La ciudad y los días

carlos / colón

Engordando la extrema derecha

NUESTRO titular sobre los sucesos de Copenhague era una condena y una advertencia: "Los servicios de inteligencia conocían al supuesto autor de los tiroteos". Se refería al tipo que asesinó primero a un asistente al debate El arte, la blasfemia y la libertad de expresión, al que asistían el embajador francés y un dibujante sueco condenado por los islamistas, y después se dirigió a la sinagoga más importante de Copenhague para cometer otro asesinato. Se ha repetido lo sucedido en París: la Policía estaba al tanto de la peligrosidad del sujeto. Desolador. Aterrador. Estamos pagando con vidas inocentes el precio por mantener, contra toda realidad, discursos estúpida y suicidamente biempensantes. Estamos pagando con sangre nuestra buena conciencia.

Las declaraciones ciegamente estúpidas se han sucedido. "Los ataques son una constatación de que la amenaza terrorista dirigida contra Dinamarca es seria", dijo el jefe de los servicios de inteligencia daneses. Se ha cubierto de gloria el hombre. ¿Acaso era necesario constatar al precio de dos vidas que la amenaza dirigida contra los daneses es tan seria como la dirigida contra todos los no musulmanes y contra los propios musulmanes no fundamentalistas?

No mucho más lúcida estuvo la primera ministra danesa cuando afirmó: "No conocemos las motivaciones de los actos del supuesto autor, pero sabemos que hay fuerzas que le desean el mal a países como Dinamarca… No estamos en una lucha entre el Islam y Occidente, entre musulmanes y cristianos, sino entre unos valores que se basan en la libertad individual y una oscura ideología". Imposible saber si esta señora es tonta o, por miedo a reconocer la terrible verdad y tener que actuar en consecuencia, se hace la tonta. ¿Pretende que alguien crea que el Gobierno danés no conoce las motivaciones de quien dispara primero contra un acto en favor de la libertad de expresión atacada por el fanatismo islámico y después contra una sinagoga? ¿Que no hay una guerra declarada por el Islam fundamentalista a Occidente? ¿Que los ataques asesinos de Nueva York, Ámsterdam, Londres, Madrid, París o ahora Copenhague tienen que ver con "una oscura ideología" y no con el fundamentalismo? ¿De qué "oscura ideología" se trata entonces? Así vamos hacia un caos que sólo beneficia a la extrema derecha que, por cierto, ganó las últimas elecciones europeas celebradas en Dinamarca. Ahora engordará más.

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