Crónica personal

Pilar Cernuda

Aznar

ANDA de bolos estos días, ha publicado un nuevo libro y, por tanto, se ve obligado a romper su voluntario silencio. Acepta con agrado las preguntas referentes a su obra, y responde con una larga cambiada cuando los periodistas intentan conocer su opinión sobre lo que ocurre ahora en el PP. Todo lo más dice que Rajoy será el próximo presidente. Y punto.

Ha irrumpido Aznar en la campaña electoral europea, esa campaña que hoy tiene su punto de máximo interés en el Debate sobre el estado de la Nación, el único cara a cara entre Zapatero y Rajoy, ya que de haber otro estaría protagonizado por los cabezas de lista: López Aguilar y Jaime Mayor. Aznar ha irrumpido en la campaña y, al contrario de lo que advertían los agoreros, arremete contra Zapatero y no contra Rajoy, explica cómo trabajó el Gobierno del PP cuando recibió una España maltrecha en el 96 y de qué manera Zapatero la ha llevado a la crisis más grave de su historia a pesar de haber recibido una buena herencia.

Sabe lo que tiene entre manos y no va a dar carnaza al PSOE marcando distancias con Rajoy, a pesar de que hace años que cunde la especie de que no mira con buenos ojos a quien designó sucesor. Pues no lo verá con buenos ojos, pero su actitud, en estos días de promoción de su libro, está siendo impecable. Y responde con energía cuando los socialistas le sacan la foto de las Azores o la guerra de Iraq: explica qué consiguió su Gobierno en las negociaciones con la Unión Europea, y cómo el Gobierno de Zapatero dejó que se fueran miles de millones de euros porque no supo negociar la continuidad de fondos destinados a proyectos españoles. Sabe Aznar que a la mayoría de los españoles les importan más las cuestiones económicas que el apoyo o no apoyo a Bush en la guerra, aquello ya está amortizado. Con la pérdida de las elecciones del 2000, entre otras cosas.

Aznar repite que su abandono de la política es definitivo y advierte que no está en ninguna operación de derribo a Rajoy como se apunta en ciertos círculos, en los que dicen que Gallardón está a la espera y que cuenta con el respaldo del ex presidente; se le ve satisfecho con su papel actual, de infinidad de contactos internacionales, premios y conferencias en universidades y foros de prestigio, y además disfruta de su trabajo en una fundación que ha alcanzado un buen nivel, realiza estudios interesantes y colabora con instituciones y personalidades de prestigio.

Asegura Aznar que no tiene la menor intención de cambiar esa situación, pero no puede evitar que en el PP siempre salga su nombre cuando se analiza el futuro. Rajoy está hoy firmemente apalancado en la presidencia del partido. Hoy. En política las estabilidades son efímeras; si yerran los sondeos y no gana las europeas, Rajoy volverá a pasarlo mal.

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