"La intervención en precios es un riesgo; deben ser resultado de la competencia"

  • Para Francisco Román existen demasiados agentes que regulan el mercado de las telecomunicaciones, con el peligro de superposición que ello conlleva y la incertidumbre que imprime a un sector de altas inversiones

-A principios de año ocupará el cargo de presidente de Vodafone España tras la salida de José Manuel Entrecanales, que tomará las riendas de Acciona y Endesa. ¿Este cambio conllevará un giro para la compañía?

-No, intentaremos darle un enfoque continuista, es decir, seguir en la actual senda de crecimiento y apostar por los vectores en los que nos hemos centrado hasta ahora -tecnología de tercera generación (3G), sustitución del fijo por el móvil, e incremento del tráfico de voz y datos-. A partir de ahora lo único que cambiará es que asumiré las funciones de representación institucional, que se sumarán a las responsabilidades ejecutivas que ya estaban en mi mano.

-¿La unión en una sola figura de los máximos cargos directivos de una empresa (presidente y consejero delegado) es algo adecuado?

-Es una decisión de índole práctica que viene facilitada por una situación: la compañía es 100 por ciento del grupo Vodafone, por lo que decidir la presidencia del consejo es más simple que antes, cuando había diversos accionistas. En cualquier caso, trataré de hacerlo de la mejor manera posible.

-El año pasado el grupo Vodafone registró pérdidas multimillonarias, ¿cuál es el estado de salud actual de la compañía?

-Hablamos de pérdidas a nivel contable -fruto del ajuste en la valoración de las compañías que se compraron a muy alto precio en la época de la burbuja-, pero no en generación de caja, ya que tanto el año pasado como éste han sido muy positivos. Hemos superado los 247 millones de clientes en todo el mundo y la inversión en los 25 países en los que estamos está siendo rentable -sorprende lo bien que marcha el negocio en los países emergentes, como la India-. En Europa, el crecimiento, aún siendo bajo, es sano. España es uno de los mercados que mejor funciona.

-En aquel momento se anunció un plan de recorte de costes, ¿en qué se ha traducido y qué incidencia ha tenido en España?

-Lo que dijimos es que, de cara al futuro, para ser competitivo, había que trabajar en la estructura de costes de la compañía. De ahí que tomáramos la decisión de externalizar determinadas áreas, como el desarrollo y mantenimiento de aplicaciones informáticas, que pusimos en manos de IBM. Pero esto no quiere decir que hayamos eliminado empleos, ya que las personas que hacían aquí esas actividades, lo hacen ahora en aquella compañía. En España el proceso ha afectado a algo más de 200 personas.

-¿Qué cuota de mercado tiene Vodafone en España y cuáles son los retos que se marca?

-Rondaremos el 31 por ciento en clientes, pero el 35 por ciento en cuota de valor, ocupando, así, el segundo puesto por detrás de Movistar (45 por ciento). Estamos satisfechos de haber ganado varios puntos a nuestros competidores en estos años, teniendo en cuenta que había un jugador, Telefónica, que venía de ostentar un monopolio.

-¿Aspiran a arrebatarle el liderazgo a Telefónica (Movistar)?

-Ése no es nuestro objetivo, ya que, precisamente por su condición de antiguo monopolio, cuenta con la mayor masa crítica del país. Para nosotros es más importante liderar determinados segmentos que son plataforma de entrada de nuevos servicios, como por ejemplo, el 3G, del que tenemos el 50 por ciento de la cuota de mercado.

-En España ya hay más móviles que habitantes. ¿Le queda mucho margen de crecimiento al sector?

-Éste es un mercado relativamente maduro y saturado, ya que prácticamente todo el mundo tiene móvil, pero todavía hay posibilidades de crecimiento en determinadas capas de la población (inmigrantes, jóvenes, personas mayores), y en nuevos servicios, sobre todo, de datos. En este sentido, vamos a asistir a una verdadera explosión de internet en el móvil.

-Aún así, ¿se va a notar un cierto freno en el avance?

-El segmento del móvil ha absorbido casi todo el crecimiento de las telecomunicaciones en los últimos años. De hecho, en España más de la mitad de la voz que circula por la red lo hace gracias a él. Pero tenemos que reconocer que es muy difícil continuar con esta velocidad de crucero, por lo que cabe esperar una ralentización del crecimiento.

-Al ritmo al que evoluciona la tecnología en la actualidad, ¿a los operadores les da tiempo a rentabilizar la inversión que realizan?

