Visto y oído

Antonio / Sempere

Ilusiones

MUCHO se habla de los programas especiales de Nochevieja pero poco de los últimos informativos del año. Cuando, bien pensado, son de lo mejor de la jornada. La ventana abierta al optimismo, el punto de conexión con la realidad, una hora de directo en una noche en la que predominan la ilusión y las sonrisas. El de La 1, presentado por Lorenzo Milá y María Escario, atravesó todos los mojones de obligado cumplimiento en el itinerario. Las campanadas adelantadas a las doce del mediodía en Villagarcía de Arosa. Las que van una hora después que la península en la playa de las Canteras de Gran Canaria. Y las fiestas de fin de año que habían tenido lugar en los distintos husos horarios. La de Japón, con los globos llenos de deseos. Y el Rey con las tropas, cómo no.

Vimos cómo les fue a los participantes de la San Silvestre vallecana. Y cómo se preparaban los saltos de esquí desde Garmisch en el nuevo trampolín. Al final, Lorenzo Milá charló en directo con Antonio Garrido, y formuló las tópicas preguntas que se pueden hacer dos comunicadores a esas horas. Desde 1962, 45 años ininterrumpidos, asistimos a esta tradición desde la Puerta del Sol por la Primera. Desde el mismo año que se inició el directo del Sorteo de la Lotería Nacional, impulsado por Manuel Fraga. "Hace un frío soportable. Les recomiendo que se queden con La 1, porque es todo un clásico y porque vamos a recibir el año como se merece", anunció un Antonio Garrido emocionado.

El último Telediario del año también sirvió para dejar atrás una etapa. A partir de enero cambian las cabeceras, los decorados, las entradillas y la rotulación. Con el cambio de imagen corporativa de los informativos, en paralelo, siempre comienza una nueva era en nuestras vidas.

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