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Las guerreras visten de rosa

  • Las calles de Los Remedios se llenaron con las 12.000 corredoras que celebraron la fiesta de la solidaridad y el deporte en la XI edición de la Carrera de la Mujer en Sevilla.

Ayer el despertador sonó a la misma hora de siempre: las 07:30, pero era domingo y no tocaba ir a trabajar. La cita era diferente, con 11.999 mujeres más con camiseta rosa,  mallas y  zapatillas de deportes para correr por Nayra, Marga, Carmen y tantas conocidas que han visto cómo por su vida pasaba el cáncer de mama. El autobús que la lleva hasta la salida de la prueba, frente a los aparcamientos de la Feria, poco a poco va recogiendo a más mujeres en las que el rosa, además de en las camisetas, predomina en las zapatillas o en los adornos del pelo.

 

Todas tienen su propia historia y conciencia de la importancia de circuitos como la Carrera de la Mujer para hacer presente esta enfermedad en la sociedad. Hablan del cáncer de mama, de la necesidad de colaborar en los fondos para su investigación y de un diagnóstico precoz. Son luchadoras, guerreras contra esta enfermedad por ellas y por sus amigas o familia.

Aunque la organización ha repartido 12.000 dorsales, la salida la toman muchas más personas. Hay bebés en carritos, hombres con las camisetas donde el lema es claro: ¡Hoy ganamos las chicas!  y otros que apoyan a madres, hermanas, amigas o parejas que han pasado o están luchando contra el cáncer. Los grupos de corredoras son de lo más variado, desde más de 100 amigas de Brenes-a las que se han unido unas 20 de Villaverde del Río- que llegan pancarta en mano en una manifestación rosa desde Blas Infante, hasta tres Isabeles en diferentes variantes: Maribel (abuela), Isabel María (hija) e Isabela (nieta), a las que acompaña la hija, hermana y tía, Nerea. 

 

Después de once años de celebración en Sevilla, la familia que acude a la carrera ha ido creciendo. Es el caso de Julia, que espera en la línea de salida junto con su hermana, su cuñada y los niños, en total, diez miembros de una misma familia con camiseta rosa.  Y como hay de todo, hasta una petición de matrimonio en la línea de meta, donde José Andrés Hurtado esperaba a Belén Valle con su correspondiente ramo de flores.

 

La ganadora de la prueba fue la atleta sevillana Carolina Robles, que ya ganó la carrera en su edición del año 2012. Almudena Rodríguez quedó segunda, Carmen Valle Atienza, tercera y Carmen Gutiérrez Peña, la cuarta. La solidaridad está tan a flor de piel en la prueba que hasta las que participan de un modo profesional como la triatleta María Pujol, que quedó quinta, han querido poner su granito de arena a la lucha contra el cáncer. Aceptó el reto que le lanzó Pulseras Rosas para participar en la iniciativa Tu pelo vale un tesoro y donó su coleta para que personas sin recursos que están recibiendo tratamiento puedan acceder a las pelucas.

 

Además de los más de 670.000 euros donados a la AECC desde 2004, este año la organización de la Carrera de la Mujer Central Lechera Asturiana ha entregado 5.000 euros a nuevos proyectos solidarios como: Mundo Cooperante, Asociación Clara Campoamor y Fundación Geicam. La  Carrera de la Mujer Central Lechera Asturiana de Sevilla, se organiza con la colaboración de el Ayuntamiento de Sevilla, y cuenta con el patrocinio principal de Central Lechera Asturiana, Oysho, DKV Seguros y Banco Santander.

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