editorial

Julián Muñoz desnuda al gilismo

EL juicio contra el ex alcalde de Marbella Julián Muñoz y la cantante Isabel Pantoja por un presunto delito de blanqueo de 3,5 millones de euros está permitiendo conocer en buena medida el funcionamiento de la sociedad de intereses creada en torno al partido que fundó el también ex alcalde marbellí Jesús Gil. Para defenderse de las prácticas corruptas que se le atribuyen, Muñoz confesó el martes en la Audiencia Provincial de Málaga que desde que llegó a la política de la mano de Gil, en 1991, siempre logró "grandes sueldos", ya que a su nómina legal como concejal y las dietas por asistencia pudo sumar la retribución como diputado provincial, un sobre mensual de 1.800 euros a cargo de una sociedad municipal y otro 2.400 de una empresa pública distinta de la anterior, aparte de los sobres que le entrega el propio Jesús Gil en persona, que a veces alcanzaban los 6.000 euros. Nunca declaró a Hacienda estas cantidades irregulares, pero el delito fiscal que pudiese haber cometido por la ocultación ya habría prescrito. Quizás Julián Muñoz, con este argumento pretendidamente exculpatorio, no ha sido consciente de que estaba dibujando, para el tribunal y para los ciudadanos, los mecanismos normales de actuación de la trama de corrupción que se enseñoreó de Marbella y otros municipios de la Costa del Sol durante la década de los noventa: una vez logrado el poder municipal en las urnas, los seguidores y paniaguados del GIL confundieron a propósito la gestión pública con sus negocios particulares, favorecieron operaciones urbanísticas para enriquecer a determinados promotores y llenar sus propios bolsillos y cobraron comisiones sustanciosas por todo tipo de resoluciones municipales, concesiones y contratas. Por supuesto, además de llevar el sistema democrático a un estado degenerativo lamentable, derrocharon los bienes públicos y esquilmaron a los vecinos que tuvieron la ocurrencia de votarlos. Todavía están aquellas ciudades y pueblos pagando las consecuencias de una etapa política sombría y falsamente brillante.

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