Tussam ha transportado un 8% más de viajeros, con un jueves de récord

El trabajo preventivo, y el gran refuerzo de los dispositivos, ha deparado que la Feria que acaba de terminar haya sido una de las más tranquilas de los últimos años. Se han redoblado las inspecciones sanitarias, de seguridad o los controles de las actividades. El impecable trabajo de la Policía, tanto Nacional como Local, ha posibilitado que el número de riñas y reyertas sea menor al de otros años. El dispositivo sanitario ha funcionado a la perfección, y una prueba es la atención en tan sólo cuatro minutos a una mujer que sufría un infarto grave. También se han realizado más controles de alcoholemia, aunque ha habido menos positivos.

El delegado de Fiestas Mayores, Seguridad y Movilidad, Juan Carlos Cabrera, hizo un balance positivo de la Feria y del funcionamiento de los servicios municipales. Cabrera destacó el funcionamiento de la red de autobuses urbanos, "que ha incrementado la oferta y que ha cerrado con un aumento del número de pasajeros del 8%, con un día de récord, como fue el jueves". Los diferentes aparcamientos también han tenido unas buenas cifra de ocupación.

Lipasam ha estado limpiando tanto en el real como en sus inmediaciones de manera continuada. La cantidad de residuos retirados ha sido también mayor a la del año anterior, aumentando sobre todo la recogida selectiva de vidrio. Los dos dispositivos para luchar contra la botellona en la portada y en la zona posterior del real han funcionado bien. "Yo he estado presente en los dispositivos contra la botellona y retirando bebidas que se vendían sin control en la calle Costillares, con el peligro de no saber qué había en las botellas. He estado encima en todo momento", explicó Cabrera. También ha requisado un mayor volumen de inmaduros y se han inspeccionado todos los vehículos que accedían a la Feria.

El Ayuntamiento, por mor de esas inspecciones, ha clausurado una caseta por cobrar ilegalmente la entrada y ha clausurado tres negocios en las inmediaciones de la Feria, uno de ellos un supermercado, por vender alcohol a menor de edad. El plan de movilidad trazado ha concluido con menos accidentes y el aumento de los controles de alcoholemia se ha resulto con menos positivos. "Hay que destacar el esfuerzo que se ha hecho. Los deberes estaban hechos y luego sólo es cuestión de tener un poco de suerte", concluye Cabrera.

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