Visto y oído

Francisco / Andrés / Gallardo

Vacile

DESDE este martes entra en vigor la sentencia por la que La Sexta no puede emitir imágenes de Telecinco en sus programas. La cadena condenada reaccionó con ingenio y a lo largo de estas semanas ha rentabilizado lo que en teoría podría ser una desgracia, ridiculizando aún más a su demandante. Mientras caen los rivales de la franja en Telecinco, Sé lo que hicisteis sigue sumando seguidores, con goteo constante, pese a que quedan exhaustos por estirar y estirar. Son una válvula de escape en la siesta y ofrecen la forma más rápida y divertida de resumir la "otra cara" de la actualidad, que es "la cara" de la televisión.

Telecinco ataja de forma directa el desgaste de credibilidad que sufría, ya que Sé lo que hicisteis sabía extirpar con toda la ironía los momentos más decrépitos de su parrilla, pero se perjudica al granjearse antipatías por una actitud poco deportiva.

Ha pedido respeto a su trabajo una cadena que durante años no ha solido tener respeto a sus víctimas. Que lo diga la enfermita reconciliada, María Teresa Campos. Y es curioso que Telecinco ha demandado a Globomedia, la productora que le cocina su serie-tesoro, Aída. La tele española es una red de odios e intereses que se urde con pocos escrúpulos. En la víspera de que les llegara la ratificación de la sentencia, la reportera Pilar Rubio entrevistaba al salir del Bernabéu al consejero delegado de Telecinco, Paolo Vacile. El directivo respondía mimoso, con sorna italiana, a la morena de Sé lo que hicisteis, forjada en desdenes y evasivas. Vasile le vacilaba y, como papá paciente, reprendía a los de La Sexta por ser chicos malos. Telecinco ha probado de su propia medicina. Y la cadena que se vanagloriaba de trabajar con tiempo sus estrenos, se devana ahora los sesos por levantar una programación herida de muerte lenta.

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