-Una de las características de este negocio es que exige una inversión permanente, pero con el handicap de que el éxito no está garantizado. Se trata de una inversión de riesgo. Si echamos la mirada atrás, en la breve historia de la telefonía móvil en España, hemos visto la sustitución de la analógica por la digital (GSM), la llegada del 3G y, dentro de éste, en muy poco tiempo, la incorporación de tecnologías que mejoraban las prestaciones, como la HSDPA y la HSUPA, que permite velocidades ultrarrápidas. En el horizonte ya aparece la LT, la siguiente generación, con anchos de banda de entre 25 y 50 megas.

-Las asociaciones de consumidores han acusado reiteradamente a las operadoras de no bajar las tarifas de móvil. ¿Pagamos hoy menos por su uso que hace unos años?

-Rotundamente, sí. Éste es el único mercado donde desde su aparición las tarifas han ido bajando constantemente. Cada vez hay más minutos de voz, pero a menos precio. La tecnología lo permite y las masas críticas también.

-¿Y esos precios tienen margen para seguir reduciéndose?

-La tarifa media actual en España puede rondar los 15 o 16 céntimos el minuto. Es difícil hacer pronósticos, pero no hay ninguna razón para pensar que el ritmo de bajada no continúe como hasta ahora, en torno al 5 o el 10 por ciento anual.

-¿La llegada de los operadores móviles virtuales (OMV) ha contribuido a esta rebaja?

-La telefonía móvil ya era tremendamente competitiva antes de que llegaran los OMV -a finales del año pasado-.Teníamos unos altos índices de penetración, de portabilidad (cambio de operador) y las tarifas caían desde hacía años. Ahora simplemente hay más marcas en liza.

-Vodafone recibió con recelo la irrupción en el mercado de los OMV. A un año vista, ¿ha cambiado su percepción sobre el asunto?

-En aquel momento alertamos del riesgo que suponía la entrada de unos OMV fuertemente protegidos por el regulador y con condiciones ventajosas, ya que la presión sobre los márgenes podía ser enorme y conllevar una desincentivación de la inversión en redes y nuevas tecnologías. Era algo que había ocurrido en países como Dinamarca, pero que aquí no llegó a darse.

-Y, hoy por hoy, ¿los ven como competidores o como aliados?

-En principio, como competidores porque el cliente tiene que elegir entre todas las marcas. Pero como los OMV carecen de red, tienen que usar la de los operadores existentes; en este sentido, se da una cierta cooperación, ya que para nosotros son como partners o clientes.

-¿Prestan su red a muchos?

-Tenemos acuerdos con unos ocho que ya están en servicio -entre los que están Euskaltel, Eroski, Telecable, BT, Globalia o Lebara-, y con otros que lo estarán pronto, pero que no podemos adelantar.

-En el mercado, ¿para cuántos operadores hay sitio de modo que siga siendo un negocio rentable?

-Es una pregunta muy complicada. Podríamos hablar de tres o cuatro operadores con red y luego de x OMV que utilicen los servicios de los primeros. Lo que sí es cierto es que de éstos muchos no sobrevivirán, ya que no todos encontrarán su nicho o especialización.

-La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones ha impuesto un recorte de las tarifas de interconexión fijo-móvil de casi el 50 por ciento en 3 años, la Comisión Europea una rebaja del 70 por ciento en los precios del roaming. ¿Está el mercado de las telecomunicaciones más intervenido que otros?

-Entendemos que este negocio esté regulado porque se basa en la utilización de un recurso público y escaso como es el espectro. Sin embargo, la intervención en precios creemos que es un riesgo. La evolución de las tarifas debe venir determinada por la competencia natural del mercado. Además, otro factor que nos preocupa es la existencia de demasiados agentes que regulan este segmento. Existe riesgo de superposición entre ellos, lo cual podría crear confusión y conflicto en un sector que necesita claridad para acometer fuertes inversiones.

-Vodafone compró recientemente Tele2 España e Italia para adentrarse en el terreno de la banda ancha. ¿Cuáles son sus planes en este segmento y qué inversiones tienen previstas?

-El objetivo es complementar nuestro negocio principal, el de la telefonía móvil, con otros como el de la banda ancha para seguir creciendo. Nuestras metas son ambiciosas, pero aún es pronto para definir la estrategia, ya que formalmente sólo hace seis días que somos propietarios.

-¿Están de acuerdo con la Comisión Europea en que el ADSL en España es más caro (un 20 por ciento) que los europeos?

-Prefiero no contestar. Ahí está habiendo un pulso entre el Gobierno español y Bruselas, y nosotros aún no conocemos los detalles del sector.

-¿Esta diversificación pasa por la entrada en segmentos como la publicidad en el móvil?

-Exacto, hace poco nos hicimos con una participación en una firma especializada en ello, Amobee, con el objetivo de enriquecer nuestras fuentes de ingresos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios