PASA LA VIDA

Juan Luis Pavón

Albañiles para la esperanza

HAY quien en agosto no vende una escoba ni aunque la vista de Shakira. Hay quien lo vende todo porque está situado donde arriba la marea humana con paga extra. Y hay quien aprovecha a tope los meses de julio y agosto para aventurarse en inaugurar una tienda en septiembre. Elección de un local más o menos bien ubicado, en el que otra familia buscó fortuna pero se estrelló. Negociación a la baja de su traspaso, dado el excedente de bajos con telarañas. Búsqueda de un estudio de interiorismo que ilumine con decoración las ilusiones de llamar la atención al viandante. Y ponerse en manos de una cuadrilla de albañiles, electricistas, fontaneros, carpinteros, pintores, etcétera, para remozar y reinventar el espacio en el que antes hubo otro comercio que también intentó perdurar. Es el ciclo de la vida comercial. En las zonas de Sevilla con más predicamento del sector terciario también es tiempo de esa esperanzada actividad, y si usted brujulea en la segunda ola de las rebajas lo verá en el paisaje urbano de su ruta. Proyectos con más moral que el Alcoyano. Con todo el derecho a ganarse los cuartos que otros se embolsan en la actualidad.

Muchos locales comerciales tienen más vidas que las atribuidas a los gatos. Y muchos profesionales se ganan los cuartos, sin problemas de moroso cobro, dándole un notable lavado de cara a espacios que mientan ruina y abandono de sueños truncados, cuando entran por vez primera en ellos de la mano de quienes los van a convertir en territorio de franquicia, en mostrador de sus productos o en reclamo de las marcas proveedoras a las que han logrado convencer para encarnar su logotipo. El currículo de los operarios del mortero, la brocha o la llave inglesa, por mucha polvareda que se traguen, siempre es inmaculado: allí donde laboran siempre acaba inaugurándose un establecimiento. Es una de las labores más persistentes en el PIB. Albañiles para la esperanza. Otro bien distinto es el balance para quienes intentan engrosar el club de los pequeños comerciantes bajo el imperio de las grandes superficies.

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