y tal vez con ojos renovados, el lunes 6 a las 22:30h. en el Patio del Cicus, dentro del ciclo dedicado al centenario de Federico Fellini.

Una imagen icónica de 'La dolce vita' (1960, Federico Fellini). Una imagen icónica de 'La dolce vita' (1960, Federico Fellini).

Una imagen icónica de 'La dolce vita' (1960, Federico Fellini).

El martes 7 también pueden asomarse a la luz mediterránea y a la infancia desamparada de Verano 1993 (2017), una de las grandes películas recientes de nuestro cine, debut de Carla Simón y retrato de otro verano sensorial de revelaciones y descubrimientos desde la mirada de una niña. 

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