Un modo diferente de vender la moda

  • Los grabados y las ilustraciones vuelven a las revistas para revolucionar a través de papel y lápiz

Fue el primer atisbo de publicidad de moda. Los grabados y las ilustraciones detallaban el atuendo de las damas parisinas en revistas femeninas como Le Mercure Galant o Le Journal des Dames et Modes. Hasta la aparición de la fotografía las ilustraciones reinaron como las únicas imágenes visuales que las mujeres podían ver y en las que se observaban las tendencias del momento. Las prendas aparecían minuciosamente detalladas y con las referencias a los modistos más importantes. Hasta la primera década del siglo XX la técnica del grabado fue la más popular. Pero la moda es cambio, innovación y modernidad. Cuando llegó la fotografía dejó atrás esta técnica, pero no la hizo desaparecer. Durante los años de guerra, a falta de imágenes y diseños de moda, las ilustraciones volvieron a florecer para decorar las páginas de las revistas.

El principal cometido de los grabados es retratar la moda del momento, aunque cada artista encuentra inspiración en diferentes aspectos y lo lleva a su terreno. Las vanguardias artísticas suponen una gran influencia, como es el caso de Eduardo García Benito, cuyos dibujos son completamente art decó o Erwin Blumenfeld, que se dejó llevar por el surrealismo. Lo onírico, el sueño y la fantasía también tienen cabida en las páginas ilustradas de las publicaciones.

Muchos diseñadores alentaban a artistas a realizar sus campañas e invitaciones a desfiles para ir de la mano con el arte. La moda, para evitar ser superficial o un mero negocio, siempre ha querido relacionarse con el mundo del arte para tener más prestigio. Paul Poiret fue el primer diseñador que hizo este tipo de acción, pero durante la historia muchos han seguido su ejemplo. Oscar de la Renta contrató al pintor Antonio López para publicitar una campaña en los 80. El artista también colaboró con Yves Saint Laurent y con Karl Lagerfeld para Chanel. Andy Warhol colaboró con Vogue en alguna portada. En un momento en el que la fotografía está en su punto más álgido, el mérito de la ilustración es revolucionar la moda a base de papel y lápiz como únicas herramientas. Los bocetos de los diseñadores sirven como inspiración e incluso se usan para publicitar una marca. El sentido y la interpretación del artista es lo que lo hace diferente y garantiza su triunfo. Indudablemente su misión es transmitir belleza y generar efecto de sorpresa . A veces la ilustración de moda es más fiel que la fotografía al concepto que la marca quiere transmitir. En la actualidad, las revistan han recuperado esta tendencia que se puede observar en multitud de publicaciones. Este fenómeno responde a la máxima de que la moda es un ciclo, y todo vuelve.

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