Las dos orillas

josé Joaquín / león /

También la Feria tiene vísperas

PELIGRAN rancias costumbres sevillanas de toda la vida. Se traspasan las líneas rojas, como si todos fueran verderones. Ya no se sabe si la Semana Santa imita a la Feria, o la Feria copia a la Semana Santa, y eso es muy grave. Estamos en la perdición de los tiempos. Se está perdiendo todo, incluso los papeles. Cuanta más basura recoge Lipasam, no hay más gente, sino más porquería. La gente debería ir por la Campana o por Los Remedios rasgándose las vestiduras. Pero no se atreven. Después habría que llevarle a la costurera esa túnica de ruán, o ese traje de flamenca que rasgamos. Y, mientras ese jaleo, Gregorio Serrano se nos convierte en Defensor del Pueblo Rancio. Para eso es el concejal de Fiestas Mayores, entre otras cosas.

Nada más terminar los fuegos artificiales, en pleno lunes de lo que otrora fuera resaca, dio Gregorio la consigna: hay que acabar con la Preferia. Atención, que esto es un nuevo concepto hispalense: la Preferia, que dícese de las vísperas de la Feria. Es el tiempo de las impaciencias, esos días que aún no son de Feria, ni de nada (in albis, que dice la liturgia auténtica), pero que algunos toman como si fueran de Feria-Feria, con sus recepciones y todo, con sus flamencas bailando sevillanas, sus rebujitos para no pillar la papalina a destiempo, etcétera, etcétera. Ya se ha puesto tal celebración en el punto de mira. Carlos Navarro Antolín, en La Caja Negra, incluso ha publicado una lista negra de los preferiantes de vísperas, que fueron pillados in fraganti. Entre ellos, personas muy conocidas de la ciudad, incluido el mismísimo alcalde Zoido, que pasaba por allí.

Si nos fijamos bien, en la Feria está pasando como en la Semana Santa, o en la Semana Santa como en la Feria. Lo esencial de la celebración es el triduo sacro y el triduo feriante de viernes, sábado y domingo. Pero aquí, si el tiempo acompaña y no caen chuzos, algunos se van a la playa, o a donde sea. Por el contrario, aprovechan a tope las vísperas, y eso lo tienen ya ganado, por si acaso.

En la Preferia no hay Feria todavía, igual que en las vísperas salen algunas cofradías a medio hacer, la mayoría de barrios que no pueden ir a la Catedral. Ése puede ser el siguiente paso: las ferias de Pino Montano o Alcosa, de quienes no pueden llegar a tener una caseta catedralicia en los Remedios y se lo montan allí, con los suyos. La confusión de los tiempos, la confusión de todo lo sevillano. O el fin de un mundo.

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