Desde mi córner

Luis Carlos Peris

El Málaga, espejo para ruborizarse

En vez de pensar en su entrenador, bien haría el Betis en imitar la gestión que permite a un tieso vivir tan bien

PERDER en el Bernabéu es algo que casi viene en el guión de la temporada y no origina trauma alguno. Perder como perdió el Betis, sí; caer encajando seis goles en sólo medio partido sí tiene consecuencias, de ahí que se hayan destapado todas las tapas de los truenos al unísono. La semana está siendo de abrigo en el nido bético, han salido voces muy autorizadas del vestuario analizando el presente y temiendo por el futuro, se han desempolvado estadísticas de forma más o menos torticera y, lo peor de todo, se han esgrimido nombres de entrenadores, que es lo peor que puede esgrimirse si se pretende cierta tranquilidad.

No pretendo erigirme en abogado defensor de Paco Chaparro, entre otras cosas porque el trianero se abrió camino en la vida sin deberle nada a nadie, a machetazos y con el cuchillo en la boca, por lo que sabe defenderse solo. Sigue sin deberle nada a nadie, pues al hombre le atacan hasta en los momentos de éxito, que tras ganar el partido que más gusta ganar al bético, la noticia fue sus cortes de mangas, no su planteamiento o los goles de Sergio y de Oliveira. Y así durante varios días después del derbi para, con toda la razón del mundo, darle luego fuerte y flojo por lo que su equipo ofrecía en la noche triste del sábado junto a la Castellana.

Con el estado de opinión que se está creando en torno al Betis, lo más probable es que el Betis se vaya a Segunda. Un estado de opinión que tiene al trianero en la diana sin que desde dentro del club se le defienda. A un entrenador que no goza de la confianza del mandarinato se le destituye y en paz, pero dejarlo a diario a los pies de los caballos sin hacerle un solo quite es de segundazo. Hasta surgen nombres de sustitutos, el más llamativo el de Antonio Tapia, y me pregunto si no sería mejor fichar a Fernando Sanz -desde la ruina lo está bordando- que al técnico. En el Málaga, todos los entrenadores, antes Muñiz, funcionan y en el Betis no, ¿por qué será?

Etiquetas

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios