La Junta mantiene el pulso con el Gobierno por las reválidas

  • Andalucía no acudirá hoy a la comisión técnica del Ministerio para abordar este asunto. De la Calle apurará hasta la convocatoria de nuevas elecciones para anunciar las pruebas.

Sin tregua. La Junta apurará todas las posibilidades para evitar que en los colegios andaluces se realicen este curso las reválidas contempladas para sexto de Primaria. Es el último pulso que mantiene con el Gobierno de Rajoy a cuenta de la polémica reforma educativa, cuya aplicación ha intentado esquivar mediante la vía judicial y política sin que, por ahora, lo haya conseguido. El fracaso en este litigio, sin embargo, no es óbice para que la Consejería de Educación haga un último intento por frenar la convocatoria de unas pruebas externas, para cuyo desarrollo se reúne hoy en el Ministerio de Educación una comisión técnica en la que no estará presente Andalucía.

Con este plante, la Administración regional quiere que el ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, recapacite y celebre una conferencia sectorial, con todos los consejeros del ramo, antes del 2 de mayo, cuando se convocarían nuevas elecciones si no se logra un pacto de Gobierno. Si llegados a esa fecha no se consigue el propósito de la Junta, Adelaida de la Calle se verá obligada a cumplir la ley y anunciar las reválidas en el último curso de Primaria, que se celebrarían en junio.

"La insumisión no va con Andalucía, pero nuestro deseo es no hacerlas". Con esta imprecisión mostraba ayer la consejera de Educación la posición de la Junta respecto a las reválidas de sexto de Primaria que han de realizarse, según fija la Lomce, a finales de este curso. Ya son varias las comunidades -Navarra y País Vasco- que han anunciado que no las convocarán al considerar que invaden sus competencias educativas. Otras, como Castilla y León y Madrid las celebrarán en mayo, mientras que Canarias sí realizará estas pruebas, aunque aplicando una normativa propia. Andalucía, por ahora, no ha realizado ningún anuncio al respecto. Está apurando al máximo el margen de tiempo disponible para evitar su celebración sin que en ningún momento se incumpla la nueva ley educativa.

A esta estrategia responde la ausencia de la Consejería de Educación en la comisión técnica que celebra hoy el Gobierno para concretar distintas aspectos de las pruebas externas. De la Calle defiende que no se trata de un "plante", aunque a todas luces supone un pulso más en la confrontación que ambas administraciones han protagonizado los últimos cinco años en el terreno educativo. La consejera argumenta que a principios de abril el Consejo de Gobierno de la Junta solicitó una mesa sectorial de Educación (la última vez que se celebró fue en agosto) en la que el ministro se reúna con todos los consejeros con el fin de suspender el calendario de aplicación de la Lomce. La petición ha caído en saco roto, ya que Méndez de Vigo ha convocado hoy una reunión técnica para concretar los detalles de la prueba.

La Consejería de Educación no está dispuesta a acudir a esta cita sin que antes se haya celebrado una reunión política. "A una conferencia sectorial iríamos encantadísimos", manifiesta De la Calle, quien incide en que a estas alturas el problema ya no es la reválida, sino "el conjunto de actuaciones que tenemos que llevar a cabo para desarrollar la reforma educativa". El tiempo corre en contra de la pretensiones de la Junta. El 2 de mayo es la fecha límite para tomar una decisión respecto a estas polémicas pruebas. Esa jornada se han de convocar nuevas elecciones si no se alcanza un pacto de Gobierno. A partir de ese momento, el Ejecutivo de Rajoy no podrá aplazar ni suspender las reválidas, al estar recogidas en una ley y desarrolladas por real decreto. En definitiva, la Consejería de Educación cuenta con poco más de 10 días para pronunciarse al respecto. A priori, parece poco probable que el Ministerio de Educación vaya a aplazar los próximos días la realización de estas pruebas.

Esta situación está provocando una gran incertidumbre en los colegios andaluces, a los que la Consejería de Educación -en el momento en el que se tome una decisión al respecto- enviará unas instrucciones sobre el desarrollo de las pruebas. Desde la Junta se quiere transmitir un mensaje tranquilizador: "Todo está preparado por si hubiera que realizarlas". Al menos, De la Calle despejó la incógnita sobre la fecha de celebración. Junio sería el mes elegido para las reválidas en sexto de Primaria, ya que la convocatoria en mayo -cuando las desarrollarán las comunidades que ya las han anunciado- resulta demasiado precipitada.

"Todo lo haríamos con fechas, tiempos justos y medidos para perjudicar lo mínimo posible a los profesores y niños", explicó De la Calle, quien restó valor a unas pruebas que, a diferencia de las de cuarto de ESO -previstas para 2017-, no repercuten en el itinerario formativo del alumno.

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