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'El piojo Saltarín', un libro para acabar con el tabú en las aulas

  • Raquel Díez combina poesía y pedagogía para tratar la tenencia de estos parásitos desde otro prisma

"Los piojos son algo muy rutinario en el colegio y la mayoría de las veces no se sabe cómo debe trabajarse. Incluso a algunos maestros les da cierto pudor comunicarle a los padres que su hijo tiene piojos. Este tema hay que tratarlo de forma natural, tanto con los niños como con sus familias", explica Raquel Díez, autora del libro. Desterrar el tabú sobre la tenencia de estos parásitos es el principal objetivo que ha perseguido al escribir El piojo Saltarín, pero no el único. Cuestiones como la multiculturalidad y la diversidad étnica están también presentes en su libro, sin olvidarse de la intención de despertar el interés por la literatura desde edades tempranas.

Esta andaluza, maestra desde hace una década, admite que aunque su vocación es el magisterio, la escritura siempre ha sido su devoción. Pronto comenzó a relacionarse con las editoriales educativas y a publicar programaciones didácticas, recursos literarios o libros de lecto-escritura, entre otros. Pero con El piojo Saltarín quería ir más allá. "Este proyecto realmente nace un poco por amor al arte. Yo tengo una forma muy característica de escribir, muy alocada, y llamo las cosas por su nombre. Palabras como caca o moco les encantan a los niños, y por eso en mis cuentos incluyo términos que funcionan con ellos, que les hacen reír. También me gusta utilizar la poesía y este género le aportan mucho ritmo y musicalidad a las historias. Hace que repitan las frases y que participen, e inconscientemente están descubriendo el placer por la poesía y la literatura".

Haber estado trabajando con niños de casi todas las edades le ha permitido conocer de cerca las necesidades y los intereses del público al que se dirige: "Todo lo que escribo lo pruebo antes de publicarlo con mis alumnos, por eso sabía que este proyecto iba a funcionar, pues a todos los niños, maestros y padres les encantó desde el primer día que se lo mostré".

Además de magisterio, Raquel Díez realizó otros estudios para completar su formación. "Estudiar psicopedagogía me capacitó para atender el tipo de problemas que me gusta trabajar en mis libros, por eso ahora he comenzado con Psicología, para especializarme en profundidad en cuestiones específicas de la educación y los niños". Por otra parte, también se licenció en Publicidad con el objetivo de "potenciar y aprender a sacarle partido a la creatividad y trasladarla a la escritura".

Las peripecias de Saltarín, el protagonista, un piojo muy nervioso al que le encanta ir brincando de cabeza en cabeza para comerse los pelos de los niños más revoltosos, están acompañadas de los fascinantes dibujos de la célebre ilustradora AnnaLaura Cantone. "Tenía claro que quería que fuera AnnaLaura la que ilustrara mi libro, así que un día le mandé un email presentándole mi proyecto. Estuve un mes esperando su respuesta, ya casi había perdido la esperanza, pero me dijo que sí. No me podía creer que mi ilustradora favorita estuviera interesada en participar. Era como cumplir un sueño".

Pero Raquel Díezno lo tuvo nada fácil a la hora de encontrar una editorial. Viajó hasta Italia para conocer en persona a AnnaLaura y juntas asistieron a una feria de ilustración que se celebraba en Bolonia. Contactó con todas las editoriales de la feria y no se rindió ante ninguna de las negativas. La perseverancia y tenacidad de la docente dio su fruto y Legua Editorial le dio el sí quiero.

Pequeños y mayores han quedado encandilados con las aventuras de este piojo y con el estilo literario de Raquel Díez. Tanto es así que se están grabando canciones infantiles sobre Saltarín y se está pensando en grabar una serie de televisión. Además, habrá segunda parte. "A raíz de este primer cuento se me ocurrió escribir varios capítulos. He hecho cuatro, que irán saliendo durante este año. El segundo trabaja un ámbito un poco más cultural, porque el piojo Saltarín se cuela en una biblioteca y allí aparecen diferentes personajes, como la Mona Lisa, DaVinci, Don Quijote de la Mancha, Mozart y también su hermana, a quien quise incluir para trabajar el tema de la igualdad de género, pues ella fue realmente quién enseñó al compositor. Todos estos personajes permiten que el libro sea un recurso didáctico ideal para trabajar tanto en clase como en casa".

También tiene entre manos un proyecto psicoeducativo que se publicará próximamente llamado El duende Pepín, cuyo objetivo es abordar ciertos trastornos que padecen los niños de educación infantil, como pueden ser las pesadillas, el control de los esfínteres o el miedo al primer día de colegio: "Todo basado en las experiencias que he vivido con ellos".

Pese a que como dice la escritora "cada vez es más difícil que los niños se interesen por la lectura debido a que desde que nacen viven sumergidos en un mundo tecnológico donde prima lo audiovisual", seguro que tras leer este cuento, la picadura del piojo Saltarín hará que se les contagie la fascinación y la pasión por la literatura.

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